Callejeando por Asilah
Asilah fue la primera parada de un involvidable viaje a Marruecos. Se trata de una apacilbe y tranquila ciudad ciudad amurallada al borde del mar (al menos en el mes de octubre, creo que en verano es mucho más animada). Hay que perderse por sus calles de casas encaladas en blanco y azúl cian, y sentir la tranquilidad de la medina de esta apacible ciudad.Por la tarde noche, su calle principal se llena de actividad y hay multitud de restaurantes que ofrecen rico pescado y marisco fresco.