Es un hotel encantador en la medina de chefchaouen, al norte de marruecos en el medio del rif.Es muy facil llegar y tiene una terraza espectacular en la que se puede ver todo el pueblo y las montañas del riff que dan nombre al pueblo fumando un cigarrito, la atencion es excelente y la chica que lo regenta es vasca y te ayuda en todo lo que necesites, mi paraiso en la tierra