Este hotel es el más auténtico de Asilah, con un estilo arquitectónico que no ha perdido ni un ápice de sus raíces, conservando un patio interior con dos grandes árboles y también numerosas plantas y flores.
Parte está pintado en el típico azul del que cubre la parte inferior de las fachadas de todas las casas de Asilah. El resto es decoración árabe: mesas de azulejos policromados, sillones con telas de Fez, vasijas de barro de Mequínez…
El edificio por fuera parece una casa particular, además está medio tapado por un naranjo cargado de las naranjas tangerinas (consideradas las más adecuadas para hacer zumo de naranja).
Desde 40 euros la habitación doble. Desde 30 la individual.