Portofino es uno de esos lugares que uno ha de visitar a lo largo de su vida. Situado en un paraje espectacular que une montaña y playa, se trata de una población idÃlica que tiene restringido su acceso. Tanto es asà que sólo se puede llegar allà por una carretera que muere en el propio pueblo y que está limitada por las plazas (cuando hay mucha gente, se corta y hay que esperar, por lo que en verano se forman colas interminables) o por barco (la mejor manera de hacerlo si tienes la posibilidad).
AllÃ, casas de colores te reciben junto a terrazas espectaculares, una bahÃa ideal, barcos de lujo atracados y un mirador que, desde lo alto, permite obtener fotos que podrÃan perfectamente ser postales.