Comodidad, estilo y buen gusto
Un impresionante Palacio de principios del siglo XX, que se puede vislumbrar desde el mirador, alberga este precioso hotel de dos plantas con un interesante toque art decó.
Las diferentes estancias están diseñadas a partir de materiales restaurados que encajan con gran elegancia con las nuevas instalaciones y con unas vidrieras de colores de lo más alegres.
Sin duda, un lugar idílico para disfrutar relajadamente y para comer de la mejor cocina de autor con productos típicos de la zona extremeña en su restaurante.
También destacan sus habitaciones, totalmente equipadas y confortables.
Un lugar con un encanto especial
Situado a dos minutos de una preciosa plaza digna de descubrir, la Hospedería de Llerena es un lugar con un encanto especial, nada mas entrar, te encuentras con un precioso patio lleno de luz y plantas realmente sorprendente.
Las habitaciones son muy confortables, así como el trato personal que te brindan durante la estancia. También se debe destacar la comida, probar sus diferentes especialidades, dando especial atención a la gastronomía local.
Por cierto, pedir que os permitan acceder a la azotea pues las vistas son alucinantes.
Hotel con encanto
Nada más empiezas a entrar en el te das cuenta de que estas en un sitio especial. Es un reformado palacio del siglo XX.
Por puntos a su favor me sorprendio gratamente que hay un ordenador en la habitación, la cama es de 2·2 y la calidad y cantidad del desayuno es buena.
Lo que menos me gustó es que las habitaciones estándar estan en zona de nueva construcción y pierde encanto. El parking cuesta 7€ dia.