El recorrido es bastante amplio y con una buena guía de audio. Está muy bien aunque apenas tiene cosas, está bastante vacío. La pena es que no te dejan hacer fotos en el interior ni grabar en video. De hecho a mí me llamaron la atención por hacer fotos aunque alguna pude sacar. En la salida hay una especie de pequeña bodega en la que puedes comprar vinos con denominación Châteauneuf-du-Pape ya que los Papas eran muy aficionados a estos.
El Palais des Papes, el palacio de los Papas, es el lugar más emblemático de Avignon. En 1309, el Papa Clemente V decide que Avignon será su lugar de residencia, ya que Roma era muy agitada después de su elección a la cabeza de la iglesia católica.
El palacio se puede visitar, la entrada cuesta 13 euros y te incluye también el famoso puente de Avignon. Puedes ver las varias partes, construidas papa después de papa. En la entrada están todos representados, cada uno con su anécdota. La visita incluye un audio guía muy bien hecho.
El lugar más bello al nivel de las decoraciones interiores es la habitación del papa. Aparentemente este dormía con sus ayudantes, algunos pájaros y mascotas, y su cuarto conserva excepcionales frescos murales y techos de madera.
Luego pasamos por las salas más oficiales, las que expandieron los papas siguientes, Clemente VI, Urban V e Inocente VI, las salas de recepción, las cocinas…. Te ocupa el medio día.