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Qué ver en Brunei

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Los destinos más populares

26 cosas que hacer en Brunei

De interés cultural en Bandar Seri Begawan
Tour Water Village and Proboscis Monkey
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Desde el propio aeropuerto puedes coger alguno de los tours que ofrecen para ver la ciudad y se pueden ampliar con un tour por el Water Village y visitar los manglares para poder ver los monos narigudos.
De interés turístico en Bandar Seri Begawan
International Convention Center
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De no haber coincidido con el final del Ramadán yo nunca habría pisado este lugar. El Centro Internacional de Convenciones se encuentra en una zona moderna y nueva de Brunei, cerca de las instalaciones deportivas, estadios de fútbol, pistas de tenis, parques... Se utiliza para la celebración de eventos importantes en la ciudad. En mi caso como ya he comentado coincidió con el final del Ramadán, o lo que ellos llaman Hari Raya, con lo que me invitaron a un festejo organizado por la embajada de Indonesia, país mayormente musulmán. Comida y bebida para los asistentes. Tanta como uno quera. La única forma de entrar a estos eventos es con gente local, pero por suerte yo me alojaba con uno de ellos y tiene varios amigos indonesios con lo que no hubo ningún problema. En la sala de al lado se estaba celebrando una boda de por lo menos 1000 invitados. El Centro internacional de Convenciones tiene capacidad suficiente para celebrar todo tipo de eventos cerrados.
De interés turístico en Bandar Seri Begawan
Bangunan Alat Kebesaran Diraja Brunei
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El Bangunan Alat Kebesaran Diraja o Royal Regalia Building como se conoce en inglés, es un edificio en el centro de Bandar Seri Begawan, la capital del sultanato de Brunéi y fue inaugurado el 30 de septiembre de 1992, por el propio sultán. El edificio es un museo con la joyería y las regalías, de ahí su nombre, que el país ha ido acumulando a lo largo de los siglos y que otros gobernantes, reyes y presidentes han regalado tras su visita al país. Uno de los elementos más curiosos es el Tongkat Ajai, una especie de palo dorado, acabado en una palma de mano abierta, que le sirve al sultán para apoyar la barbilla mientras se sienta en el trono, o al menos eso pude leer de su uso. Desgraciadamente todo esto está prohibido fotografiarlo, debes de dejar tu cámara, teléfono móvil o cualquier dispositivo que sirva para hacer fotos en unas taquillas habilitadas a la entrada para ello. Bueno, hoy en día puedes tener dispositivos que no se noten que son cámaras y quizás cuele. De echo me sorprendió ver a una chica oriental que no se cortaba a la hora de hacer fotos por allí, pero... esas son las reglas para visitarlo y posiblemente si te pillan y hay cámaras situadas en todas las estancias, e incluso guardias en algunas, puedes tener problemas. Si que puedes hacer fotos del vestíbulo, que es donde encuentras una gran exposición de los elementos que tienen que ser llevados durante la coronación de un sultán y cuyo elemento principal es un carro con ruedas inmenso, donde se sienta el sultán en la parte superior del mismo, mientras es llevado en procesión. Desde luego que si visitas Brunei, este es uno de los lugares de obligado paso para conocer un poco mejor la historia del país.
Ciudades en Bandar Seri Begawan
Bandar Seri Begawan
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Un amigo llegó a decirme que esta ciudad tiene nombre de caballero Jedi. Puede ser, aunque el nombre en realidad significa “Ciudad, la bendecida”. Los habitantes normalmente se refieren a ella por sus siglas BSB o simplemente por Bandar, porque hace unos años su nombre era Bandar Brunei (Ciudad Brunei) porque hasta que al actual Sultán de Brunei se le antojó cambiarle el nombre. La ciudad es la capital de Brunei, y el país tampoco se queda corto con el nombre oficial, que es Negara Brunei Darussalam y significa “Nación Brunei, Morada de la Paz”. El nombre de Brunei en sí mismo proviene del nombre de la Isla de Borneo, donde ocupa un minúsculo cachito porque también está compartida por Malasia e Indonesia. Es como si Andorra se llamase Iberia porque está en la península Ibérica. He tenido la suerte de conocer muchos lugares a lo largo del mundo, paisajes naturales y urbanos de todo tipo, cada uno con sus peculiaridades, pero sin lugar a dudas puedo afirmar que este ha sido el lugar en el que más extraño me he sentido. El país no está preparado para el turismo. La ciudad extranjera más cercana está a una distancia de entre cinco y diez horas, en autobús o en barco. La mejor forma de ir es en avión, pero pocas aerolíneas vuelan, está controlado por el gobierno para que no le quiten terreno a la aerolínea estatal Royal Brunei. Sin embargo como el chollo del petróleo no les va a durar para siempre quieren empezar a incentivar el turismo desde ya mismo, y lo han estrenado abriendo el aeropuerto (¡esta semana!) a la aerolínea de bajo coste Air Asia, pero eso no estaba cuando yo llegué. Volé desde la vecina ciudad malaya de Kota Kinabalu, y en el aeropuerto al hacer el chek-in me preguntaron por el motivo del viaje: “¿Vas a hacer escala o vives allí?”. No me pusieron ningún problema por decir que iba de turismo, pero les resultó extraño. Aterrizé en Brunei a las 6pm. Eso en este país se considera tarde, aunque aún no se haya puesto el Sol. La oficina de información turística estaba cerrada, y aunque la ciudad no queda muy lejos del aeropuerto (8km) y sólo viajaba con equipaje de mano no era cuestión de ponerse a andar y que me cayese la noche encima. Pregunté a un empleado de la aerolínea por la parada de autobús del aeropuerto, y después de llevarme de un lado a otro del aeropuerto no sé cómo acabé en el coche de un amigo suyo que me llevaría por la módica cantidad de 30 Dólares de Brunei (15€). Resulta que a partir de las 5 de la tarde los autobuses dejan de circular, y como me pedía lo mismo que los taxistas (sin posibilidad de regatear) no vi otra opción. Al final no resultó tan mal porque el hombre me dio una vuelta en coche por la ciudad y aproveché para hacerle preguntas. El país es como una dictadura, con el todopoderoso Sultán de Brunei a la cabeza. Los ministerios, empresas gubernamentales, y cualquier cargo en el estado están copados por familiares y amigos suyos. Pero la gente vive feliz. No se pagan impuestos, la sanidad y educación es gratuita y se mantiene un cierto orden ciudadano por las calles, quizá ayude el que el alcohol está prohibido en todo el país. Oficialmente el estado es musulmán, pero se aceptan ciudadanos con otras religiones, es el segundo país con más cristianos (10%) de Asia después de Filipinas. Seguro que existe censura, pero apenas se ejerce porque la gente no se queja, los beneficios por vivir allí son mucho mayores que los posibles inconvenientes. Es el más claro ejemplo de jaula de oro que se pueda encontrar. Dormía en el único alojamiento de la ciudad adaptado al viajero que no quiere gastarse mucho dinero. La noche fueron 15€, pero eso ya era la mitad que cualquier otro lugar en la ciudad. La capital en sí misma es pequeña. No llega a los 30.000 habitantes, pero dispone de construcciones megalómanas. Las avenidas son amplias y bien iluminadas aunque no las use mucha gente, tiene edificios acristalados de oficinas posiblemente vacías, parques cuidados y adornos florales por calles en las que nadie pasea, centros comerciales tan grandes como desiertos. Tiene 30.000 habitantes, pero no sé dónde se esconden. Al llegar fui a cenar en el único restaurante que aún estaba abierto (a las 7 de la tarde), tenía hambre, pedí un plato de pasta frita con cordero y un zumo de zanahoria dulce (apenas fueron dos ó tres € entre las dos cosas), y me lo comí mientras chequeaba el mapa (recorte de una revista) que me habían proporcionado en el hostal.Y decidí hacer un poco de turismo nocturno. En 15 minutos había visto todo lo interesante, es decir la mezquita. No había nadie controlando la entrada, y no ponía nada (al menos en un lenguaje entendible) acerca de no pasar. Así que pasé. Una vez dentro ya sí que venía el típico símbolo de cámara tachada, y por respeto no tomé fotos desde dentro (y un poco de miedo porque no sabía cómo se tomarían una irreverencia en ese país). La mezquita era preciosa. Cuidada al máximo. Limpieza extrema e iluminación a tope. Por fuera una cúpula de oro y un estanque de proporciones inmensas con un barco de piedra en el centro. Por dentro mármoles pulidos, fuentes y un grupo de hombres cantando el Corán en una esquina. No había gran cosa que ver aparte de la mezquita, pero seguí dando vueltas por ahí. Vi alguna casa de madera construida sobre el mar, y puentes iluminados junto a una especie de paseo fluvial La calle estaba desierta. En el rato que llevaba fuera ya me había cruzado tres o cuatro veces con los mismos pocos turistas que vienen, y apenas con ningún local. Al final encontré un centro comercial en el que todas las tiendas estaban abiertas pero no había nadie comprando. Sólo un hombre gordo y con bigote seguido más o menos cerca por varias personas con pinganillo y gafas de sol. No era el Sultán, lo comprobé mirando cualquier billete o moneda de la cartera. Me sentía muy extraño siendo observado por todos los dependientes (al menos no molestaban como en otros lugares del sudeste asiático) y los guardaespaldas en cuestión. Compré algo para desayunar la mañana siguiente y me fui al hostal, no merecía la pena quedarse más tiempo por ahí. El hostal tampoco parecía muy ocupado, no disponía de salas ni habitaciones comunes y sólo me crucé con un hombre mayor que parecía vivir en la habitación de al lado. Me acosté en mi habitación individual con la cabeza apuntando hacia la Meca y esperé que el nuevo día llegase. Por la mañana me acerqué a la oficina de información turística que había en los bajos del hostal y la tarde anterior ya la había pillado cerrada. Entonces me di cuenta de que estaba abandonada. Así que me fui a dar un paseo por mi cuenta. Era mi único día en Brunei y tenía que aprovecharlo. Unas chicas chinas me saludaron en inglés y aproveché para preguntarles acerca de los lugares más interesantes que visitar por la zona. Me dijeron un montón, entre ellos tres centros comerciales, y cómo llegar a todos esos lugares en autobús público. Prefería ir andando. La ciudad de por sí es tan extraña que merece la pena ir andando. Llegué a la orilla, y al otro lado del río o mar (no sé lo que era) adiviné una multitud de casitas de madera como la de la noche anterior. Era un ir y venir continuo de lanchas. Alguna adivinó mi condición de turista y me ofreció un tour por varias decenas de dólares. Le dije que no, que me acercara al sea town y ya allí me movía por mí mismo entre las callecitas. Aceptó sin rechistar, diciéndome que entonces sería sólo 1 dólar. Sin duda acepté, pero no podía quedarme sin preguntar acerca de tamaño descuento sin siquiera haber regateado, y me explicó cómo funciona el sistema. La mayoría de la gente en Bandar Seri Begawan vive en el Sea Town, un poblado de casas de madera construido sobre el mar. Aunque muchos tienen barca, no siempre resulta cómodo sacarla para hacer algún recado a la ciudad, así que entre ellos se cobran la tarifa de 1 dólar para cruzarte los 200m que separan el poblado de la ciudad. Además, a los turistas les ofrecen tours porque a veces lo único que quieren es una visión rápida e integral de la zona, ya que están por unas pocas horas haciendo escala en el aeropuerto. La Sea Town increíble. Cientos de casas construídas sobre el mar, con estrechas calles de madera a dos o tres metros sobre el agua en las que hay que tener cuidado cuando te cruzas con alguien, porque son estrechas y no tienen ningún tipo de protección. A veces incluso tienen maderos sueltos. Entre las casitas hay de todo. Centros médicos, escuelas, policía y tiendas y restaurantes que no son mas que casas particulares con esa función. Distinto de lo que podría parecer, no es nada peligroso, apenas hay gente por las calles y los pocos que te encuentran te saludan con un movimiento de cabeza o los más jóvenes con un "hello!". La gente no es pobre, no son pocas las casas con su parabólica, su TV plana y sistema de sonido. De las cosas más contradictorias que me encontré es que la ciudad está llena de gatos. ¡Recuerdo que es una ciudad sobre el mar!. No me quiero imaginar a un pobre gato dando un paso en falso y cayendo al agua. Creo que perdería las siete vidas de golpe. Quizá no los gatos experimentados, pero sí los recién nacidos, por eso cuando aún son pequeños los encierran junto a la madre en cajas con comida y bebida. Si fuera gato tendría un miedo terrible a pasarme semanas en una reja con vistas al mar por el suelo :S. Salí del poblado sobre el mar por otra mezquita y me fui a seguir visitando puntos de interés de la ciudad. A medio camino, en la puerta de un colegio con todos los niños uniformados saliendo de clases un hombre me saluda y se pone a hablar conmigo. Me cuenta su vida, que viene a recoger a los niños, y que si necesito ayuda en el país se lo diga. Le digo que no hace falta, que sólo estoy un par de días y de momento todo muy bien. Aún así se despide diciendo que a las siete de la tarde estará en la estación de autobuses (justo enfrente de mi hostal), por si cambio de opinión. Por supuesto que no me estuve cerca de la estación a esas horas. Yo seguí con mi recorrido hasta que me encontré con la entrada a lo que parecía ser una bonita zona natural. Entré, y me encontré monos. ¡Qué monos!. Me cayeron bien y aunque eran un poco miedosos no rechazaban galletas y trozos de bollo que me sobraron del desayuno. Después seguí camino adentro y vi cosas que no esperaba ver en medio de la ciudad, como una catarata y un recorrido de un par de kilómetros por medio de la jungla de Borneo, atravesando ríos embarrados y densa vegetación. El camino estaba marcado con cuerdas, pero no había nadie, y en algún momento llegué a asustarme por un rugido que sonó a lo lejos (luego resultó ser un altavoz). El día seguía, y volví a pasar delante del embarcadero. Un par de turistas me recomendaron coger un tour por el manglar, negocié el precio, lo bajé hasta menos de la mitad (10€) y para allá que fuimos. Genial sentirte en un río enorme dentro de la selva, meterte entre las raíces de los árboles y obedecer al guía quedándote quieto y callado, hasta que entre las ramas ve un mono narigudo, y te lo enseña. Es un bicho enorme, podría medir un metro de altura. Estaba lejos y comía tranquilamente, sabiendo que la densidad de vegetación nos impediría acercarnos más. Es una especie que sólo habita en la selva de Borneo, así que me encantó haber tenido esta ocasión para verlo en libertad. A la vuelta seguimos callejeando entre el manglar e incluso pasamos junto al palacio del Sultán, donde vive él, su familia y su colección privada de más de 5000 coches. Al final del todo, y como sobraba un rato del tiempo apalabrado, dimos una vuelta por la Sea Town, entre calles y casas de madera. Ya atardecía, la ciudad me había dejado una muy buena impresión, quizá porque no me esperaba nada, no había leído ninguna guía ni ningún lugar especial que ver en Brunei. Fui a la aventura, a descubrir por mí mismo un lugar diferente (¡vaya que si diferente!), donde normalmente la gente no va de turismo, que se mantiene original con sus excentricidades.
Templos en Bandar Seri Begawan
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Mercados en Bandar Seri Begawan
Mezquitas en Bandar Seri Begawan
Museos en Bandar Seri Begawan
De interés turístico en Bandar Seri Begawan
Water villas, brunei
En Bandar Seri, capital del pequeño Sultanato de Brunei nos encontramos con este barrio de tiempos pasados y construido sobre pilotes en el río que atraviesa la ciudad. Para llegar a el tenemos que tomar una pequeña embarcación. Paseando por el descubriremos un pequeño centro de salud, escuelas, tiendas, restaurantes.
Playas en Muara
Berakas Beach
Si antes de ir a Brunei me dicen que iba a ir a la playa ni me lo hubiera creído. ¿Cómo? ¿Playa en Brunei? Pero si ahí solo hay un par de mezquitas y un sultán muy rico y famoso. Eso habría pensado siguiendo lo que la mayoría de turistas dicen de Brunei. Si encima esa playa es kilométrica la cosa mejora, y si además tiene unas olas perfectas para realizar surf ya apaga y vámonos. ¡Surf en Brunei! Pues efectivamente, Berakas, en el extremo norte del país, entre Jerundong y Muara, está la playa para realizar esta actividad o simplemente relajarte a dar un paseo por su fina arena. Olvídate de cruzarte con nadie más. Yo cuando estuve a los únicos que me crucé, tanto en esta como en las demás playas, fueron animales de diferentes tamaños y colores. Se encuentra arropado por el Parque Hutan Simpan, donde ahí si pude compartir anécdotas con una familia haciendo picnic celebrando un cumpleaños. Pero ya. Al ser un país musulmán extremadamente estricto no es una actividad muy común la de ir a playa, tostarse al sol y bañarse.
Universidades en Kuala Belait
University Brunei Darussalam
La Universidad Brunei Darussalam, que literalmente toma el nombre del país, es la más importante de Brunei y, como dato curioso para la estadística, ocupa el puesto 3454 en el ranking de universidades mundiales. En mi caso, al alojarme en su apartamento un estudiante perteneciente a esta universidad, viví ahí varios días y conocí el ambiente universitario más profundo. Aunque Brunei sea de los países más extremos con su religión, la universidad es más abierta de lo que me imaginaba, pero tiene detalles obvios de un país musulmán, como que los edificios donde los estudiantes duermen están divididos por sexos, y tanto los hombres no pueden acceder al de las mujeres como viceversa. ¡La multa si te pillan es de las grandes! A escasos metros de la universidad se encuentran varias playas, aunque la mayoría totalmente vacías, como Pantai Sayang o la kilométrica Berakas Beach. Los alumnos acuden a ellas al atardecer o de noche para hacer hogueras más que para bañarse durante el día. Tiene bastante presencia extranjera, ya sea alumnos de intercambio como profesorado.
De interés deportivo en Muara
Royal Brunei Yacht Club
En una zona totalmente alejada del turismo, pero pegada al puerto donde llegan los ferrys desde por ejemplo Labuan, se encuentra este club de yates donde poder realizar diferentes actividades en el mar. Kayak, vela, remo... También es uno de los lugares (por no decir el único) de todo Brunei donde se puede consumir alcohol libremente. No es que esté permitido pero hacen la vista gorda. Casi el 100% de los clientes son expatriados que viven en Brunei y los que no viven allí, son extranjeros que llegan con su barco y se pasan por ahí. No hace falta decir que es un lugar exclusivo y no al alcance de cualquiera. A mi me invitaron ya que conocía a una persona que trabajaba allí, pero salvo que seas miembro o pagues no tendrás permitido el acceso. Dispone de piscina, restaurante, sala de TV y una playa semiprivada, aunque el baño no es muy apetecible en esa zona. Para llegar hay que seguir las indicaciones de Serasa y al final de las mismas lo encontrarás.
De interés turístico en Bandar Seri Begawan
Yayasan Sultan Haji Hassanal Bolkiah Complex
Lo más fotografiado de todo Brunei puede ser posiblemente la gran Mezquita del Sultan Omar Ali Saifuddien. Este complejo que encuadra diferentes centros comerciales, embajadas, museos... se encuentra pegado a ella y ambas ganan color de noche. Es la parte más turística de Brunei con lo que es más fácil encontrar movimiento, dentro de lo que puede llegar a ser ´movimiento´ en Brunei. Lo mejor sin duda son las vistas hacia la mezquita que se encuentra a escasos metros. Cerca puedes encontrarte típicos restaurantes como un KFC, Burguer King o Sturbucks, la estación de autobuses, el paseo marítimo o los botes que cruzan el río hacía el pueblo flotante. Puede ser una buena idea entrar en él, ya no solo si estás interesado en comprar algo, sino si quieres huir del calor y la humedad que puedes encontrar en esta parte del mundo :)
Reservas Naturales en Tutong
Berakas Forest Reserve
En el extremo Noreste del país se encuentra esta reserva forestal con salida a una de las playas más impresionantes del país por su longitud. Un lugar prácticamente virgen y poco frecuentado, donde podrás encontrarte a los típicos domingueros haciendo picnic en el parque que da a la playa y poco más. El resto bosques, arena y mar. Si acaso algún surfista surcando las aguas cuando las olas acompañan. No es un lugar para nada turístico. Si ya de por sí Brunei no tiene mucha entrada de turismo en sus tierras, esta zona alejada de la capital te puedes imaginar. Así como las playas que rodean la reserva estaban llenas de basura, que a saber cuánto tiempo llevaría allí, el parque lo vi mucho más limpio. El nombre en malayo es Hutan Simpan Berakas.
Templos en Bandar Seri Begawan
Teng Yun Temple
A lo que me refiero con inesperado es, lo primero, que está ubicado en un lugar donde no esperas encontrarte con un templo, rodeado de un edificio y aparcamientos horrorosos. Lo segundo, que ese templo sea chino. Al ser un país extremadamente musulmán este tipo de templos escasean. Es una lástima para los que nos gusta la fotografía ya que no hay manera de sacarle el lado bueno y bonito (que lo tiene) con semejante construcción detrás. Pero por dentro gana enteros. Murales con interesantes inscripciones en la línea de los típicos templos orientales y lámparas gigantes colgando del techo. Algún que otro visitante podrás encontrar pero ya te garantizo que no serán muchos. Se encuentra a la vera del canal del río enfrente de donde montan el mercado callejero, a escasos 5-10 minutos andando de la mezquita Sultan Omar Ali Saifuddien y del lugar donde tomar los botes para ir a Kampong Ayer, el pueblo flotante.
Jardines en Bandar Seri Begawan
Taman Jubli Perak
El Central Park, el Hyde Park o el Parque del Retiro de Brunei. ¡Salvando las distancias! Este parque se encuentra en pleno centro de Bandar, la capital de Brunei. A la vera del río, es el destino preferido de aquellos que quieren escapar del coche (si es que pueden ya que van en coche hasta para bajar a por el pan), de los que quieren practicar deporte o simplemente quedar con los amigos. Yo tuve la suerte de coincidir con unas jornadas culturales de la juventud donde se reunían cientos de jóvenes para realizar actividades, jugar al fútbol, pintar graffitis en murales, tocar música... Por lo tanto también es lugar para organizar eventos de este tipo. En el centro del mismo se encuentra un monumento que de noche cambia de colores continuamente. Desde la mezquita Sultan Omar Ali Saifuddien son unos 15-20 minutos andando.
Iglesias en Bandar Seri Begawan
Saint Andrew's Church
Es evidente que en un país tan extremadamente musulmán haya más posibilidades de encontrarte con una mezquita que con una iglesia. Ya si encima la iglesia es anglicana no te quiero ni contar. Andando en dirección norte desde el centro de Bandar se ubica esta preciosa iglesia de color azul. Para ser sincero, no tenía ni idea de que me encontraría con ella, con lo que la sorpresa fue mayor. Una vez dentro se trata de una típica iglesia, sin muchas florituras. Cuando yo la visité estaban ensayando las canciones de la misa del día siguiente. Desde el parque Taman Jubli Perak está a escasos 5 minutos. Desde la mezquita Sultan Omar Ali Saifuddien a unos 15-20. ¡Pequeñita pero muy bonita!
De interés turístico en Kampong Telamba
Cultural & Tourism Gallery
Este edificio ubicado a la "entrada" del pueblo (depende donde te deje el bote, pero hay un muelle al lado) es multifuncional. Actúa tanto como centro de información como museo. Kampong Ayer significa literalmente en malayo 'pueblo flotante'. 40000 personas viven en este lugar considerado como el pueblo flotante más grande del mundo. Esto representa aproximadamente el diez por ciento de la población total del país. En este museo se cuenta toda la historia, el avance, los cambios que ha ido representando el lugar hasta llegar a lo que es hoy en día. Dispone de una galería fotográfica y vídeos ilustrativos. En un lateral se encuentra una torre donde poder subir y disfrutar de unas vistas privilegiadas del pueblo. La entrada es gratuita. Por cierto, la chapa de I LOVE BRUNEI te la regalan al entrar :)
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