Experiencia en galetos y parrilla
El día era lluvioso y gris, las hojas de las plantas parecían más verdes, brillantes y grandes que de costumbre, el color del cielo se confundía con el del río y un olor a tierra mojada lo hacía más maravilloso aún pues de calor nada de nada. Mi hermano que es muy buen cicerone y un exquisito para las comidas me sugirió que fuésemos a este lugar donde las parrillas, los galetos y cualquier tipo de pescados eran muy recomendables, además de otras opciones, como por ejemplo pastas caseras, de las que se podían elegir en su menú. El pan en Misiones es una “perdición”: blanco, negro, con semillas o sin ellas no se puede dejar de comer por más esfuerzos que hagas y acompañado con alioli, del que nos trajeron dos bol ¡¡¡imperdible!!!. Por la lluvia no se podía comer en la terraza y el comedor de bajo estaba completo por lo que fuimos a la planta alta y elegimos un muy buen lugar al lado de un ventanal con vista al majestuoso Paraná (pariente del mar en lengua guaraní). Pedimos costilla de cerdo a la parrilla con una salsa picante y mandioca frita, tortilla de papas con cebolla y dos galeto de verduras que estaban realmente exquisitos. Disponen de servicio de Delivey. Por el postre decidimos ir a Cremolati a comer sus exquisitos helados.