El encanto de Bussaco no es solo el Hotel, su encanto lo empiezas a apreciar cuando te estas acercando a él, parece sencillamente que estás entranto en un mundo intemporaneo, como sacado de un cuento de princesas, la magia de su floresta te empieza a envolver, las distintas especies vegetales, desconocidas o desmensuradas para tí, te acompañan hasta que llegas al palacio; el lujo, la serenidad, la armonía del propio palacio y los jardines que le rodean, crean una sensación de paz y sosiego que no consigues en ningún otro sitio.
Este palacio único en el mundo y en el que pocos se fijan desde el mero punto de vista turistico, fue el elejido por mí par pedirle a mi mujer que se casara conmigo. Era un momento muy importante y tenía que enmarcarlo en el mejor sitio posible.
Se lo recomiendo a cualquier persona que todavía siga creyendo en la magia, en el romanticismo, o al que simplemante le encante la naturaleza.