Remanso de paz
Estuvimos en este hotelito hace unos meses y fue una experiencia inolvidable. El personal muy atento, nos hizo sentir como en casa.
Fuimos con un bebé, por lo que los únicos que perturbamos el tranquilo ambiente fuimos nosotros, eso si muyyyy poquito :)
Nos tocó la habitación aroma, cuelgo unas fotos para que las veais. Estuvimos muy cómodos y descansamos bien. El desayuno estaba bien, pan con aceite y tomate, bollos, fruta, jamon, etc... el único pero fue el café que era de máquina de esas industriales.
El hotel tiene una zona de spa, con tres piscinas a varias temperaturas, baños turcos y zona de masajes.
Priego es muy bonito y hay muchos lugares cerca a los que ir, me gustó mucho también Zuheros.
Si alguna vez teneis pensado ir a Priego no dejeis de descansar en este sitio, merece la pena.
Es uno de los nuevos...
Es uno de los nuevos establecimientos llamados de "baños árabes". Experiencia agradable pero con algunas deficiencias: Vestuario y taquillas guardarropas muy pequeños. Tienes que andar descalzo porque no te dan patucos de goma, lo cual es antihigiénico porque pisas el suelo de la gente que llega de la calle con sus zapatos puestos. En el masaje no ponen un papel que resguarde el sitio de la camilla donde se pone la cara; ni la masajista se limpia las manos cuando acaba con el cliente anterior a ti. El agua no da sensación de limpia. Son detalles que mejorarían mucho la calidad del servicio. Sin embargo, no deja de ser una buena experiencia.