Rincones que guardan siglos de historia
Castillo del Moral, por El Viajero En el corazón de Lucena se erige el Castillo del Moral , un Monumento Nacional que destaca por su notable conservación y su rica historia. Los viajeros que lo han visitado coinciden en que es un lugar imprescindible. Un viajero menciona que el castillo alberga el Museo Arqueológico y Etnológico de Lucena y la Oficina Municipal de Turismo, lo que enriquecerá la experiencia de quien lo explore. El acceso se realiza a través de una entrada adintelada, distinta al habitual diseño musulmán, que conduce al impresionante patio de armas.
Desde allí, los visitantes pueden subir a la Torre del Moral , donde se puede apreciar el ingenio arquitectónico del siglo XVIII . En las alturas se encuentra una sala cuadrada con un hermoso artesonado original de madera y teja árabe. Un viajero recuerda la fascinante historia del castillo, mencionando que «aquí residió Boabdil el Chico, vencido y prisionero por el regidor de Lucena». El Castillo del Moral no solo fue un bastión militar, sino también el centro político de Lucena durante siglos, escenario de importantes eventos y celebraciones en la plaza del Coso . Visitar este emblemático castillo es sumergirse en la historia y cultura de Lucena , un verdadero tesoro en el paisaje cordobés.
Palacio de los Marqueses de Campo de Aras, por El Viajero El Palacio de los Marqueses de Campo de Aras , ubicado en una pequeña plaza de Lucena, es un histórico edificio que refleja la esencia del neoclasicismo andaluz . Aunque actualmente alberga oficinas de Hacienda, su antigua grandeza sigue presente en la arquitectura de su fachada . Un viajero destaca que «la fachada es sencilla, conforme al estilo neoclásico, entrada adintelada y casi sin ornamentación», lo que le otorga un aire de dignidad sobria y elegante. Este palacio, que pasó a ser un complejo administrativo en 2006, tiene una historia rica como residencia nobiliaria desde que se otorgó el título a Martín José Recio-Chacón en 1801.
Angeles Cruz Chacón, un integrante de la familia que habitó el palacio, lamenta que «devolverla a su estado original sea ya tarea imposible», añadiendo que el magnífico oratorio y los frescos, que una vez adornaron su interior, se han perdido. Sin embargo, el legado histórico del palacio sigue vivo entre los lucentinos, quienes recuerdan historias de su pasado y la importancia que tuvo en la vida nobiliaria de la región. Visitar el Palacio de los Marqueses de Campo de Aras es, sin duda, una oportunidad para conectar con la historia y la cultura de Lucena.
Palacio de los Condes de Santa Ana, por Miguel Lucena El Palacio de los Condes de Santa Ana es una joya arquitectónica que refleja la rica historia y la esencia cultural de Lucena. Este impresionante edificio no solo impacta por su grandiosidad, sino también por los detalles artísticos que lo adornan. La fuente del palacio es uno de los elementos más destacados, como señala un viajero: «me encanta esta fuente y el placer de relajación con tantas obras de arte a su alrededor y su armoniosa arquitectura». Esta fuente aporta un ambiente de tranquilidad , ideal para quienes buscan un refugio en el bullicio de la ciudad.
Los visitantes también destacan la belleza del lugar, describiéndolo como «preciosa casa y el arreglo», lo que invita a perderse en sus exposiciones. Es un lugar perfecto para refrescarse durante los calurosos días de agosto, donde el arte y la historia se fusionan. Cada rincón del palacio cuenta una historia, y su belleza invita a descubrirla con calma. Sin duda, una visita al Palacio de los Condes de Santa Ana es una experiencia enriquecedora que no debe faltar en el itinerario de quienes exploran Lucena.
Ayuntamiento de Lucena, por El Viajero El Ayuntamiento de Lucena , un emblema de la localidad, se erige sobre los cimientos de un edificio anterior diseñado por el renombrado arquitecto Andrés de Vandelvira , que destacaba por su planta rectangular y su impresionante fachada adornada con arcos. El Viajero remarka que este diseño “repitió esquemas habituales” en las casas-palacios barrocas, aunque el actual ayuntamiento, inaugurado en los años ochenta, se aleja de esos ornamentos, adoptando un enfoque modernista con líneas más simples y elegantes.
La arquitectura del nuevo consistorio se complementa con la torre del reloj construida en 1928, que, en su estilo italianizante , se eleva por encima de la catedral de la Subbética, generando una singularidad visual en el horizonte lucentino. La viajera Dilcia Díaz , al reflexionar sobre el entorno, menciona que “un pueblo pequeño puede permitir disfrutar de muchas cosas”, haciendo alusión a la tranquilidad que se respira en la plaza Nueva , donde el ayuntamiento juega un papel central en la vida social del pueblo . Con su fachada blanca y armoniosas galerías de arcos, el edificio se integra perfectamente en el paisaje y evoca la esencia del pasado mientras se adapta a la modernidad.
Casa Neoclasicista de Lucena, por El Viajero La Casa Neoclasicista de Lucena es una joya arquitectónica que destaca en la céntrica calle Maquedano, frente al antiguo castillo de la ciudad. Su singularidad radica en su historia; se trata de una remodelación de un palacete musulmán del siglo XV, con reformas significativas realizadas en el XVIII. El Viajero señala que «esta típica Casa Neoclasicista tiene mayor antigüedad» que sus contemporáneas, lo que la hace resaltar entre el caserío de la zona, construido en su mayoría en el siglo XIX.
La fachada del edificio , un ejemplo fiel del neoclasicismo lucense, muestra una asimetría característica, con una entrada lateral en un torreón y dos ventanas enrejadas que rompen la simetría del diseño. El viajero resalta que «entre estos recursos asimétricos suelen optar por atraer la atención hacia algún extremo de la fachada». El interior del edificio se articula en torno a un patio central decorado con alicatado sevillano y vigas de madera. Este espacio servía para recibir a los invitados, permitiendo a los visitantes comprender la convivencia entre estilos mudéjares y clasicistas que caracterizó la era de los ilustrados. La Casa Neoclasicista de Lucena es, sin duda, un lugar que invita a sumergirse en la esencia histórica y cultural de esta encantadora ciudad de Córdoba.
Espiritualidad entre piedras y leyendas
Santuario de María Santísima de Araceli, por Roberto Gonzalez El Santuario de María Santísima de Araceli , situado a 6 kilómetros de Lucena, es un destino imborrable que combina espiritualidad con impresionantes vistas. Esta patrona de Lucena y del campo andaluz atrae tanto a creyentes como a quienes simplemente buscan un poco de paz. El viajero Roberto Gonzalez destaca que la subida a la colina es un desafío gratificante, ya que desde ahí se puede disfrutar de un panorama que abarca cinco provincias y más de treinta pueblos andaluces. Aunque el acceso al santuario puede estar restringido, la belleza del entorno compensa la espera.
irene , viajera curiosa, señala que «aunque seas ateo como yo», el lugar cautiva con su historia y aire puro de la Sierra. Además, sugiere disfrutar de la gastronomía local en el bar cercano. Por su parte, Araceli Lara resalta que el santuario «ofrece vistas increíbles» y una atmósfera de paz que emana de la mirada protectora de la Virgen. Este lugar, digno de ser visitado tanto por lugareños como por turistas, promete una experiencia inolvidable repleta de tranquilidad y belleza.
Parroquia de San Mateo, por El Viajero La Parroquia de San Mateo , conocida como la «catedral de la Subbética «, se sitúa frente al Ayuntamiento, en el corazón de Lucena. Su construcción comenzó en 1498, obra de Hernán Ruíz el Viejo, y probablemente se levantó sobre los restos de una antigua mezquita, como evidencian los elementos mudéjares que aún se conservan. «Merece la pena la visita porque es la iglesia más grande de la vega cordobesa y la mejor conservada de las que se construyeron a inicios del siglo XVI», señala un viajero.
La fachada principal presenta un estilo gótico en transición al renacimiento, mientras que las laterales exhiben un gótico tardío. El interior, con sus tres naves separadas por pilares, es un buen ejemplo de la reutilización arquitectónica de la época. El retablo mayor es considerado una de las obras cumbres del manierismo, realizado por Jerónimo Hernández y Juan Bautista Vázquez a finales del siglo XVI. Un detalle atractivo es la portada interior, un puzzle de colores, obra de Juan del Pino Ascanio.
Además, la incorporación de la capilla del Sagrario en el siglo XVIII representa una magnífica muestra del barroco andaluz, siendo esta capilla catalogada como Monumento Nacional . Las misas regulares, que incluyen horarios específicos los domingos, y la posibilidad de visitar la iglesia de siete de la mañana a diez de la noche, hacen que sea un sitio de encuentro tanto espiritual como turístico. Para los que visiten el centro urbano, hay un aparcamiento subterráneo frente a la iglesia, facilitando el acceso a este magnífico lugar.
Iglesia de San Martín, por El Viajero La Iglesia de San Martín , construida en 1726 por la congregación de agustinas recoletas, es un ejemplo notable del barroco andaluz . A menudo confundida con el Convento de Agustinas, algunos lucentinos también la conocen como iglesia de San Agustín. Su diseño, obra del lucentino Juan Trujillo Moreno , fue completado por Francisco Hurtado Izquierdo. El Viajero destaca que «la fachada repite un esquema ya utilizado en otras iglesias de Lucena», presentando un espacio divido en tres cuerpos con una hornacina que alberga al santo titular entre columnas salomónicas.
El interior es un auténtico tesoro arquitectónico , por su planta oval, un raro ejemplo en Andalucía de templo barroco. La nave elíptica se repite en la cúpula, mientras que el presbiterio rectangular presenta una bóveda de aristas. María Dolores Urendez Castro menciona que «la fachada de la Iglesia conventual de San Martín de Tours está presidida por la estatua del santo «, esculpida por Francisco Julián Márquez Luque. El convento, que se encuentra en la parte trasera, incluye dos patios interiores conectados por una galería, lo que añade un encanto adicional al lugar. La misa se celebra a diario, lo que invita a los visitantes a disfrutar de la esencia espiritual de este hermoso espacio.
Parroquia del Carmen, por El Viajero La Parroquia del Carmen se sitúa en un cerro junto al tradicional barrio de la Barrera, destacándose como un símbolo de la herencia cultural de Lucena . Para llegar, solo es necesario seguir ascendiendo desde la Plaza Nueva a través del Paseo del Coso. El Viajero resalta que «del antiguo monasterio de carmelitas descalzos solo queda esta iglesia y la explanada, ahora llamada Huerta del Carmen», donde se conservan vestigios del antiguo cerramiento conventual.
Construida en 1630, la iglesia es un ejemplo de la transición entre el barroco y el renacentismo, combinando características de ambos estilos. El viajero menciona que el «templo tiene planta de cruz latina, con bóveda de medio cañón y cúpula», decorada con motivos alusivos a la flora, que representan la riqueza artística medieval.
En su interior, los retablos, muchos de ellos datados en el siglo XVII, son de un gran interés. La fachada, utilizando piedra y ladrillo, exhibe una estructura en dos cuerpos, con una puerta enmarcada entre pilastras. Los visitantes pueden disfrutar de las misas en sus diferentes horarios, destacando que “los domingos y festivos se celebran a las 9 de la mañana y a las siete y media de la tarde”. Este lugar no solo es un rincón espiritual sino también un testimonio de la rica historia y tradición de Lucena .
Iglesia de San Juan de Dios, por El Viajero La Iglesia de San Juan de Dios es un testimonio histórico y arquitectónico que data de 1565, cuando fue establecida originalmente como un hospital para enfermos contagiosos. Fray Alonso de Jesús Ortega, en 1747, tomó la iniciativa de reconstruirlo, dando lugar a una impresionante fachada de estilo barroco manierista que capta la atención de todos los visitantes. El Viajero destaca que esta fachada, «a pesar de la estrechez del templo, adquiere gran volumen y vistosidad», lo que resalta su singular belleza.
El interior de la iglesia es igualmente cautivador, con una planta basilical que cuenta con una nave cubierta por bóveda de medio cañón y una cúpula semiesférica. Uno de los mayores atractivos es el Retablo Mayor, creado por Francisco José Guerrero, considerado uno de los más importantes de la campiña cordobesa. El viajero comenta que «en esta misma iglesia hay cuatro retablos más del mismo artista, todos ellos con imágenes atribuidas a Torcuato Ruíz del Peral».
Hoy en día, la iglesia cumple una función cultural, albergando exposiciones y conferencias , aunque también se celebran misas los domingos y festivos a las 11 de la mañana. El enfoque dual de la iglesia la convierte en un lugar de interés tanto religioso como cultural, lo que la convierte en una parada imperdible para quienes visitan Lucena.
Plazas, fuentes y paseos: el latido urbano lucentino
Plaza Nueva, por El Viajero Plaza Nueva es el corazón de Lucena, un espacio que combina historia y vida cotidiana. Los viajeros destacan que esta plaza se ha convertido en un punto de encuentro esencial , caracterizado por su ambiente vibrante y su cercanía a varios atractivos turísticos. El Viajero menciona que al salir del aparcamiento subterráneo, los visitantes se encuentran con la impresionante fachada de la Catedral de la Subbética y el Ayuntamiento, un edificio de aspecto historicista, lo que realza la riqueza arquitectónica del lugar.
El ambiente es muy animado, rodeado de comercios y diversas terrazas de bares populares. Beatriz Fernández Maireles subraya que cerca de la plaza se ubica la Parroquia de San Mateo, mientras que Antonio José Bergillos Servian comparte la belleza del lugar al atardecer, brindando una experiencia única para quienes pasean por allí. A pesar de que algunos viajeros, como Paqui Quintero , mencionan la falta de sombras, la plaza se presenta como un espacio acogedor y limpio, ideal para disfrutar del encanto de Lucena. Sin duda, Plaza Nueva es un lugar que invita a ser explorado y disfrutado.
Plaza de San Miguel, por El Viajero La Plaza de San Miguel es un rincón encantador en Lucena que combina la tranquilidad de su entorno ajardinado con la historia que lo rodea. Los viajeros destacan el valor de este espacio, ideal para descansar tras un recorrido por el centro histórico. Un viajero menciona que «este tipo de plazas, ajardinadas y tranquilas, son difíciles de crear» y subraya la importancia de que la arquitectura y la vegetación se integren armónicamente. Su escasa exposición al ruido del tráfico permite disfrutar de su magia, un aspecto que preocupa ante los planes de rehabilitación de la zona.
En esta plaza se encuentra la estatua del II Marqués de Comares, junto a la impresionante portada de la parroquia de San Mateo, conocida como la portada del Sol, gracias a su orientación. El lugar es el escenario de diversas actividades, pues su ubicación junto a la Plaza Nueva lo convierte en un atractivo centro cultural. Las exposiciones al aire libre son una de las sorpresas que aguardan a los visitantes. Sin duda, la Plaza de San Miguel es un espacio que merece ser explorado, un respiro en medio del bullicio urbano .
Plaza de Archidona, por El Viajero La Plaza de Archidona se erige como un espacio urbano que contrasta con la tranquilidad de la cercana Plaza de San Miguel. El Viajero destaca que “aunque un lateral está compuesto por las murallas del Castillo del Moral, el resto de la plaza es de estilo funcional y ecléctico ”. Este amplio lugar está diseñado para ser un escenario ideal para múltiples actividades y eventos. La plaza es frecuentemente elegida para la celebración de los carnavales o actuaciones de la Banda Municipal, lo que le otorga una animación constante.
En medio de la plaza se encuentra el busto de Luis de Barahona , que le da un toque cultural al entorno. Sin embargo, el viajero también menciona que “la plaza me parece fría, sin personalidad, excesivamente lisa y sin adornos ni vegetación”, lo que puede restar atractivo para quienes buscan un sitio más acogedor. A pesar de esta percepción, la cercanía al mercado local de abastos y sus facilidades para la realización de actividades la convierten en un punto de encuentro interesante en Lucena. Con planes de mejorar su aspecto , la Plaza de Archidona podría ofrecer una experiencia aún más enriquecedora en el futuro.
Paseo del Coso, por El Viajero El Paseo del Coso es un lugar emblemático en Lucena que evoca recuerdos y sensaciones entrañables en quienes lo visitan. Para muchos, como señala la viajera irene , este paseo «me recuerda a mi infancia cuando mis tías me traían de paseo durante mis vacaciones». Este trayecto, flanqueado por altos árboles que proporcionan un agradable frescor, invita a disfrutar de un ambiente relajante .
Los visitantes suelen destacar la belleza del entorno y la tranquilidad que se respira en sus aceras, lo que lo convierte en el lugar ideal para un paseo que rememora tiempos pasados. Irene expresa su satisfacción al describir cómo «siempre me hizo gracia eso de pasear de arriba a abajo». Este singular espacio no solo es un recorrido físico, sino un viaje emocional que conecta a los viajeros con sus recuerdos más preciados.
El Paseo del Coso se convierte así en un refugio donde el tiempo parece detenerse, ofreciendo a lucentinos y visitantes la oportunidad de disfrutar de la esencia de la ciudad mientras se sumergen en la frescura de sus árboles y la calidez de sus memorias.
Fuente de San Francisco, por El Viajero La Fuente de San Francisco es un refrescante rincón que enamora a quienes visitan Lucena. Situada frente al convento franciscano de la Madre de Dios , este pequeño triángulo acerado alberga una fuente que despierta curiosidad. Un viajero destaca que presenta una taza octogonal con lados arqueados, en la que un pilar central emana agua por cuatro chorros, uno en cada lado. La fuente se distingue por su diseño clasicista , lo que sugiere una historia rica detrás de su construcción .
El Viajero aprecia el escudo municipal de Lucena en la parte superior del pilar, un recurso que también se encuentra en otras fuentes de la ciudad. En sus palabras, «nunca había visto manar el agua de un pilar», lo que añade un toque singular a este lugar. La ornamentación de la fuente refleja las características de la ilustración, insinuando que su estructura actual puede remontarse a principios del siglo XIX. Así, la Fuente de San Francisco no solo es un punto de rehidratación, sino un testimonio del legado arquitectónico de Lucena.
Huellas sefardíes y memoria viva
Cementerio judío de Lucena, por Roberto Gonzalez El cementerio judío de Lucena es un lugar que encapsula una rica historia, pero que, lamentablemente, no ha recibido el cuidado que merece . Roberto Gonzalez , viajero apasionado por la cultura hebrea, expresa su frustración al reflexionar sobre el estado del lugar: «Buscar durante casi una hora el que fue lugar de enterramiento de la comunidad judía durante siglos, y encontrarlo formando parte de la ampliación de una autovía… no fue nada agradable». La tristeza de su experiencia resuena con la complejidad de la historia del cementerio , que data de la época medieval andalusí y alberga unas 346 tumbas. La comunidad judía, en su apogeo entre los años 1000 y 1050, enfrentó desafíos para asegurar un enterramiento digno, ya que el cementerio debía estar alejado de los cristianos y orientado hacia Jerusalén.
Por otro lado, Beatriz Fernandez Maireles describe el cementerio como «algo sin duda singular, situado en la zona alta de la ciudad». Esta ubicación estratégica invita a los visitantes a reflexionar sobre la importancia de preservar este patrimonio . Sin embargo, la realidad es que el cementerio se ha visto cubierto por cemento y descuido, lo que dificulta su apreciación. La comunidad actual tiene la responsabilidad de rescatar y honrar este testimonio del pasado, para que generaciones futuras puedan comprender la esencia de Lucena y su historia judía.
Calles de Lucena, por Roberto Gonzalez Las calles de Lucena son un reflejo de su rica historia y diversidad cultural. Como señala el viajero Roberto Gonzalez , la ciudad fue un importante crisol andaluz, donde coexistieron comunidades árabes y judías. En sus calles y plazas, aún se perciben ecos de aquellos siglos dorados, cuando Lucena, conocida como Eliosanna, se convirtió en «la perla de Sefarad «. La arquitectura que adorna estas vías, como la iglesia de San Mateo y el Palacio de los Condes de Santa Ana, son testigos de un legado impresionante.
Antonio Castro Catena destaca la experiencia de pasear por sus calles, describiéndolas como «las mejores de la comarca», gracias a su cuidadoso diseño tanto para peatones como para vehículos. En primavera y verano, las calles se transforman en espacios idealmente adornados, perfectos para disfrutar del ambiente. Aunque el calor puede ser intenso, la belleza que emana de estas calles invita a recorrerlas y descubrir la esencia de Lucena.
Explorar estas vías no es solo un paseo; es un viaje en el tiempo que conecta a los visitantes con la rica herencia cultural de Córdoba .
Tradición y sabores bajo el sol
Mercado de Abastos, por El Viajero El Mercado de Abastos de Lucena , ubicado en una zona privilegiada frente al Castillo del Moral, ha generado opiniones divididas entre quienes lo visitan. Un viajero destaca que, a pesar de su buena ubicación y el estado de la construcción, «no encaja ni con calzador» en lo que debería ser un Mercado de Abastos. Sugiere que en lugar de realizar reformas que quizás no solucionen el problema, sería mejor trasladar el mercado a otro edificio y convertir el actual en un espacio cultural.
Al entrar, se accede a través de la Plaza de Archidona, y aunque cuenta con una entrada principal que da a un pasaje peatonal, la falta de espacio es evidente. Un viajero señala que «el edificio tiene pocas posibilidades» y la congestión en los pasillos puede resultar incómoda. A la hora de la visita, la central parecía animada, pero otros pasillos estaban llenos de puestos cerrados, lo que generaba la sensación de un mercado que «no funciona».
La experiencia general en el mercado parece insuficiente, y algunos visitantes terminan optando por realizar sus compras en otros lugares más amplios y accesibles, buscando la esencia y la vida que se espera encontrar en un Mercado de Abastos.
Mercado Medieval, por Lala El Mercado Medieval de Lucena es una experiencia que transporta a los visitantes a la Edad Media. Durante el puente de mayo , las calles aledañas al castillo se llenan de vida con medio centenar de puestos en las Plazas de Archidona y San Miguel. Los productos ofrecidos son variados, desde artesanías hasta alimentación, incluyendo cerámica, marroquinería, hierbas medicinales y juguetes artesanales. La viajera Lala destaca que «no faltan los stands de oficios tradicionales, donde poder ver in situ al alfarero, al alquimista, o al platero elaborando artesanalmente sus productos».
La animación del mercado es palpable gracias a un programa de actividades que incluye espectáculos de títeres y malabares, exhibiciones de cetrería y juegos tradicionales como el tiro con arco. Este ambiente festivo permite que tanto adultos como niños disfruten de un día lleno de diversión en un entorno histórico. Los horarios del mercado son ideales para aprovechar la visita, estando abierto de 11 a 14.30 h y de 17.30 a 23.30 h. Sin duda, es un lugar que no se puede pasar por alto en Lucena.
Bodega El Alfolí, por Lala Bodega El Alfolí es un lugar lleno de historia y encanto en Lucena, que ha evolucionado desde su construcción en el siglo XVIII. Según Lala , este espacio, que fue un molino de aceite y posteriormente un granero, se ha transformado en una bodega privada que ofrece diversas experiencias turísticas . Además de su rica historia, los visitantes tienen la oportunidad de recorrer sus instalaciones, donde pueden disfrutar de la pequeña sacristía, el antiguo granero con un impresionante artesonado en el techo, y una bodega que alberga botas de vino de roble.
El Alfolí no solo es un museo, sino un espacio vibrante donde se realizan actividades interactivas. Los usuarios destacan sus catas de vino , que se pueden disfrutar con aperitivos o en maridajes, así como las catas guiadas por enólogos profesionales, muchas de ellas amenizadas con música o teatro. Este viajero remarca que «también ofrece talleres de cocina y alfarería», lo que lo convierte en un lugar ideal para aprender y disfrutar de la cultura local. Sin duda, Bodega El Alfolí es una parada esencial para quienes desean sumergirse en la esencia de Córdoba.
Arte, devoción y curiosidades en el paseo
Casa-Museo de la Virgen de Araceli, por El Viajero La Casa-Museo de la Virgen de Araceli , conocida cariñosamente como la Casa de la Virgen, es un emblemático espacio en Lucena que destaca tanto por su historia como por su impresionante colección. Este palacio del siglo XVII, que ha sido parte esencial de la vida de los lucentinos, fue destinado por el capellán Manuel Gutiérrez de Cuenca en 1750 a brindar hospedaje gratuito a quienes viajaban desde el campo. Según El Viajero , «no sólo por su actual contenido, sino porque durante siglos ha sido una casa abierta donde todo el que lo ha necesitado ha tenido las puertas abiertas».
En su interior, los visitantes pueden admirar los enseres de la Virgen de Araceli, incluyendo mantos, vestidos y una rica colección de documentos históricos . El lugar ofrece una experiencia única , y como menciona Antonio Castro Catena , «es la casa museo de la patrona de Lucena y si se visita su santuario ya es un espectáculo».
Acceder a la Casa-Museo es sencillo, tomando como referencia la Plaza Nueva y moviéndose hacia arriba por la calle Maquedano. Abre todos los días, excepto el jueves, de seis a nueve de la noche, convirtiéndose en un punto de interés imperdible para comprender la profunda devoción que los lucentinos sienten por su patrona. Sin duda, un lugar donde la historia y la fe se entrelazan de manera conmovedora.
Fuente de la Virgen del Carmen, por El Viajero La Fuente de la Virgen del Carmen es uno de los espacios más encantadores de Lucena, perfectamente ubicada a los pies de la parroquia del Carmen. El Viajero destaca que «este retablo cerámico adorna una de las fuentes más populares» de la ciudad, que se puede encontrar en la parte alta, accesible desde el centro urbano o Plaza Nueva, cruzando el Paseo del Coso. Este hermoso retablo fue creado por la Escuela Taller San Juan de Dios en 1999, y en él se celebran eventos significativos para la comunidad, como el centenario de la parroquia del Carmen y el IV centenario de San Juan de la Cruz, que coincidieron en 1991.
La fuente en sí ocupa un espacio en la acera, embellecida con una concha bautismal y grifos que brotan de la boca de dos angelitos. Este rincón tranquilo cuenta con bancos que permiten a los visitantes relajarse a la sombra, mientras que sus espaldas se encuentran con unos jardines que añaden un aire de serenidad al entorno. En palabras del viajero, esta fuente ofrece «una hermosa vista y es un lugar ideal para hacer una pausa «. Sin duda, la Fuente de la Virgen del Carmen es una parada obligatoria para quien busque disfrutar de la esencia de Lucena.
Estatua del dios Altis, por El Viajero La Estatua del dios Altis se sitúa en una de las esquinas del Paseo del Coso , un espacio con una rica historia en el corazón de Lucena. Originalmente, este paseo sirvió como la plaza central de la ciudad, donde se llevaban a cabo festividades cuando los marqueses de Comares residían en el Castillo del Moral. Con el tiempo, el Coso pasó de ser un lugar de celebración a convertirse en un jardín burgués , y la estatua de Altis fue colocada para simbolizar la vigilancia y protección de este espacio.
Altis, una divinidad relacionada con la flora y el concepto de bosque sagrado, evoca la esencia de un pasado que recuerda la conexión con la naturaleza . Tal como señala un viajero, «este Altis recuerda al viajero que los jardines del Coso son lugar sagrado y que como tal deben ser tratados». Esta idea resuena especialmente por el deseo de preservar la belleza y la historia de Lucena.
Antonio Castro Catena también enfatiza el atractivo del lugar al describir «una fuente preciosa al estar en la entrada a un paseo llamado el Coso». Así, la Estatua del dios Altis se convierte en un símbolo no solo de la cultura y la historia de Lucena, sino también de su rica conexión con la naturaleza, integrándose perfectamente en este entorno que invita a disfrutar y reflexionar.
Torso de Luis Fernández de Córdoba, por El Viajero Frente a la portada de la Epístola de la parroquia de San Mateo, en un apacible rincón conocido como Plaza de San Miguel , se alza el Torso de Luis Fernández de Córdoba , II Marqués de Comares. Esta escultura, creada en 1971 por el artista valenciano Amadeo Ruíz Olmos, destaca por su técnica realista , más cercana al estilo castellano que al barroco andaluz. El Viajero señala que «en una placa de mármol, colocada bajo el torso del homenajeado, se hace constar su nombre y la razón de que se le haya erigido este monumento».
La historia detrás de esta escultura es fascinante. Se dice que en 1562, el marqués trajo a Lucena una imagen de la Virgen de Araceli , patrona de la localidad. Sin embargo, en un sorprendente giro de los acontecimientos, «una tormenta dispersó las caballerías perdiéndose la imagen». Esta historia de fe y perseverancia culminó en la construcción de un santuario en la cima del cerro Aras, donde la imagen fue finalmente hallada. La plaza, además de ser un lugar de historia, sirve como un recordatorio de la profunda conexión entre el marqués, la ciudad y su patrona. Cada visita a este lugar ofrece una oportunidad para reflexionar sobre la rica herencia cultural que Lucena atesora.
Busto de Luis Barahona, por El Viajero En el corazón de la Plaza de Archidona, se encuentra el Busto de Luis Barahona de Soto , un homenaje a uno de los poetas más destacados del Renacimiento español, nacido en 1548 en Lucena. Este busto, realizado en 1961 por el escultor Amadeo Ruíz Olmos , es un reflejo de su maestría técnica; como señala un viajero, «se caracteriza por su capacidad para expresar la personalidad de sus representados sin necesidad de recursos expresivos».
La escultura está flanqueada por la Plaza de Abastos y el Castillo del Moral, lo que la convierte en un punto central de la vida local. En la base del busto, se pueden leer significativos homenajes a su trayectoria , incluyendo una cita de Cervantes que menciona que «fue uno de los famosos poetas del mundo». La obra del poeta, que se inscribe en la escuela de Garcilaso , destaca por su preciosismo y rigurosidad moral, fusionando elementos mitológicos con un estilo que anticipa el manierismo.
Visitar el Busto de Luis Barahona es una oportunidad para conectar con la rica historia literaria de Lucena y apreciar la obra de un autor que, tras su paso por distintas ciudades, dejó una huella imborrable en su segunda patria, Archidona.
Relajación y naturaleza a los pies de la sierra
Vaho Spa Center, por Manuel Diaz Hurtado Vaho Spa Center se presenta como un oasis de tranquilidad en Lucena, ofreciendo una experiencia de relajación que destaca entre los muchos atractivos de la ciudad. Los visitantes resaltan su moderno diseño y la diversidad de servicios. Manuel Diaz Hurtado menciona que es un «moderno centro spa con un completo circuito hidrotermal y una gran variedad de tratamientos de estética», lo que lo convierte en un lugar ideal para quienes buscan cuidarse.
La atención al detalle en la limpieza y el cuidado del bienestar del cliente son aspectos ampliamente elogiados. Beatriz Fernandez Maireles comenta que, aunque es un «pequeño spa urbano», no tiene «nada que envidiar a los grandes spas». Esto se complementa con la fuerza de sus fuentes de agua, creando un ambiente revitalizante.
Los usuarios coinciden en que Vaho Spa Center es perfecto para desconectar del estrés diario. Aitor Hurtado destaca que es «el lugar perfecto para relajarse y desconectarse del día a día», mientras que Paloma Bareas subraya que es «ideal para relajarse». Además, toñi ruiz enfatiza que es «ideal para disfrutar en pareja » y asegura que la atención es «inmejorable». Sin duda, este centro es una opción imperdible para quienes desean sumergirse en una experiencia de bienestar en Lucena.
La explanada de la Sierra de Lucena es un lugar que cautiva por su belleza natural y las impresionantes vistas que ofrece. Situada a unos 800 metros de altitud en la campiña sur de Córdoba, este paraje permite a los visitantes contemplar panorámicas que se extienden hasta otras provincias de Andalucía. Uno de los aspectos más destacados de este lugar es la ermita dedicada a la Virgen de Araceli, la patrona de Lucena, que atrae a muchos peregrinos y turistas deseosos de orar y disfrutar de la tranquilidad del entorno. Un viajero destaca que se trata de «un lugar maravilloso» que invita a la reflexión y al acercamiento espiritual.
Además, la explanada es famosa por sus «vistas espectaculares «, brindando una experiencia inolvidable para todos aquellos que se aventuran a visitarla. Este rincón de Lucena no solo es un atractivo turístico sino también un espacio perfecto para los amantes de la naturaleza y la fotografía, donde cada momento transcurrido se convierte en un recuerdo inolvidable. La combinación de cultura, espiritualidad y belleza natural convierte a esta explanada en una parada obligatoria en cualquier recorrido por la región.
El pulso religioso en cada esquina
Iglesia de la Purísima Concepción, por El Viajero La Iglesia de la Purísima Concepción , construida en 1718 por los dominicos, se erige como un importante ejemplo del patrimonio religioso de Lucena . El Viajero menciona que posee una sola nave con una planta rectangular, destacando su impresionante bóveda de medio cañón y la cúpula sobre pechinas en el presbiterio, adornada con los escudos de los fundadores y motivos florales que reflejan la riqueza del diseño.
La fachada, de estilo herreriano, está dividida en tres cuerpos. En la parte inferior, se encuentra la entrada entre pilastras toscanas bajo un arco ligeramente apuntado. En el centro, destaca la hornacina del santo titular, mientras que en la parte superior, se sitúa un triángulo con un óculo que ilumina el interior. A la izquierda, hay otra fachada, actualmente tapiada, que sigue el mismo esquema, y a la derecha, una sencilla espadaña.
Dentro, el Retablo Mayor de estilo neoclásico , dividido en tres cuerpos, es uno de los aspectos más interesantes. Cabe destacar que, en la actualidad, no se celebran misas en esta iglesia, por lo que acceder a su interior requiere permiso del colegio anexo, Niñas Huérfanas de la Inmaculada Concepción de Lucena, que gestiona la iglesia como capilla privada .
Monumento a la Inmaculada Concepción, por El Viajero El Monumento a la Inmaculada Concepción en Lucena es un espacio que refleja la honda devoción mariana de la ciudad . La fe en la Virgen con Niño se consolidó en 1558 con la llegada de los franciscano, y se ha mantenido viva a lo largo de los siglos. El Viajero menciona que «la devoción mariana continúa en Lucena», destacando que este monumento es una representación de esa tradición histórica.
Inaugurado el 7 de diciembre de 2004, este monumento fue el resultado de un proceso que comenzó con la propuesta de un grupo de cofradías. Aunque inicialmente se pensó en un diseño más grande, finalmente se erigió en una altura de cuatro metros, con el objetivo de hacerlo más accesible y adecuado al entorno. El viajero señala que «el monumento pasa casi desapercibido ante la majestuosidad de la iglesia dominica de San Martín», lo que resalta la importancia de la integración del monumento en el paisaje urbano.
A pesar de las críticas sobre el gasto en su construcción en tiempos difíciles, el monumento se ha convertido en un símbolo de la historia religiosa de Lucena . La Plaza donde se encuentra invita a reflexionar sobre las raíces culturales de esta ciudad cordobesa, convirtiéndose en un punto de interés para quienes buscan conectar con la esencia de su tradición mariana.
Parroquia de Santo Domingo, por El Viajero La Parroquia de Santo Domingo es un notable ejemplo de la arquitectura religiosa en Lucena , cuya construcción se remonta a 1730, cuando fray Juan Rodríguez de Ocampo levantó el actual templo. Su fachada, «dividida en tres cuerpos, siguiendo el esquema manierista», es característica por estar elaborada de ladrillo y mampostería, lo que le otorga una gran personalidad. Una de las curiosidades mencionadas por los visitantes es el antiguo nombre de la calle lateral, «Maristas Salidos», que aún aparece en el cartel indicador, generando una mezcla cultural interesante.
En su interior destaca la planta rectangular con una impresionante nave central que cuenta con una bóveda de medio cañón. «Lo más interesante es el retablo mayor, de Francisco José Guerrero, y el Cristo de la Sangre «, una obra que llama la atención no solo por su procedencia de México, sino también por su singular construcción con maíz y madera de acacia. Los viajeros que visitan la parroquia resaltan su belleza y recomiendan asistir a la misa, que se celebra todos los días a las ocho y media de la tarde, excepto los domingos y festivos, cuando también hay una celebración a las doce y media de la mañana. Sin duda, la Parroquia de Santo Domingo es un lugar que captura la esencia de la historia y la cultura de Lucena.
Hospitalidad y beneficencia a través de los tiempos
Hospital de San Juan de Dios, por El Viajero El Hospital de San Juan de Dios , fundado en 1565 como un establecimiento para enfermos contagiosos, se ha transformado a lo largo de los siglos, adaptándose a las necesidades de la comunidad. El Viajero destaca que en 1747, bajo la dirección de José Bada y Navajas y el encargo del lucentino fray Alonso de Jesús Ortega, se desarrolló el actual edificio. Este hospital ha experimentado diversas gestiones, desde la orden de San Juan Bautista hasta los carmelitas descalzos, y actualmente, desde el año 2000, es una residencia para la Tercera Edad .
Antonio Castro Catena menciona que es «una residencia de ancianos muy bien adjudicada y en el centro del pueblo», lo que le otorga un valor añadido por su localización. El edificio presenta un patio central cuadrangular , rodeado de galerías de dos plantas. La galería inferior destaca por sus arcos y un hermoso pavimento de mármoles rojos y blancos, decorado con azulejos de Manises. En el corazón del patio se halla una fuente de mármol, simbolizando la legacía de la orden de San Juan de Dios. El acceso a la planta superior se realiza a través de una elegante escalera de mármol rojo, añadiendo un toque de distinción a este emblemático lugar que sigue siendo un pilar de la comunidad lucentina.
La magia de Lucena radica en su rica combinación de historia , cultura y naturaleza. Desde sus emblemáticas plazas y monumentos hasta los espacios de descanso y contemplación, cada rincón ofrece una experiencia única. Con un legado que invita a ser explorado, Lucena se revela como un destino imprescindible para quienes buscan conectar con la esencia de Córdoba y disfrutar de su inigualable patrimonio.