Recorriendo pueblos con alma andina
La Plazuela, por Erika Paz La Plazuela es un encantador rincón que parece haber quedado suspendido en el tiempo. Este poblado, situado en la entrada de la ciudad de Trujillo, fue la capital del municipio Cruz Carrillo hasta 1941 y destaca por su belleza arquitectónica y su atmósfera tranquila. Como lo menciona la viajera Erika Paz , «Todo recorrido a la capital de Trujillo debe terminar con una caminata por La Plazuela».
La restauración del lugar , impulsada por la ex primera dama Betty de Herrera, ha permitido que las casitas blancas y las calles de cemento con piedras incrustadas reluzcan con un aire colonial. La iglesia, dedicada a La Virgen del Carmen, añade un toque espiritual al ambiente. Al recorrer la calle principal, se puede disfrutar de un espacio con banquitos que invitan a descansar y observar el ajetreo de la vida cotidiana.
Dalia Marques, una figura emblemática de la Plazuela, comparte su legado culinario al ofrecer deliciosas tortas de melocotón, almendra y tres leches, así como el famoso curruchete, un dulce típico de la zona andina. Según Erika, «Hay de melocotón, almendra, tres leches y quesillo», y su degustación se convierte en un placer mientras se aprecian los coches que pasan y los niños que juegan en la calle. Este lugar, que aún no ha despertado plenamente hacia el turismo, promete ser un descubrimiento auténtico para quienes lo visiten.
Jajó, por Erika Paz Jajó es un encantador pueblo ubicado cerca de Timotes, en el Estado Trujillo, que destaca por su historia y su arquitectura única. Con calles de piedra y casas de barro, este lugar parece haber quedado detenido en el tiempo. Erika Paz describe la atmósfera del pueblo al afirmar que se puede «ver caminar por las calles el hombre con sombrero, o el joven a caballo». El ambiente rural y tranquilo está acompañado por el canto de las aves, creando una experiencia auténtica que invita a pasear y disfrutar de la naturaleza.
Los visitantes también destacan la hospitalidad de su gente . Laura Virginia Reyes Chacín comparte su apreciación sobre el lugar, mencionando que «la gente es muy amable» y que «el clima y las vistas» son excepcionales. Jajó es, sin duda, un destino ideal para aquellos que buscan un escape a la montaña y una conexión con la tradición venezolana. Con un clima agradable y paisajes que fascinan, este pueblo se presenta como una de las joyas escondidas del Estado Trujillo, perfecta para disfrutar de una visita inolvidable.
San Miguel, por Erika Paz San Miguel es una encantadora comunidad ubicada en la carretera interna de Boconó, en el estado Trujillo. Este pueblo, conocido por sus paisajes agrícolas, ofrece una conexión auténtica con la vida rural venezolana . Los viajeros que pasan por esta angosta carretera pueden observar a los lugareños trabajando sus tierras, como Ramón Pacheco, quien se despierta cada día a las seis de la mañana para cultivar hortalizas. «La gente pasa los fines de semana por esta angosta carretera y los observa en sus labores», comparte una viajera, resaltando el ambiente de comunidad que se respira en el lugar.
El núcleo de San Miguel se caracteriza por sus calles de piedra y su iglesia histórica, que data de 1660. Este templo, con sus pisos originales y su retablo de piedra, es una joya arquitectónica que los habitantes veneran y que fue declarado Monumento Histórico en 1960 . «Este pueblo tan católico la cuida y la venera, la exhibe para el turista», comenta una viajera, destacando el orgullo de los sanmiguelenses por su patrimonio. Una visita a San Miguel es, sin duda, una experiencia enriquecedora que combina el encanto de sus paisajes con la historia y la devoción de su gente.
San Miguel, por Erika Paz San Miguel es un encantador pueblo ubicado en la carretera interna de Boconó, cuyo atractivo comienza desde el propio camino que lo conduce, adornado por las siembras que son el sustento de sus habitantes. Los viajeros encuentran la oportunidad de conocer a quienes, como Ramón Pacheco, se levantan a las seis de la mañana para trabajar en sus tierras. “La gente pasa los fines de semana por esta angosta carretera y los observa en sus labores”, comparten las experiencias que destacan la conexión entre los lugareños y sus prácticas agrícolas. Muchos visitantes se detienen para adquirir productos frescos , que representan lo mejor de la región.
Al llegar al pueblo, las calles de piedra ofrecen un vistazo al pasado, guiando al visitante hacia una joya arquitectónica : la iglesia dedicada al santo de San Miguel. Esta edificación, levantada en 1660, conserva su esencia con pisos originales y un impresionante retablo de piedra. “Este pueblo tan católico la cuida y la venera”, indican los viajeros, quienes resaltan que el lugar fue nombrado Monumento Histórico en 1960 y constituye una de las estructuras religiosas más antiguas de Venezuela. Visitar San Miguel es sumergirse en la historia y disfrutar de la calidez de sus habitantes.
Chejendé, por Erika Paz Chejendé es un pintoresco pueblo del municipio Candelaria, en el estado Trujillo, que se puede alcanzar tras una hora y media de viaje desde Valera, tomando la vía de Monay. La viajera Erika Paz destaca que el lugar tiene una «arraigada herencia indígena en manos de los cuicas». Sus calles angostas y casas de techos de tejas rojas son características que encantan a quienes lo visitan. Este tranquilo poblado cuenta con unos diez mil habitantes, cuya economía se sustenta principalmente en la agricultura y la ganadería.
A lo largo de su historia, el café fue uno de los principales cultivos, aunque en tiempos recientes se han diversificado las siembras. Además, Chejendé conserva un ambiente único, con calles de piedra que rememoran su pasado. La iglesia del poblado, dedicada a la Virgen de la Candelaria, es otra de sus atracciones. Esta iglesia, junto a los hallazgos arqueológicos en sus alrededores, señala la relevancia histórica y cultural de la zona. Chejendé es un destino que ofrece una combinación de historia, cultura y naturaleza, ideal para disfrutar de la esencia venezolana.
Naturaleza sorprendente entre montañas y lagunas
Pailas de Niquitao, por Carlos Olmo Las Pailas de Niquitao son un destino impresionante en el estado Trujillo, conocido por su belleza natural. Este lugar se compone de una serie de cascadas y pozas de agua fresca que ofrecen la oportunidad perfecta para disfrutar de un día de contacto con la naturaleza. El acceso es relativamente sencillo, ya que se llega tras una caminata de aproximadamente media hora desde el pueblo. Durante el trayecto, el río se estrecha, creando hermosos saltos de agua que cautivan la vista y invitan a un baño refrescante.
Un viajero, Carlos Olmo , destaca la belleza de este entorno, mencionando que «las pailas son un espectáculo natural que no puedes dejar de disfrutar». Los visitantes coinciden en que este rincón es ideal para desconectar de la rutina y sumergirse en un ambiente sereno, rodeado de flora y fauna. Las aguas cristalinas y la tranquilidad del lugar hacen de las Pailas de Niquitao un destino imperdible para quienes deseen explorar la riqueza natural de Venezuela y disfrutar de momentos agradables en compañía de amigos o familiares.
La Lagunita, por Erika Paz La Lagunita es un encantador refugio ubicado a escasos quince minutos del pueblo de La Puerta, en el Estado Trujillo. Este lugar se ha transformado en un centro recreativo ideal para disfrutar de una jornada en familia o con amigos. La viajera Erika Paz describe La Lagunita como «un centro recreativo anexo a este pueblo» que ofrece diversas opciones de entretenimiento. Los visitantes pueden disfrutar de restaurantes, kioscos donde comprar artesanías locales , y actividades como la pared de escalada y paseos a caballo.
Una de las principales atracciones de La Lagunita es la laguna que le da nombre, donde los turistas pueden dar paseos en bote . Victor Ri-Her comentó sobre el lugar, resaltando su valía como «sitio de descanso», lo que hace de este destino un rincón perfecto para relajarse y desconectar de la rutina. La combinación de paisajes naturales, actividades recreativas y la posibilidad de saborear la gastronomía local convierte a La Lagunita en una visita obligada para quienes recorren Trujillo.
Laguna de Los Cedros, por Adriana Arias Simonovis La Laguna de Los Cedros es un lugar fascinante que cautiva a todos los que la visitan. Adriana Arias Simonovis comparte su recuerdo de la infancia, donde la laguna parecía un misterioso pantano de arena movediza, un encanto que atrae la imaginación de los más pequeños. Describe la laguna como «un gran espejo natural » que refleja la vegetación limpia que la rodea, un espectáculo visual que invita a detenerse y admirar.
Ubicada cerca del pueblo de Boconó, se recomienda planificar una visita que combine un día de barbacoa en sus alrededores. Los viajeros también pueden atreverse a experimentar la quebrada Segovia, conocida por su agua fría naciente de montaña, perfecta para un baño revitalizante. La Laguna de Los Cedros no solo ofrece belleza natural, sino también la oportunidad de crear memorias inolvidables . Con cada visita, esta laguna revela un nuevo aspecto de su esplendor, haciendo que la experiencia sea única y siempre deseada.
Páramo Cabimbú, por Adriana Arias Simonovis Páramo Cabimbú es un tesoro escondido en las serranías de los Andes venezolanos. Este lugar cautiva a los viajeros con su belleza natural y la conexión auténtica con la cultura local . Adriana Arias Simonovis recuerda su experiencia diciendo que «Cabimbú fue gozarse el frío» y que la visita se convirtió en un deleite sin fin. Al llegar, los viajeros hacen una parada en el pueblo trujillano de Cabimbú y utilizan rústicos para emprender el camino hacia este impresionante páramo.
La experiencia de interactuar con la comunidad es inolvidable. Adriana menciona la bondad de una familia que recogía fresas y cómo se sintieron agradecidos de recibir “una bolsa enorme de fresas” tras compartir un momento con ellos. Además, la hospitalidad se extiende a los rincones del lugar, donde “pedimos prestado un enchufe para recargar baterías” y disfrutamos de la pisca andina en una casa que encontramos al azar.
No solo se trata del paisaje; también es un viaje hacia la serenidad, donde el tiempo parece desvanecerse. Los aventureros encuentran en el páramo un rincón surrealista que vale la pena descubrir. Cabe destacar que hay lugares a explorar como El Tercer Mundo, que también merece la pena visitar para aquellos que desean llevarse más recuerdos de esta mágica localidad.
Rincones para la aventura y la emoción
Aerobosque Canopy Aventura, por Erika Paz Aerobosque Canopy Aventura se ha convertido en una de las experiencias más emocionantes para quienes visitan La Puerta, en el estado Trujillo. La iniciativa, liderada por un grupo de jóvenes apasionados por la naturaleza y la aventura, ofrece un circuito de canopy que destaca por su seguridad y diversión. Según la viajera Erika Paz , aquí «un grupo de jóvenes de la localidad con conocimientos en canopy y tirolinas crearon un circuito que permite que el turista disfrute del pueblo desde la copa de los árboles».
Este emocionante recorrido consta de cinco estaciones donde los visitantes pueden deslizarse de un lado a otro, atravesando cuerdas y puentes colgantes. La actividad es apta para todos, incluyendo niños desde seis años, lo que la convierte en una opción ideal para familias. El riesgo y la adrenalina son ingredientes esenciales de esta experiencia. Como menciona Erika, «es muy divertido y la adrenalina se alborota al 100%». Aerobosque Canopy Aventura es, sin duda, un destino imperdible para los amantes de la aventura en Venezuela.
El parapente en San Isidro se ha consolidado como una de las experiencias más emocionantes que ofrece el estado Trujillo. Desde su establecimiento hace aproximadamente dos décadas en una área conocida como El Olimpo, el parapente ha cautivado tanto a locales como a turistas. Erika Paz menciona que hay un grupo de unos veinte parapentistas que dan vuelos desde el amanecer , permitiendo que los aventureros disfruten de vistas espectaculares.
Una de las ventajas de esta actividad es la posibilidad de volar en distintos momentos del día, lo que brinda «ver momentos diferentes de un mismo lugar». Esto se traduce en una experiencia única, donde cada vuelo puede ofrecer paisajes variados y fascinantes . La sensación de deslizarse por el cielo y apreciar la belleza de Valera desde las alturas es un motivo más que suficiente para aventurarse en esta actividad que combina adrenalina y maravillosos paisajes. Sin duda, el parapente en San Isidro es una actividad imperdible para quienes buscan disfrutar de la naturaleza y vivir una aventura inolvidable en Venezuela .
Devoción y misticismo en tierras trujillanas
Virgen de la Paz, por Carlos Olmo La Virgen de la Paz es un monumento emblemático situado en Trujillo, que se alza a 1.600 metros sobre el nivel del mar. Esta majestuosa escultura, con una altura de 46.72 metros , es considerada la pieza habitable más grande de América , superando en tamaño incluso a la Estatua de la Libertad de Nueva York. La viajera Erika Paz destaca que «en honor a ella se erigió un monumento en un lugar llamado La Peña de la Virgen donde se dice que apareció la madre de Dios en 1570». Aunque su grandeza es indiscutible, el sitio no recibe la promoción turística que merece.
El acceso al monumento es sencillo, pues se puede disfrutar de una caminata hasta la cima , donde «hay que hacer todo el recorrido a pie», y durante el ascenso, se ofrecen vistas espectaculares de la región . Carlos Olmo menciona que «desde arriba se puede ver el lago Maracaibo», lo que añade un atractivo adicional. Además, pedrobonito_100 resalta que «es un espectáculo viajar a este monumento», lo que refleja la profunda conexión espiritual y el asombro que sienten los visitantes al experimentar este símbolo de fe y devoción. Sin duda, la Virgen de la Paz es un lugar imperdible para quienes buscan disfrutar de la belleza y la cultura de Trujillo.
Isnotú, por Erika Paz Isnotú, una encantadora población situada a solo 20 minutos de Valera, se ha convertido en un importante destino de turismo religioso gracias a su profunda conexión con la figura del Venerable Dr. José Gregorio Hernández . Este lugar es conocido por su santuario, capilla y museo que alberga una valiosa colección de objetos personales del doctor. Muchos visitantes llegan atraídos por las historias de gracias y milagros que rodean la figura de Hernández.
La viajera Erika Paz comparte una emotiva anécdota en la que relata cómo su padre, tras un grave accidente, encontraba consuelo en la fe. «En las noches él colocaba un vaso de agua junto a una estampita de José Gregorio Hernández», lo que refleja la devoción de quienes lo veneran. Cada año, Isnotú recibe a miles de peregrinos que agradecen y realizan promesas en el santuario, lo que convierte el entorno en un espacio lleno de espiritualidad. La atmósfera en este municipio es única, donde la fe se entrelaza con el turismo, y las historias de vida continúan inspirando a visitantes de todas partes.
San Miguel, por Erika Paz San Miguel, un encantador poblado en Trujillo, es accesible a través de la carretera interna de Boconó . Este lugar es conocido por sus fértiles tierras donde los lugareños como Ramón Pacheco cultivan hortalizas que llevan a los mercados locales. Según Erika Paz , “la gente pasa los fines de semana por esta angosta carretera y los observa en sus labores”. Muchos viajeros se detienen para comprar productos frescos directamente de los agricultores, lo que contribuye a la economía local y establece un vínculo entre el campo y el visitante.
Al ingresar a San Miguel, los turistas son recibidos por calles de piedra que parecen detener el tiempo. La joya del pueblo es su iglesia, construida en 1660, que ha sido reconocida como Monumento Histórico desde 1960. Apantalla a los visitantes con su retablo de piedra y los santos de épocas pasadas, un verdadero testimonio de la devoción católica del lugar. Este bello pueblo presenta una fusión de tradición y cultura que invita a todos a disfrutar de su historia y a contemplar su impresionante arquitectura, como lo señala Erika, “exhiben con orgullo” su patrimonio cultural .
Santuario Dr. José Gregorio Hernández, por Erika Paz El Santuario Dr. José Gregorio Hernández es un lugar emblemático en Trujillo que rinde homenaje al famoso médico venezolano nacido en Isnotú . Conocido por su generoso corazón y dedicación, Hernández es considerado un santo para muchos, aún sin haber sido beatificado oficialmente. Este santuario atrae a miles de visitantes que buscan paz y esperanza. Una viajera comparte que «es un espacio donde se siente paz y la convicción de que alguien te va a sanar», reflejando el ambiente de fe que se respira en el lugar.
Los fieles agradecen sus milagros dejando numerosas placas que dan testimonio de curaciones y favores recibidos. En la entrada, hay vendedores y flores que engalanan el recinto, mientras que dentro del santuario se pueden encontrar imágenes del doctor que son bendecidas por los sacerdotes durante las misas. Una de las características más notables es una escultura del médico, donde se puede rezar al llegar. También hay un pequeño museo que narra su vida y obra, haciendo de este lugar uno de los puntos religiosos más visitados en Venezuela.
Iglesia de San Miguel, por Erika Paz La Iglesia de San Miguel se erige como un invaluable tesoro en el pueblito homónimo, situado escasos minutos antes de llegar a Boconó, en el estado Trujillo. Este templo, que data de 1660, es reconocido como uno de los más antiguos de Venezuela y fue declarado monumento histórico nacional en 1960. La viajera Erika Paz destaca su belleza, describiendo que «esta iglesia es una de las más bonitas que alguna vez he visto». La estructura ha sido cuidadosamente preservada a lo largo de los años, lo que permite apreciar su altar casi intacto y frescos aún pintados con la pintura original.
El viajero también resalta que «es impresionante ver cómo la historia de un lugar se puede contar allí», un reflejo del compromiso de la comunidad por mantener viva esta joya arquitectónica . Los pisos de ladrillos y las paredes de bahareque completan el encanto de este espacio sagrado, cuyo techo fue remozado utilizando madera similar a la original. Además, es notable que el mismo candado que asegura este pequeño edificio es el que ha estado en uso desde su construcción. Visitar la Iglesia de San Miguel no solo es una oportunidad de disfrutar de su belleza, sino también de conectar con un pedazo de la historia de Venezuela .
Historia, cultura y tradiciones vivas
Museo Trapiche de Los Clavos, por Erika Paz El Museo Trapiche de Los Clavos , ubicado en el pintoresco pueblo de Boconó, se establece como uno de los principales atractivos turísticos de la región . Desde su apertura en 1986, este espacio ha tenido como objetivo exaltar el arte popular local, ofreciendo a los visitantes una rica experiencia cultural. La viajera Erika Paz destaca que el museo alberga “varias salas con exposiciones permanentes ” y organiza “concursos cada cierto tiempo”, lo que lo convierte en un sitio dinámico y en constante evolución.
El museo no solo se limita a la exhibición, sino que también promueve el trabajo de los artesanos de Boconó. En sus instalaciones se encuentra la sede de la asociación de tejedores del pueblo, donde un grupo de siete personas adscritas a una cooperativa elaboran “hermosos tejidos, cubrecamas, hamacas, bolsos y tapetes”. Además, los visitantes pueden disfrutar de una dulcería y una tienda de artesanías que complementan el recorrido, haciendo de este lugar un destino ideal para quienes buscan sumergirse en la riqueza cultural y artesanal de Trujillo .
Casa de los Tratados, por Erika Paz La Casa de los Tratados , conocida anteriormente como Centro Histórico de Trujillo, se ha convertido en un punto de referencia importante para quienes desean conocer más sobre la historia de Venezuela . La viajera Erika Paz destaca que se encuentra a solo dos cuadras de la Plaza Bolívar y es un lugar lleno de reliquias de la época independentista, así como de otros momentos decisivos en el país. Decretada como centro cultural en 1958 y Monumento Histórico Nacional, esta casa cuenta con varias salas que albergan objetos de gran valor histórico.
Entre los elementos destacados se encuentran documentos, objetos religiosos y artículos cotidianos que brindan una visión fascinante sobre la vida de antaño. La viajera menciona que le gusta recorrer sus siete salas repletas de historia, donde «esta casa lleva sobre sus hombros el peso de haber sido el lugar donde onde el Libertador Simón Bolívar firmo el Decreto de Guerra a Muerte». Visitar la Casa de los Tratados no solo es una experiencia enriquecedora , sino que también permite a los viajeros conectarse con el legado cultural de Venezuela de una manera única y significativa.
Tejidos Artesanales de Boconó, por Erika Paz Tejidos Artesanales de Boconó es una cooperativa que ha cobrado vida en el corazón del pueblo de Boconó durante los últimos 15 años, funcionando en un espacio único dentro del Museo Trapiche de los Clavo. Este lugar se ha convertido en un punto destacado para los visitantes que buscan disfrutar del arte del tejido local. Los artesanos de la comunidad utilizan técnicas tradicionales para confeccionar una variedad de productos, desde hamacas y cobijas hasta manteles y bolsos.
Erika Paz resalta la experiencia al señalar que «la gente va a comprar directamente el producto al museo». Este contacto directo con los productos permite a los viajeros no solo adquirir piezas únicas, sino también observar a las costureras y tejedores en acción, trabajando en sus telares. La interacción con los artesanos añade un valor especial a la visita, ya que permite apreciar el trabajo arduo y la dedicación que caracteriza cada tejido. Asimismo, es un espacio que promueve la cultura y el talento local, lo que hace que cada compra sea un vínculo con la tradición de Venezuela.
Taller de Alberto Manzanilla, por Erika Paz En el Taller de la Familia Manzanilla , ubicado en Boconó, se respira pasión y tradición en cada pieza de madera. Alberto Manzanilla, su fundador, comenzó a tallar a los 15 años y, tras una experiencia decepcionante en el Estado Portuguesa, decidió volver a sus raíces y dedicarse a su verdadera vocación. Erika Paz destaca cómo esta familia se ha convertido en un referente del arte popular en Trujillo : «Su labor no la hace sólo él, un grupo familiar acompaña su trabajo». La creatividad se desborda en este taller, donde mujeres de diferentes generaciones, desde la esposa hasta las nietas, se unen al proceso de lijado, tallado y pintado de hermosas obras, muchas de las cuales representan a personajes religiosos e históricos de Venezuela. Además, la calidez del ambiente familiar se siente en cada rincón, brindando una experiencia única para los visitantes que buscan conocer más sobre el arte y la cultura de la región . Al entrar, es inevitable maravillarse con la dedicación y el talento que la familia Manzanilla ha plasmado en su arte.
La vida entre plazas y jardines encantadores
Plaza de escuque, por alejandr La Plaza de Escuque , en el corazón de este pintoresco pueblo del estado Trujillo , es un lugar lleno de historia y atractivo que cautiva a quienes la visitan. Según Josefina Grateron , Escuque fue “la primera población fundada por los españoles en los Andes venezolanos”. Este trascendental sitio no solo es notable por su rica historia, sino también por sus valiosas tradiciones, como la celebración de la fiesta del Niño Jesús , patrono del pueblo, que se celebra el 14 de enero.
Yivi PG resalta que la plaza es “entretenida” y perfecta para disfrutar de momentos agradables con la familia. El ambiente fresco y soleado , combinado con la belleza arquitectónica de la iglesia cercana, hace de este espacio un lugar ideal para relajarse. Además, en los alrededores de la plaza, se pueden encontrar diversos establecimientos que ofrecen una variedad de opciones gastronómicas y actividades que enriquecen la experiencia del visitante.
La Plaza de Escuque es un testimonio del pasado y un punto de encuentro vivaz en la actualidad, que invita a todos a explorar y disfrutar de su encanto.
Parque Recreacional "Antonio Ramón Simancas Carrasquero", por Erika Paz El Parque Recreacional Antonio Ramón Simancas Carrasquero se presenta como un espacio lleno de oportunidades para el esparcimiento y la diversión en Trujillo. Este lugar ha sido recientemente acondicionado con un parque infantil que deleita a los más pequeños y kioscos donde las familias pueden disfrutar de picnics en un entorno natural. La viajera Erika Paz menciona que «hay caminerías para disfrutar de la vista y alquiler de caballos para paseos cortos», lo que lo convierte en una opción perfecta para quienes desean conectarse con la naturaleza.
El parque no solo ofrece actividades recreativas, sino que también refleja un cambio interesante en la comunidad local. La población de La Puerta, donde se ubica el parque, se ha transformado gracias al turismo. Según la viajera, «los habitantes comprendieron que viven casi por completo del turismo y por eso por donde se mire allí todo se vende o se alquila». Este aspecto resalta la importancia del parque como un centro de atracción no solo para visitantes, sino también como un motor económico para la comunidad. Sin duda, el Parque Recreacional Antonio Ramón Simancas Carrasquero es un lugar que merece ser explorado y disfrutado en Trujillo.
Colores y sabores del comercio local
Zaperoco Artesanal, por Erika Paz Zaperoco Artesanal es un encantador refugio dedicado a los productos artesanales del Estado Trujillo, ubicado en Valera, en un mini centro comercial al final de la avenida seis. Esta tiendita es el resultado del esfuerzo de dos jóvenes emprendedores que buscan resaltar el talento local y ofrecer una variedad de exquisiteces . La viajera Erika Paz destaca que en Zaperoco «se pueden encontrar allí vinos artesanales, caramelos y otros dulces, piezas en madera, arcilla y tela».
Un aspecto fascinante de este lugar es su oferta de productos que rinden homenaje a la cultura local. Las franelas con diseños de leyendas y mitos de la región, como la prenda que representa al Momoy, un personaje mítico del pueblo de Boconó, son un verdadero atractivo. Erika señala que «visitarlo y comprar algo allí es una manera de llevarse algo lindo de Trujillo y su gente». Sin duda, Zaperoco Artesanal es una parada obligatoria para quienes deseen sumergirse en la esencia cultural de Trujillo y llevarse un pedacito de su arte.
Sugar Sweet, por Erika Paz En el corazón de Valera se encuentra Sugar Sweet , un encantador rincón ideal para los amantes del diseño y la artesanía local. La viajera Erika Paz destaca que esta tienda es un reflejo del talento venezolano, donde se pueden adquirir “accesorios y artículos de decoración fabricados por artistas locales”. La variedad es sorprendente, y se pueden encontrar piezas de diseñadores destacados como Oramel Loyo y Marisela Mendoza, así como joyas de Bezu y artículos de Cachirulo.
Sugar Sweet no solo ofrece productos de gran calidad, sino que también destaca el trabajo de diseñadores trujillanos como Yalia Pernía y Ledorito, cuyas creaciones son tanto bellas como funcionales. La tienda se sitúa de manera estratégica, “diagonal al famoso parque de Los Ilustres de la ciudad”, lo que facilita su visita. Abre de lunes a sábado, brindando a residentes y turistas la oportunidad de disfrutar de un pedazo de la creatividad local. Sin duda, Sugar Sweet es una parada obligatoria para aquellos que buscan llevarse un recuerdo auténtico de Trujillo .
Boutique Clemens Chamy, por Erika Paz Boutique Clemens Chamy es un destacado lugar en Trujillo donde los amantes de la moda de baño pueden encontrar piezas únicas y personalizadas . La diseñadora de la boutique ha estado creando trajes de baño durante 19 años, con un enfoque claro en la satisfacción del cliente. La viajera Erika Paz comparte que en esta tienda «se puede encontrar casi todo lo que se necesite en materia de bañadores». Uno de los aspectos más destacados de la experiencia es la atención personalizada que reciben los clientes. Al visitar la boutique, se toman las medidas adecuadas y se les permite expresar sus preferencias. «Después de dos horas ya el traje de baño está listo», lo que demuestra la rapidez y eficiencia del servicio.
Lo fascinante es que este producto, que compite a nivel internacional y se vende online, proviene de un pueblo sin playa. La boutique también ofrece complementos como moñeras para el cabello y paeros, elevando la experiencia de compra . Desde su local en este pequeño pero encantador pueblo, Clemens ha logrado que su marca trascienda fronteras, llevando la esencia de Trujillo a otros países de América. Sin lugar a dudas, Boutique Clemens Chamy es un destino imperdible para quienes buscan estilo y comodidad en trajes de baño en Venezuela .
Centro Comercial Valle Verde, por Erika Paz Centro Comercial Valle Verde es un destino que destaca en La Puerta, un encantador pueblo a solo veinte minutos de Valera. Este lugar se ha convertido en refugio para muchos visitantes que buscan escapar del calor , y su clima montañés lo hace especialmente atractivo. La viajera Erika Paz comenta que el centro comercial fue inaugurado a principios del año 2000, resultado de la necesidad de modernizarse ante el creciente número de turistas.
En Valle Verde, los visitantes encontrarán una variedad de locales comerciales que ofrecen productos como juguetes, ropa, artículos de higiene personal, música y videojuegos. Además, hay un área destinada a los más pequeños, donde pueden disfrutar de juegos infantiles . Los amantes de la gastronomía rápida también tienen opciones, con puestos que venden deliciosas pizzas, helados y cachapas. Según Erika Paz, «llegar es aquí realmente es bastante fácil y no hay que subir mucho para sentir ese delicioso clima de montaña», lo que lo convierte en un lugar ideal para pasar un día en familia o con amigos.
Este centro comercial no solo refleja la modernización de La Puerta, sino que también resalta la calidez de su gente y la belleza del entorno. Es sin duda un lugar que vale la pena visitar al explorar Trujillo.
Trujillo se presenta como un destino fascinante que fusiona historia, naturaleza y cultura. Desde majestuosos monumentos hasta rincones pintorescos, cada lugar invita a los visitantes a explorar su riqueza y diversidad. La calidez de su gente y la belleza de sus paisajes hacen que este estado venezolano sea un tesoro por descubrir, ideal para quienes buscan experiencias auténticas en cada rincón.