Una playa preciosa, de lujo. Limpia y tranquila. Me da miedo hablar de la Praia da Rocha porque sería mejor mantener en secreto estos descubrimientos. Portugal tiene un color distinto, algo decadente pero siempre con ganas de renovarse. Desde el Hotel Praia Avenida, se ven las rocas que separan las playas, la lisa arena, la avenida llena de tiendecitas y restaurantes, repletas de guiris llegados del norte en busca de un rayito de sol.
Hoy no hace sol, pero el Algarve ofrece más de 300 días de sol al año. Eso dice la publicidad. Huele a mar, se ve el mar desde la ventana. ¿Qué tendrá el color azul que tanto relaja?