En algunas publicaciones se define esta mezquita como la segunda mayor del mundo, después de la de La Meca. Pero al parecer es la tercera, ya que la segunda es la de Medina, según nos informaron en Casablanca. De una u otra forma, es un monumento excepcional, tanto por su volumen como por los elementos que han sido utilizados en su contrucción. Toda ella de marmol pulimentado, mosaicos y granito. Su minarete supera los 200 m. De altura y es el más alto del mundo.
Al llegar a Casablanca, la primera cosa que os llama la atención es la mezquita de Hassan II. Por curiosidad, os acercais poco a poco a esta obra maestra y sin daros cuenta os encontrais justo enfrente. Entonces os quedaréis en silencio durante mínimo un minuto por lo impresionante de su arquitectura exterior y de la armonía entre el color y las formas. Con más curiosidad iréis hacia la netrada y justo delante de la puerta de entrada: OOOHHH!!!! qué bonito! qué belleza! es realmente un lugar único.