En nuestro último viaje por España, mi marido, mi hija más pequeña de 12 años y yo, fuimos a Vitoria al Hostal la Casa de Los Arquillos, cuando llegamos vimos que no había elevador ni siquiera montacargas pero la Srta. Rezzu que nos atendió fué tan encantadora que no dudamos en dejar nuestras cosas en la entrada y subir hasta el primer piso hasta la Recepción y luego al 2º para ver la habitación, mi hija y yo nos enamoramos del lugar, y a pesar de las protestas de mi marido que no había elevador y que no nos iba ayudar a subir las maletas, (las mujeres siempres llevamos muchas cosas) no nos importo y subimos a "pulso" las maletas hasta dejarlas en nuestra habitación pero valió el esfuerzo, fué un lugar mágico como estar en la Edad Media y desde el techo a traves del tragaluz se podía ver la cupula de la iglesia con su reloj y escuchar las campanadas a cada hora, fue maravilloso y lo quisiera repetir. Hoy nos reimos mucho de las anécdotas, las protestas de mi esposo y él se ríe de lo caprichosas que fuimos que no nos importo subir a pulso todas nuestras cosas, pero mi hija y yo no hemos olvidado lo maravilloso que fue estar allí, El hostal tiene la magia de la Edad media pero con las comodidades de siglo XXI excepto el elevador que por ser un lugar que pertenece a un patrimono histórico no debe ser alterado en su estructura y debe ser asi para ser lo más fiel a la representación de la Edad Media.
El Hotel La Casa De Los Arquillos se encuentra cerca de la Plaza de la Virgen Blanca y del Palacio de Montehermoso, en el centro de Vitoria-Gasteiz. Las habitaciones poseen teléfono, televisión, caja fuerte y climatización. El establecimiento ofrece wifi, prensa, calefacción, aire acondicionado y recepción las 24 horas.