El embrujo de la villa del libro y el saber
Urueña, Villa del Libro, por Lala Urueña, conocida como la Villa del Libro, es un encantador rincón de Valladolid que se destaca por su intensa conexión con la literatura. Esta localidad, rodeada de murallas, se ha convertido en un referente cultural gracias a su diversidad de librerías. Lala menciona que hay «librerías monotemáticas » especializadas en caligrafía, cuentos y vinos, además de espacios donde encontrar libros de segunda mano y raros. El viaje por Urueña también incluye el Centro e-LEA , un punto neurálgico para la promoción de la literatura, donde se puede explorar la historia del libro desde sus inicios.
Los visitantes se sienten inmersos en un entorno cultural. Teresa Pérez Senso destaca que «la villa culturiza a todo el que pasea por sus calles», mientras que Ana Belen Pinto señala que el «poder de las palabras » se refleja en sus paredes y calles. Sin embargo, no todas las opiniones son completamente positivas. Marisa Martin señala que algunos museos pueden estar cerrados en horarios inusuales y que la experiencia gastronómica puede no estar a la altura. A pesar de estas críticas, Urueña sigue siendo un lugar acogedor para los amantes de la cultura y los libros, ofreciendo una experiencia única que invita a explorar su historia.
Centro Etnográfico Joaquín Díaz, por Xisco Mas El Centro Etnográfico Joaquín Díaz , ubicado en la emblemática casona de la Mayorazga , es un lugar que merece una visita detenida para descubrir su riqueza cultural. Este museo, cuya colección pertenece al reconocido folclorista Joaquín Díaz, está estructurado en tres áreas: los Pliegos de Cordel en la planta baja, los instrumentos musicales tradicionales en la parte superior, y los grabados de trajes que adornan las paredes de la casona. La viajera Lala destaca que la «exposición más amplia y espectacular» del museo se centra en más de 400 instrumentos musicales típicos de Castilla y León, clasificados en diversas familias. Entre ellos, sobresale la carraca de campanario y el curioso pito del afilador.
Además, el centro alberga una impresionante biblioteca con más de 16.000 títulos relacionados con la ideología popular, así como una fonoteca y mediateca que complementan la experiencia etnográfica. La viajera Maria Aurora Perez Llames recomienda «ir con calma» para disfrutar de las diversas exposiciones, enfatizando su deseo de regresar en una visita más prolongada. El pequeño precio de 2 euros hace que esta joya cultural sea accesible para todos los interesados en la rica tradición de la región.
La Fundación Joaquín Díaz es un lugar fascinante que resalta la riqueza cultural de Castilla y León. Este espacio alberga la exposición más grande y espectacular del Museo Etnográfico Joaquín Díaz, donde los visitantes pueden admirar una impresionante colección de más de 400 instrumentos musicales tradicionales, clasificados en familias como cuerdas, vientos y percusión. La viajera Lala destaca que «hay más de 400 piezas vendidas o donadas por varios coleccionistas», lo que refleja la variedad y el valor de estas obras. Además, la fundación ofrece una colección de libros antiguos dispuestos en vitrinas que abarcan diversos temas, desde la aventura hasta la religión, manteniendo viva la tradición de la venta ambulante de libros. Este espacio no solo cautiva por sus instrumentos, sino también por los grabados que adornan sus paredes, mostrando el vestuario típico de las nueve provincias de la región. Como menciona Lala, «la Fundación cuenta con cerca de 2.000 impresiones», ofreciendo a los visitantes una experiencia enriquecedora que conecta con la historia y la cultura local.
Museo del Gramófono - Sala "Mercedes Rueda", por Lala El Museo del Gramófono – Sala «Mercedes Rueda» es uno de esos encantos que Urueña ofrece a sus visitantes. Este peculiar museo, gestionado por la Fundación Joaquín Díaz, cuenta con una magnífica colección de más de 70 gramófonos ordenados cronológicamente. Como menciona la viajera Lala , «la visita es guiada y en ella se dan explicaciones acerca de la historia del sonido grabado «, lo que permite conocer a fondo los personajes que hicieron posible este invento y explorar tipos de máquinas como el «Maestrophone» y el «Pathegraphe».
Ubicado en el Paseo de Oriente, entre la Puerta del Azogue y La Laguna, el museo ofrece una experiencia única, aunque es importante concertar cita previa para acceder. Lala también destaca que, a pesar de no poder disfrutarlo en su visita, le informaron que el costo de entrada es de 2 euros y se pueden escuchar los sonidos de algunos gramófonos. Estas características hacen del Museo del Gramófono un lugar digno de ser visitado en esta joya histórica de Valladolid.
Museo de la Música Luis Delgado, por Lala El Museo de la Música Luis Delgado , ubicado en el corazón de Urueña, es una parada imprescindible para los amantes de la música y la historia. Este museo alberga una colección privada de más de mil instrumentos musicales de diversas partes del mundo, aunque en la exposición solo se pueden ver alrededor de quinientas piezas. La viajera Lala describe el lugar como un espacio que no debe apresurarse, ya que «hay que dedicarle mucho tiempo si se quiere ver bien». El ambiente oscuro de la sala, donde los instrumentos brillan sobre un fondo negro, crea una atmósfera mística, propiciada por una música étnica de fondo.
Sin embargo, la exposición presenta un desafío, ya que la falta de etiquetas que identifiquen claramente los instrumentos y su procedencia hace necesario el uso del folleto que te ofrecen a la entrada. A pesar de esto, vale la pena explorar la variedad de instrumentos, que van desde guitarras hasta piezas más exóticas, como un tambor hecho de una calavera humana. Marina menciona que «la selección que se expone nos muestra gran variedad de formas, diseños y materiales», todos en perfecto estado para su uso. La entrada tiene un costo accesible y, para disfrutar de esta experiencia única, es esencial realizar la visita previa reserva.
Guardianes de la historia: murallas, torres y senderos antiguos
Castillo de Urueña, por ferasilar El Castillo de Urueña se erige como un testimonio impresionante de la historia medieval de la localidad. Este monumento, que forma parte de la muralla que rodea al pueblo, invita a los visitantes a explorar sus alrededores y conocer más sobre su pasado. Un viajero destaca que «Urueña es un pequeño pueblo totalmente amurallado, que alberga en su interior gran cantidad de librerías, tiendas de recuerdos, restaurantes etc.» Pasear por sus calles estrechas y empedradas es una experiencia encantadora que permite disfrutar de la arquitectura histórica.
La atmósfera que se respira en Urueña, también conocida como la villa del libro, es única. Un viajero afirma que «es agradable pasear por sus calles estrechas y de piedra», lo que refuerza la sensación de retroceder en el tiempo. Desde el castillo, los panoramas que se pueden admirar son igualmente fascinantes, ofreciendo vistas de los alrededores que complementan la belleza del lugar. Sin duda, el Castillo de Urueña y su entorno constituyen una visita obligada para quienes buscan disfrutar de la rica herencia cultural de esta joya histórica en Valladolid.
Torre del Homenaje, por Lala La Torre del Homenaje de Urueña es un destacado emblema del patrimonio histórico de esta villa. Considerada la única torre de planta cuadrada en su recinto amurallado, se sitúa en el extremo sureste, junto al popular Mirador de la Anunciada. Lala destaca que es “una de las cuatro torres que forman el cuadrilátero del Castillo”, cuyas estructuras nos hablan de su antiguo esplendor. Construida alrededor del año mil sesenta, esta torre se eleva más alto que los cubos de muralla restantes, dejando entrever su importancia estratégica.
El Castillo de Urueña , del que esta torre forma parte, fue ordenado construir por Fernando I el Magno sobre los restos de una fortificación romana. A lo largo de la historia, ha servido como residencia para personajes ilustres, como Doña Urraca, y como prisión. Además, junto a la Torre del Homenaje, se encuentra el mirador, que ofrece unas vistas espectaculares del valle y la ermita de la Anunciada. Visitar este lugar permite no solo apreciar la historia arquitectónica, sino también disfrutar de un entorno natural que invita a la reflexión y al disfrute.
Puerta de la Villa, por Lala La Puerta de la Villa es una de las entradas más emblemáticas de Urueña, situada en el extremo sur del Paseo del Peinador de la Reina. Este acceso a la villa amurallada destaca por su majestuoso arco apuntado, que se abre en la muralla, permitiendo a los visitantes vislumbrar la rica historia de la localidad. Lala nos recuerda que «la puerta lucía el escudo de armas de los Girón , condes de Urueña y señores de la villa hasta el siglo XIX», un detalle que añade un toque de nobleza a la estructura.
El entorno de la puerta no solo es histórico, sino que también ofrece acceso a una de las escaleras que conducen a la parte superior de la muralla. Desde allí, los viajeros pueden disfrutar de «buenas vistas del casco histórico y de la Tierra de Campos», lo que convierte este sitio no solo en un punto de entrada, sino en un mirador privilegiado. Visitar la Puerta de la Villa es, sin duda, una experiencia inolvidable que combina la fascinación histórica con panorámicas que dejan sin aliento.
Torreón del Peinador de la Reina o de Doña Urraca, por Lala El Torreón del Peinador de la Reina o de Doña Urraca es una imponente edificación que sirve como punto de conexión entre el Castillo y la muralla de Urueña. Con una altura que supera los 20 metros y una construcción semicircular en sillería, este torreón data del siglo XII y destaca por su valor arquitectónico e histórico . Según la viajera Lala , «es el punto de unión entre el Castillo y la muralla, donde da comienzo uno de los paseos peatonales que recorren el adarve por la parte superior del recinto amurallado».
Este lugar no solo es un atractivo turístico por su belleza y su pasado militar, sino que también se está proyectando como un centro interpretativo. Este centro busca profundizar en la historia de la fortificación y el estilo de vida durante la Edad Media, lo que añade un valor adicional a la visita. Sin duda, el Torreón del Peinador de la Reina representa una de las grandes joyas de Urueña , que permite a los viajeros conectar con el pasado en un entorno único y envolvente.
Paseo del rededor de la cerca: el Adarve, por Lala El Paseo del alrededor de la cerca, conocido como el Adarve, es uno de los rincones más emblemáticos de Urueña. Este tramo de muralla es accesible a pie, ofreciendo una experiencia única al recorrer su parte superior. Según la viajera Lala , «es bastante más largo que el Paseo del Peinador de la Reina» y su recorrido se extiende entre la Puerta de la Villa y el Mirador del Cubo Nuevo. Para llegar a esta zona superior, hay tres escaleras disponibles: dos en la calle Los Lagares y una más al final de la calle Las Cuatro Esquinas.
El Adarve no solo invita a disfrutar de un agradable paseo, sino que también es un mirador privilegiado . Desde aquí, los visitantes pueden contemplar «una vista panorámica de la comarca de la Tierra de Campos y, en días despejados, tanto la Sierra de la Culebra como los Montes de León». Este lugar combina historia y naturaleza, convirtiéndose en una visita imprescindible para quien busque empaparse del espíritu y la belleza de esta joya histórica de Valladolid.
Miradas eternas: paisajes al infinito
Mirador del Roto, por Lala El Mirador del Roto se presenta como un encantador punto de observación en Urueña , accesible a través de una pequeña portilla que se asemeja a un “roto” en la muralla. Este mirador se ubica en la confluencia de las calles Catahuevos y Los Lagares, muy cerca del Mirador del Bueso. Cuando el cielo está despejado, los visitantes pueden disfrutar de vistas impresionantes . Como señala una viajera, desde este lugar “se puede ver en la lejanía el Monte Teleno (provincia de León) y la Sierra de la Culebra (en Zamora), así como las localidades de Villardefrades y Villanueva de los Caballeros”.
A los pies del mirador se sitúa la Huerta de los Judíos , un recordatorio histórico de la aljama que existió en Urueña durante el siglo XV. Además, se puede observar toda la zona noroeste del recinto amurallado y almenado, lo que añade un valor cultural a la experiencia. Sin duda, el Mirador del Roto es un lugar que invita a la contemplación y a la conexión con el pasado de esta joya histórica.
Mirador del Bueso, por Lala El Mirador del Bueso es uno de los lugares más singulares de Urueña, ofreciendo a los visitantes una vista impresionante del entorno circundante. Este mirador se encuentra en el paseo del adarve de la muralla y su nombre proviene de las ruinas del antiguo monasterio del Bueso, que desapareció en el siglo XIX. Para acceder a esta ubicación, se deben subir unas escaleras ubicadas en la calle Los Lagares.
Desde el mirador, los viajeros pueden disfrutar de una panorámica excepcional de Tierra de Campos , incluyendo los pagos del Piñonar, las Eras Viejas y los Sotos. Lala , una visitante, destaca que «desde la parte superior de la muralla se contempla una excelente panorámica». Además, el lugar está acompañado de un interesante paisaje histórico, ya que se pueden observar construcciones como un antiguo caserío de labranza de principios del siglo XX y una caseta de piedra de 1907 que originalmente albergaba una fuente para el abastecimiento de agua de la localidad. Sin duda, el Mirador del Bueso es una parada obligada para quienes desean empaparse de la historia y belleza natural de Urueña.
Mirador de la Anunciada, por Lala El Mirador de la Anunciada , ubicado a los pies del Castillo de Urueña , ofrece una vista única que combina historia y belleza natural. Este mirador se encuentra entre la Torre del Homenaje y el Torreón del Peinador, lo que le otorga un acceso privilegiado a los visitantes. Lala destaca que «desde aquí se contempla la vasta llanura de Tierra de Campos y los montes Torozos», lo que proporciona un panorama impresionante del entorno.
Además de las vistas, el viajero puede apreciar las ruinas del antiguo monasterio del Bueso y diversas construcciones tradicionales, como palomares, que añaden un toque de encanto al lugar. Este mirador se diferencia de otros, ya que se sitúa en una zona más baja, lo que permite una conexión directa con el paisaje circundante.
El Mirador de la Anunciada no solo es un punto de observación, sino también un lugar ideal para disfrutar de un momento de tranquilidad y contemplación. Las opiniones de quienes lo han visitado resaltan su belleza y la riqueza histórica que lo rodea, convirtiéndolo en una parada obligatoria para quienes exploran esta joya histórica de Valladolid.
Mirador del Cubo Nuevo, por Lala El Mirador del Cubo Nuevo se erige como un destacado punto de observación en Urueña , ubicado en la parte más al norte de la villa, junto al Centro e-LEA. Para llegar a este mirador, hay que ascender unas escaleras al final de la calle Las Cuatro Esquinas y recorrer el paseo del adarve de la muralla hasta el final. Desde la parte superior del torreón semicircular, se puede disfrutar de una impresionante panorámica que abarca tanto la Tierra de Campos y la localidad de Villagarcía de Campos al frente, como el encantador pueblo de Urueña a la derecha. La viajera Lala destaca que «del Cubo Nuevo parte la Ruta de senderismo del Camino Real hasta Villagarcía de Campos», un recorrido de aproximadamente 7 km ideal para los amantes de la naturaleza. Este mirador no solo ofrece vistas espectaculares , sino que también es un punto de partida para explorar los senderos que conectan con el entorno natural de la región , convirtiéndolo en una parada obligatoria para quienes visitan Urueña.
Mirador de Urueña, por Bloggeredford Collective El Mirador de Urueña es un rincón encantador que regala a sus visitantes una vista panorámica impresionante de la villa y sus alrededores. La experiencia de observar el atardecer desde aquí es simplemente mágica. Un viajero comenta que «un cigarrito en la mas absoluta tranquilidad» acompañó la contemplación del paisaje, permitiéndole disfrutar de un «juego de colores al atardecer» que quedó grabado en su memoria.
Este mirador no solo ofrece un espacio para relajarse, sino que también invita a los viajeros a disfrutar de la belleza de Castilla. La tranquilidad del lugar se suma a su atractivo, convirtiéndolo en un punto de interés indispensable durante la visita a Urueña. Más allá de las vistas, muchos destacan la sensación de estar en un lugar donde «la villa es maravillosa y muy cuidada», lo que resalta el esfuerzo de la comunidad por preservar este patrimonio. Sin duda, el Mirador de Urueña es una parada obligatoria para aquellos que deseen conectarse con la naturaleza y la historia de esta joya histórica en Valladolid.
El corazón de Urueña: plazas, calles y vida popular
Corro de San Andrés, por Lala El Corro de San Andrés es la plaza más grande de Urueña y especialmente significativa por su historia y su arquitectura. Esta amplia plaza se halla entre la Plaza Mayor y el Corro del Conde, y su nombre proviene de la anterior ubicación de la Iglesia de San Andrés, que fue demolida en 1840. Tal como señala la viajera Lala , el espacio se divide en dos zonas: «al norte de ésta una zona de planta cuadrangular en cuyo centro hay un gran macetero circular de piedra con un banco corrido, y al sur una zona muchísimo más amplia, rectangular, recorrida por dos hileras de árboles bajo los que hay numerosos bancos para sentarse y rematada en una fuente de piedra».
Además de su estructura, el Corro de San Andrés alberga algunas de las casonas blasonadas más emblemáticas de la villa, como la Casa de Manuel Pérez Minayo y la Casa de los Isla. También se puede disfrutar de un descanso en el bar restaurante «Mesón Villa de Urueña», ideal para saborear la gastronomía local. Sin duda, este lugar no solo invita a la contemplación, sino que también es un punto de encuentro donde la historia y la vida cotidiana de Urueña se entrelazan.
Plaza Mayor de Urueña o Plaza de las Carnicerías, por Lala La Plaza Mayor de Urueña , también conocida como Plaza de las Carnicerías, se sitúa en el corazón del recinto amurallado de esta villa histórica. Se trata de un ensanchamiento de la calle Real que crea una pequeña plazoleta, conectando las puertas de la muralla, del Azogue y de la Villa. En esta plaza, el viajero puede disfrutar de una atmósfera tranquila y acogedora , ideal para relajarse y observar el entorno. Lala destaca que en el lado norte de la plaza se encuentra el Ayuntamiento y la oficina de turismo, lo que la convierte en un punto de partida perfecto para explorar Urueña. Además, desde aquí, se puede acceder a la calle Catahuevos, que lleva al mirador de El Roto , ofreciendo vistas impresionantes. La calle Honda, por su parte, conduce directamente a La Laguna del castillo , enriqueciendo aún más la experiencia del visitante. Esta plaza es un lugar donde la historia y la belleza de Urueña se entrelazan, invitando a todos a descubrir sus encantos.
Corro del Conde, por Lala El Corro del Conde es una pequeña plaza que se sitúa junto a la calle de las Cuatro Esquinas, a pocos pasos de lugares emblemáticos como el Corro de San Andrés y el Museo de las Campanas Quintana. Esta plazoleta destaca por su aspecto rural y la arquitectura tradicional que la rodea, con edificaciones de dos alturas que reflejan la historia de Urueña. La viajera Lala señala que «salvo por su aspecto rural, la verdad es que no me pareció que revistiera un gran interés».
A pesar de su modestia, el Corro del Conde no carece de encanto. La Casa de los Isla , conocida por ser la más antigua de la villa, se asoma a la plaza y añade un toque de historia al entorno. Además, la espadaña de la Iglesia de Nuestra Señora del Azogue se erige por encima de los tejados, proporcionando un punto de referencia visual que enriquece el paisaje. Las construcciones, aunque sencillas, ofrecen una visión del patrimonio local que resulta agradable a los visitantes. Es un lugar que invita a la contemplación y el descubrimiento, perfecto para una pausa durante el recorrido por este encantador pueblo histórico.
Calle Real, por Lala Calle Real es la arteria principal del casco histórico de Urueña , ofreciendo una rica experiencia cultural y patrimonial . Esta calle, que atraviesa la villa de norte a sur, conecta las dos puertas del recinto amurallado: la del Azogue y la de la Villa. Según Lala , es un lugar donde «se puede ver la Iglesia de Ntra Sra del Azogue y la Casona de la Mayorazga», que alberga el Museo etnográfico Joaquín Díaz . Este recorrido invita a los visitantes a disfrutar de un entorno peatonal que respira historia.
A mitad de camino, la calle se ensancha y da lugar a la Plaza Mayor, un espacio vibrante que acoge el Ayuntamiento. Los viajeros destacan que «como todo el centro histórico, es peatonal», lo que permite explorar con tranquilidad cada rincón y detalle. Pasear por Calle Real es sumergirse en la esencia de Urueña, un destino que combina el encanto de su arquitectura con la calidez de su ambiente, creando una experiencia inolvidable para quienes lo visitan.
Paseo de Oriente, por Lala El Paseo de Oriente se sitúa extramuros del recinto amurallado de Urueña, comenzando cerca de la Puerta del Azogue y continuando hasta la carretera de San Cebrián. Esta tranquila vía discurre paralela al Paseo de La Laguna y ofrece a los visitantes un ambiente sereno para pasear y disfrutar del entorno. La viajera Lala destaca un detalle conmovedor al mencionar una placa en memoria de Luisa Ramos Sánchez , donde puede leerse: «Aquí murió la joven Luisa Ramos Sánchez el día 3 de octubre de 1.927, a las tres de la tarde, a mano airada, a los 18 años de edad. Una oración por su alma».
A lo largo del Paseo de Oriente también se encuentra Espacio DiLab, un lugar cultural que ofrece un variado programa de actividades artísticas y educativas. Miryam Anllo Vento señala que «es la única propuesta cultural abierta al público además con entrada gratuita», lo que lo convierte en un destino imprescindible para los amantes del arte contemporáneo. Aunque es un sitio algo discreto en su anuncio, aquellos que buscan experiencias culturales únicas en Tierra de Campos no deben perderse esta oportunidad.
Entre fe, arte y piedra: el alma espiritual de Urueña
Ermita nuestra señora de la Anunciada, por ferasilar La ermita Nuestra Señora de la Anunciada es un encantador ejemplo de arquitectura románica situada a tan solo dos kilómetros de Urueña, en un despoblado que añade un aura de misterio a su entorno. Este edificio, que data de los siglos XII-XIII, presenta una estructura de basílica que los visitantes aprecian por su belleza, como señala el viajero Pablo Hidalgo Carrera , quien menciona que «tiene unas vistas del pueblo espectaculares». Sin embargo, la ermita también puede presentar desafíos para los curiosos , ya que algunas personas, como Alicia Fernández Muñoz , han expresado su descontento por encontrarla cerrada en varias ocasiones.
Para aquellos que deseen conocer más sobre este monumento, Ana Belen Pinto sugiere que se pueden concertar visitas guiadas a través de la oficina de turismo de Urueña, destacando que «la persona que lo explica es muy maja». Las recomendaciones de los viajantes apuntan a que la mejor época para visitar Urueña y su ermita es durante la primavera o el invierno, ya que en verano las temperaturas pueden ser muy calurosas. En cualquier caso, la ermita Nuestra Señora de la Anunciada promete ser un lugar fascinante para aquellos que buscan explorar la historia y la arquitectura de la región.
Iglesia de Santa Mª de la Asunción o del Azogue, por Lala Entrando al casco histórico de Urueña por la Puerta del Azogue , el viajero se encuentra de inmediato con la Iglesia de Santa Mª de la Asunción , también conocida como Iglesia del Azogue. Este edificio de cantería, de estilo renacentista y cabecera gótica, comenzó a edificarse en el siglo XVI por orden de Pedro Girón, bajo la dirección del arquitecto Rodrigo Gil de Hontañón. Sin embargo, las obras se detuvieron tras la muerte de Girón y no fueron reanudadas hasta el XVIII.
Lala destaca que la iglesia posee una sola nave con un artesonado de madera impresionante, además de un ábside poligonal cubierto por bóveda de cañón con lunetos. Un añadido del siglo XVIII es el coro de madera, que se apoya en columnas jónicas y está decorado con dentellones. El viajero menciona que «el retablo mayor es barroco y está presidido por la imagen de la Inmaculada Concepción», aunque no parece estar bien conservado. Sin embargo, la verdadera joya del lugar es un Cristo atado a la columna , obra de Andrés de Solanes, recién restaurada.
La iglesia también alberga obras notables como un Crucificado del siglo XIV y una pila bautismal de mármol proveniente de la desaparecida Iglesia de San Andrés. Es importante tener en cuenta que hay misas los festivos a las 13.15h y los jueves a las 18h, mientras que para visitas en otros horarios es recomendable concertar cita con la oficina de información y turismo. Según Lala, «el interior merece la pena, no tanto por las obras religiosas que contiene, pero sí por su arquitectura».
Antiguo Monasterio de San Pedro y San Pablo de Cubillas, por Lala El Antiguo Monasterio de San Pedro y San Pablo de Cubillas, situado a solo dos kilómetros de Urueña, es un vestigio histórico que merece ser descubierto. Aunque solo se conserva la iglesia, que hoy es la ermita de la Anunciada, su importancia es notable. «Se dice que fue monasterio real y que Fernando II creó un bastión circular para su defensa del que, aún hoy, se pueden observar las huellas de los cimientos», comentaba un viajero. La iglesia presenta una planta rectangular y tres naves separadas por pilares cruciformes, y es considerada un monumento único del estilo románico lombardo.
La belleza de la ermita reside en su estructura, que culmina en tres ábsides semicirculares, con una linterna octogonal al centro del crucero. Un visitante menciona que «más allá de su belleza arquitectónica, alberga la imagen de la patrona, la Virgen de la Anunciada «, cuya festividad se celebra con una romería a finales de marzo. Aunque suele estar cerrada al público, es posible concertar visitas a través de la oficina de turismo, lo que realmente vale la pena. Junto a la ermita se encuentra la Huerta del Obispo Antonio de Isla y una agradable zona recreativa.
Rincones con historia: casas, huertas y exposiciones que cuentan
Casona de la Mayorazga, por Lala La Casona de la Mayorazga es una joya arquitectónica situada en plena calle Real, entre la Iglesia del Azogue y la Plaza Mayor de Urueña. Construida a principios del siglo XVIII por Alonso de Mena y Borja, arzobispo de Calahorra, esta casona señorial de dos plantas se distingue por su robusta construcción en piedra y los dos escudos de armas que adornan su fachada. Según la viajera Lala , esta casona fue heredada por los sucesores del Mayorazgo de los Mena y más tarde, en 1757, pasó a la familia Pérez Minayo , quienes la convirtieron en su residencia.
En la actualidad, la Casona alberga la sede de la Fundación Joaquín Díaz y un interesante Museo Etnográfico que vale la pena visitar. Lala recomienda explorar este museo, donde se pueden encontrar «cosas muy curiosas» y tener la oportunidad de recorrer el interior de la casona. Patricia Lorden Pato también resalta la belleza del lugar, afirmando que «cuando la ves, te quedas prendado viendo sus detalles». La Casona de la Mayorazga es un lugar que combina historia y cultura , convirtiéndose en un punto imperdible para quienes visitan Urueña.
Casa de los Isla, por Lala La Casa de los Isla es una de las joyas del conjunto histórico de Urueña, destacándose como la más antigua de la localidad, ya que data del siglo XVI. Esta imponente casona solariega, situada frente a la Casa Minayo y en la esquina del Corro de San Andrés, deslumbra a quienes la visitan. Su fachada lateral está adornada por un escudo familiar que representa a un caballero sobre una torre, labrado en piedra, lo que refleja su rica herencia noble.
La viajera Lala comenta sobre la belleza de esta edificación, resaltando que es «una de las casonas nobiliarias más destacadas» de la zona. La estructura, con un estilo arquitectónico que remonta a épocas pasadas, invita a los visitantes a explorar la historia que encierra. La Casa de los Isla no solo es un lugar para admirar desde el exterior; su ubicación estratégica la convierte en un punto ideal para iniciar un recorrido por el encantador pueblo de Urueña . Sin duda, es una parada obligada para aquellos que deseen empaparse del pasado y la cultura de esta región de Valladolid.
Ruinas del Monasterio del Bueso, por Lala Las Ruinas del Monasterio del Bueso son un lugar fascinante que invita a los viajeros a explorar su historia y belleza . Este antiguo monasterio, consagrado a Nuestra Señora de la Anunciación, fue habitado inicialmente por beatos y más tarde pasó a manos de monjes benedictinos en el siglo XV. Sin embargo, hoy solo quedan vestigios de su esplendor, como «algún muro de cerramiento y una torre», lo que proporciona un ambiente melancólico y mágico.
El acceso a las ruinas se realiza a pie, lo que añade un toque de aventura al recorrido. La viajera Lala sugiere que «desde el Paseo del Peinador de la Reina se pueden ver las ruinas», lo que hace que la visita sea aún más recomendable para aquellos que disfrutan de caminatas en la naturaleza. Además, la Senda de los Beatos conecta este monasterio con otros importantes de la región, enriqueciendo la experiencia del viajero. Este sendero, que une varios monasterios cercanos, es una excelente opción para quienes buscan descubrir la rica herencia histórica de Urueña mientras disfrutan de un entorno natural impresionante.
La Huerta del Obispo Antonio de Isla es un rincón histórico que se encuentra a escasos dos kilómetros de Urueña, en la carretera que conduce a San Cebrián. Este lugar, que actualmente es de propiedad particular, fue en otros tiempos el dominio del obispo de Osma y destaca por su cuidado recinto, que está cercado por un antiguo muro de tapial datado del siglo XVII.
La viajera Lala comenta que «frente al antiguo Monasterio de San Pedro y San Pablo de Cubillas, se pueden apreciar estos terrenos que evocan el pasado». La huerta, con su rica historia y su valor arquitectónico, ofrece a los visitantes una conexión única con el legado de Antonio de Isla . Aunque el acceso pueda ser limitado por su condición de propiedad privada, muchos viajeros se sienten atraídos por la belleza y la tranquilidad del lugar.
Este espacio es perfecto para los amantes de la historia que buscan comprender mejor la vida de aquellos que habitaron y dieron forma a la región. Una visita a esta huerta proporciona un enriquecedor comentario sobre la conexión entre el hombre, la tierra y la espiritualidad que siempre ha caracterizado a los lugares sagrados.
Exposición "ENTRE LÍNEAS, una historia del libro", por Lala La exposición «Entre Líneas, una historia del Libro» se encuentra en el Centro e-LEA de Urueña y ofrece una fascinante travesía a través de la historia de la escritura y la producción de libros. Las salas, ubicadas en la planta baja y en el sótano, abarcan cinco áreas temáticas que revelan la evolución del libro desde sus inicios hasta la era digital.
El viajero Lala señala que «el alba del libro» es la primera sección, donde se presenta el nacimiento de la escritura y los primeros soportes como el papiro. A continuación, en «el libro medieval», se destaca la importancia de los scriptoria monacales, mientras que «Ars Artificialiter» muestra la revolución de la impresión con la imprenta de Gutenberg del siglo XV. La sección dedicada al «libro industrial» explora cómo la revolución industrial transformó la industria editorial, culminando en la sala del «libro digital», que refleja los cambios contemporáneos en la lectura.
La entrada tiene un precio de 3 euros y los horarios varían según la temporada, lo que permite a los visitantes planificar su visita convenientemente. Sin duda, esta exposición es un destino obligado para los amantes de los libros y la historia.
Urueña se erige como un destino excepcional que combina historia , cultura y belleza natural. Sus monumentos, museos y miradores ofrecen una inmersión profunda en su rico patrimonio . Pasear por sus calles es descubrir cada rincón de un pasado vibrante, mientras que su carácter literario y artístico invita a un deleite interminable. Sin duda, Urueña es una joya que merece ser explorada.