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Roma en 4 días: la ciudad y sus alrededores

Arco de Constantino, por Jose Manuel De Los Reyes Lopez
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Un viaje a Roma de 4 días es lo ideal, te permite visitar  los principales monumentos de la ciudad, así como algunas de sus joyas más escondidas. Esta guía de qué ver en Roma en 4 días te ayudará a descubrir lo mejor de la capital italiana, explorando sus monumentos, museos, iglesias y plazas más importantes.

 

Una de las claves para disfrutar de Roma en 4 días es programar visitas importantes por las mañanas, dejando las tardes abiertas a la improvisación. Después de todo, tomar un Spritz en una terraza o explorar los callejones bordeados de buganvillas es parte de la experiencia romana. Echa un vistazo a nuestro itinerario y prepárate para visitar Roma en 4 días.

 

Itinerario de Roma en 4 días:

 
Día 1: Mañana – Coliseo, Monte Palatino y Foro Romano

 

¿Qué hacer en Roma en 4 días? Pues bien, tu primer día en Roma comienza explorando lo mejor de la Roma antigua. Para aprovechar al máximo tu tiempo y garantizar una visita gratificante, te sugerimos contratar una visita guiada al Coliseo, Palatino y Foro Romano. No solo ahorrarás tiempo saltando las colas, sino que también aprenderás la larga historia detrás de estos increíbles monumentos históricos.

 

Día 1: Tarde – Termas de Caracalla y Monte Aventino

 

Después de visitar el Foro, da un paseo por la Via dei Foro Imperiali para disfrutar de las vistas del Foro de Trajano y su famosa columna, antes de subir por la monumental escalera de Miguel Ángel para visitar la Plaza de Campidoglio. Al pie de la colina, coge el autobús número 13 hacia las Termas de Caracalla y explora las ruinas de este vasto complejo de baños. La ruta continúa cogiendo el bus, también puedes optar por un paseo agradable por el Circo Romano hasta la Boca de la Verdad, la famosa escultura que pone a prueba la honestidad de quienes la visitan. Después, camina hasta Monte Avetino para echar un vistazo por el famoso ojo de la cerradura de la Plaza de Caballeros de Malta y disfrutar de una hermosa puesta de sol desde el Giardini degli Aranci. Una vez concluido el primer día, puedes relajarte y cenar tranquilamente, ¡prepárate porque aún queda mucho y esta guía de Roma en 4 días no ha hecho más que empezar!

 

Día 2: Mañana – El Vaticano

 

La mañana del segundo día está dedicada a visitar el Vaticano y sus espectaculares museos. Recomendamos una visita guiada a los Museos Vaticanos: es la mejor manera de evitar las famosas largas colas y ver lo mejor de los vastos museos en sólo una mañana. Después de visitar los museos y admirar la espectacular Capilla Sixtina, da un paseo por la Plaza de San Pedro y adéntrate en la Basílica de San Pedro para admirar obras invaluables de Bernini y Miguel Ángel. 

 

Día 2: Tarde – Castillo de Sant'Angelo, Plaza Navona y Panteón de Agripa

 

Camina desde el Vaticano hasta el Castillo de Sant'Angelo para admirar los frescos en sus apartamentos papales y disfrutar de las impresionantes vistas desde su azotea. Saluda a las 10 estatuas de ángeles de Bernini mientras cruzas el Puente de Sant'Angelo y caminas por las calles adoquinadas que conducen hasta la Plaza Navona, quizás la más bella de Roma. Visita la fuente más famosa de Bernini, la Fuente de los Cuatro Ríos, antes de caminar hacia el Panteón de Agripa para admirar su cúpula colosal, una de las más impresionantes del mundo.
 

Día 3: Mañana – Galería Borghese

 

Comienza el día admirando las obras de maestros como Caravaggio, Rafael y Tiziano en la Galería Borghese antes de deambular por los jardines inglesas y fuentes de la Villa Borghese. Después de dos días intensos, ¡necesitarás un descanso! Dirígete hacia la Plaza del Pópolo, haciendo una parada en la Terraza del Pincio para disfrutar de la hermosa vista de la Basílica de San Pedro.

 

Día 3: Tarde – Plaza de España, Fontana de Trevi y Trastevere

 

Después de admirar los obeliscos y las fuentes de la Plaza del Pópolo, da un paseo por la pintoresca Via Margutta hacia la Plaza de España. Una vez que llegues, podrás admirar la Fuente de la Barcaza de Bernini o relajarte en su monumental escalinata. Camina por la Via del Corso, la principal calle comercial de Roma, y haz un desvío para visitar la Fontana de Trevi. ¡Recuerda arrojar una moneda con tu mano derecha sobre tu hombro izquierdo! Continua hasta la Plaza Venecia, donde puedes coger el autobús número 8 hasta Trastevere, el barrio con los mejores restaurantes tradicionales de la ciudad, perfecto para terminar el día.
 

Día 4: Mañana – Las iglesias y basílicas de Roma

 

El día empezará admirando el Moisés de Miguel Ángel en la Basílica de San Pietro en Vincoli antes de dar un breve paseo hasta la Basílica de Santa María Maggiore, una de las cuatro basílicas mayores de Roma, para admirar sus espectaculares mosaicos del siglo V. Coge el autobús número 16 o 360 y baja hasta la Archibasílica de San Juan de Letrán, la catedral de Roma y uno de sus templos más impresionantes. Después de admirar sus capillas y el claustro, visita la cercana Scala Santa para ver lo que se considera uno de los sitios más sagrados de Roma.

 

Día 4: tarde – Via Appia Antica y Catacumbas de Calixto

 

Para poner fin a esta ruta por Roma de 4 días, coge el autobús 218 directamente desde San Juan de Letrán para visitar la Via Appia Antica, una vez una de las calzadas más importantes del Imperio Romano. Después de un relajante paseo por este antiguo calzado, visita las Catacumbas de Calixto, las mejores catacumbas de Roma.

Roma en 4 días: la ciudad y sus alrededores

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"Llena tus ojos de asombro, vive como si fueras a morir en diez segundos. Mira el mundo. Es más fantástico que cualquier sueño hecho o comprado en en una fábrica" Ray Bradbury

REEMPLAZAR CONTENIDO El Coliseo es de lejos la atracción turística más emblemática de Roma, por lo que es bastante seguro que visitarás el Coliseo mientras estés en Roma. Sin embargo, la verdadera pregunta es CÓMO visitar el Coliseo. O, en otras palabras, si hacer una visita guiada o no (cuando fui, diría que el 75% de los visitantes estaban en algún tipo de tour).

Bueno, cada uno tiene sus pros y sus contras. Un tour por el Coliseo obviamente da mucho más información sobre la historia, los usos y la arquitectura del legendario estadio romano que una visita por libre, y la mayoría de los tours también tienen acceso prioritario, que es algo imprescindible durante la temporada alta cuando las colas pueden durar horas.

Por otro lado, si eres más independiente tal vez una visita guiada no es para ti. Por ejemplo, durante un tour del Coliseo, pasarás mucho tiempo (más de la mitad de tu visita) de pie en algún rincón de la estructura escuchando las explicaciones de tu guía. Esto es excelente si eres un amante de la historia, pero si eres un amante de la fotografía que quiere explorar el recinto para capturar la foto perfecta, pues un tour igual no es lo ideal.

Así que, la pregunta clave es: ¿Necesito tiempo libre durante mi visita al Coliseo? En el caso de si, pues lo mejor es visitarlo por libre (eso sí, pagando más por una entrada sin colas). En el caso de no, os recomiendo contratar un tour ya que te facilitan el acceso y la verdad es que aprendes bastante.

REEMPLAZAR CONTENIDO Cuando vas caminando desde el Coliseo hasta el Cerro Palatino (una ruta que recomiendo, por cierto), el primer monumento que ves es el imponente Arco de Constantino, construido en 315 para conmemorar la victoria de Constantino en la Batalla del Puente Milvio que cementó su control sobre todo el Imperio Romano Occidental.

Con más de 20 metros de altura, fue el mayor arco de triunfo de la antigua Roma. Pero irónicamente (considerando que fue construido para celebrar la victoria de uno de los emperadores más poderosos de Roma), la mayoría de los relieves decorativos en el arco no fueron hechos para Constantino, sino más bien cogidos de otros monumentos más antiguos dedicados a emperadores como Marcus Aurelius o Trajano y luego reciclado para el Arco de Constantino!

El arco en sí es impresionante, y sirve como una entrada de facto al cerro de Palatino. Mientras hay siempre muchedumbres por esa zona, recomiendo que tomes un tiempo para admirar el arco y los relieves, especialmente los hacia el parte superior del arco que son menos erosionados.

REEMPLAZAR CONTENIDO Es seguramente la colina más famosa de Roma, y en ella se asentaron los primeros habitantes que poblaron este lugar, mil años antes de Cristo aproximadamente. Por ello, también se le conoce como la cuna de Roma. Según la tradición, hacia el año 750 a.C Rómulo y Remo fundaron en este emplazamiento la «Roma quadrata».

También cuenta la leyenda, que era en el Palatino donde se encontraba la cueva de la loba, Lupercal, donde se amamantó a los gemelos fundadores de Roma, Rómulo y Remo.

En el Palatino se pueden ver infinidad de restos de las imponentes edificaciones que fueron construidas para la alta sociedad romana en la Antigüedad. Aunque el conjunto es impresionante, estos son algunos de los puntos que merecen especial atención:

Domus Flavia: El espléndido palacio Domus Flavia fue construido en el año 81 a.C. por encargo del emperador Domiciano para ser utilizado como residencia oficial y pública. En la actualidad aún se pueden ver algunas partes de la extensa construcción.

Casa de Livia: Esta casa de aspecto modesto construida en el siglo I a.C., es uno de los edificios mejor conservados del Palatino. Aún es posible vislumbrar los restos de los mosaicos y frescos que un día dieron alegría a los techos y paredes.

Casa de Augusto: Construida como la residencia particular de Octavio Augusto, la casa edificada en dos niveles aún conserva gran parte de los preciados y coloridos frescos que decoraban sus paredes.

Jardines Farnesianos: Proyectados a mediados del siglo XVI sobre las ruinas del Palacio de Tiberio, los Jardines Farnese fueron uno de los primeros jardines botánicos que se crearon en Europa.

Hipódromo de Domiciano: Dotado de la apariencia de un circo romano, no se sabe a ciencia cierta si el estadio fue concebido para la realización de carreras a pie, o bien para ser utilizado simplemente como jardín.

Museo Palatino: En este pequeño museo se exponen los diferentes hallazgos realizados durante las excavaciones llevadas a cabo en el Palatino. Contiene esculturas, frescos, mosaicos y otros objetos pertenecientes a la época de esplendor del Palatino.

Y desde luego, que las vistas sobre el foro romano, son absolutamente impresionantes. Os parecen pocos los motivos para no perderos esta visita?

REEMPLAZAR CONTENIDO Pocos rincones de este mundo me han impresionado tanto como el Foro Romano. Impresiona por su amplitud, por sus famosos arcos y templos tanto como por sus maravillas desconocidas como la imponente Basílica de Majencio o las estatuas de la Casa de las Vestales. Sobre todo, impresiona por la habilidad de pasar por las mismas calles de uno de los imperios más esplendorosos e importantes de la historia occidental. En fin, es un imprescindible no solo de Roma, sino del mundo. ¡Ni se te ocurra visitar Roma sin visitar el Foro!

Ahora, a la logística práctica: os recomiendo empezar por el Monte Palatino, no solo porque es un conjunto arqueológico impresionante, también porque se ubica encima de una colina brutal y si empiezas por el Palatino, se puede visitar el Foro andando cuesta abajo en vez en al revés. Segundo, si quieres visitar el Foro Romano en profundidad, vas a necesitar medio día mínimo, lo puedes juntar con el Coliseo, de hecho es lo que hice yo, pero hay que recordar que estamos hablando de unas 5 o 6 horas de visita entre los dos. Si vas en verano, asegúrate de llevar botellas de agua porque no hay sombra en todo el recinto ni sitios para comprar agua.

Por último, recomiendo tomar tu tiempo en el Foro Romano y realmente explorar a fondo. Es fácil guiarte por los caminos principales que van hacia los grandes templos (que por supuesto merecen la pena visitar), pero para mí, parte del encanto del Foro era salir a los caminos secundarios a explorar las pequeñas joyas en la periferia. ¡No te arrepentirás!

REEMPLAZAR CONTENIDO Sin duda mi lugar favorito del Foro Trajano es la Columna Trajana.
Fue erigida para conmemorar las dos campañas llevadas a cabo por el emperador en la Dacia ( Rumanía).
Ademñas de ser un capitulo fundamental en la historia del arte antiguo, es un importante documento para estudiar las tácticas y equipamiento militar romano.
Con sus 40 metros de altura y un diámetro de casi 4 metros, está levantada en mármol de Carrara y tiene una escalera de caracol en su interior, a la que hoy en día no se puede acceder. La tira de imágenes labrada mide 200 metros, con 155 escenas y más de 2.600 figuras que reflejan la historia del emperador, cuyas cenizas reposan en la base.
Alrededor, el Foro Trajano, con lugares de altísimo interés como el Arco de Tito y el de Septimio, el Mercado Trajano, el templo se Saturno, el de Vesta, la Basílica Julia y la Emilia, que conviven con las iglesias de Santa Francesca Romana, la del Santissimo Nome di Maria o la cárcel Mamertina, que durante el imperio romano fue una prisión para los condenados a muerte. Se dice que fueron varios los personajes famosos que estuvieron presos en la cárcel Mamertina, entre ellos San Pedro y el jefe galo Vercingetorix, que fue derrotado por Julio Cesar.
Podemos imaginar miles de historias y situarlas entre estos muros y columnas, y seguro que la mayor parte pudieron ocurrir…

REEMPLAZAR CONTENIDO Al principio el hombre pintaba, pulverizando con su boca polvo de mineral, sobre su mano apoyada en la pared. Había fotografiado su mano. Después pintó acertadamente, los animales a los que daba caza.
Más tarde, se pintó a sí mismo, junto a los animales. Estaba narrando una escena de caza.
En sucesivas civilizaciones, quiso dejar constancia de su existencia, en materiales y formas, más duraderas en el tiempo y talló la roca. Había descubierto la segunda dimensión: el relieve. La historia quedaba plasmada, pero las representaciones, estáticas, no aportaban movimiento y necesitaban mucho espacio. Sabían tallar esculturas, pero no representar el día a día con ellas.
Fueron primero los griegos y más tarde los romanos, los que aplicando conocimientos de anatomía, consiguieron dar sensación de «movimiento» a sus obras.
Y fue precisamente Trajano, un emperador romano el que aplicó la tercera dimensión, para dejar constancia de sus hazañas.
«Envolvió» una columna de 30mts de altura y 4 mts. de diámetro,con 200mts de friso, hasta conseguir 23 vueltas. Allí estaba su historia, condensada en un cilindro, en tres dimensiones y a la vista de todos. Había perfeccionado la narrativa.
Los aborígenes australianos, interpretaban los dibujos a través de un relator, mientras hacían sonar pequeñas flautas de hueso. Aportaron música al relato y sin darse cuenta descubrieron una de las formas más bellas de la narrativa: El cine.
A grandes rasgos.

REEMPLAZAR CONTENIDO Esta plaza está situada en el monte Capitolino, el lugar más sagrado de la Antigua Roma. La plaza es un proyecto de Miguel Ángel. Los edificios de alrededor, el Palazzo Nuovo y el Palazzo dei Conservatori son los Museos Capitolinos que albergan una espléndida colección de escultura clásica y el Palazzo Senatorio, de color rosa, que es actualmente sede de la alcaldía.
Se accede por La Cordonata, una escalera coronada por Cástor y Pólux. En el medio hay una gigantesca escultura ecuestre de bronce de Marco Aurelio del s. II. Según subes la escalera a la derecha hay como un arco que une dos edificios, según pasas tienes una vista del foro preciosa.

La plaza fue proyectada por Miguel ángel, que la diseñó con todo detalle, incluida la pavimentación. Su planta es ligeramente trapezoidal, para expandir la perspectiva hacia el Palazzo Senatorio. La reforma de la plaza le fue encargada por el papa Pablo III, ya que el estado en el que se encontraba esta colina era lamentable, la llamaban «colina caprina» por ser utilizada como pasto para las cabras. Miguel Ángel proyectó de nuevo, completamente, la plaza, haciéndola volverse hacia la Basílica de San Pedro, que representaba el nuevo centro político de la ciudad. Miguel Ángel proyectó también la escalinata de la Cordonata. Los trabajos fueron tan lentos que Miguel Ángel sólo pudo ver acabada la doble escalinata que servía para el nuevo acceso al Palazzo Senatorio. Las obras fueron completándose conforme el proyecto original y la plaza se acabó en el siglo XVII, aunque la pavimentación se realizó según los diseños originales del artista en 1940.

REEMPLAZAR CONTENIDO Concebidas para funcionar como gran complejo de baños durante los albores de la Roma Imperial, estas termas aún conservan parte de aquella estructura construida entre los años 212 y 216 D.C.
Todo un lugar de lujo y prestigio en la era del emperador Marco Aurelio, el cual a servido de inspiración para el diseño de construcciones modernas como estaciones de trenes o edificios públicos.
La experiencia de caminar y perderse entre tales ruinas es indescriptible, las texturas de las paredes y los restos de aquellas magníficas bóvedas son sencillamente espectaculares, además del tupido verdor que acompaña el paseo dándole un estupendo aire relajado.
La decoración era impresionantemente bella, aunque de aquel esplendor sólo quedan los mosaicos del suelo ya que parte del patrimonio fue distribuido por varios museos italianos.
Lo más recomendable es ir con buen tiempo, sentarse en la grama y simplemente observar los vestigios de imperio tan detalladamente como para que la mente viaje, luego caminar por dentro y hacer buenas fotografías del pasado.
Si el dibujo y el arte son la pasión, es el lugar perfecto para llevar carboncillo, marcadores o plumas e inspirarse para hacerle un buen regalo del propio puño a algún ser querido.

REEMPLAZAR CONTENIDO La Boca de la Verdad es el detector de mentiras más famoso de Roma. Se trata de una gran máscara de mármol con un agujero en la boca, que se supone que mordía la mano de los mentirosos. Quien pase la prueba puede entrar en la Chiesa di Santa María in Cosmedin, del VIII para ver los interiores del Castillo Cosmati.

El Pórtico y el horario se añadieron posteriormente mientras que las tres columnas que sujetan la nave proceden de las arcadas de un antiguo mercado.

El horario es de 9.00 – 18.00 de Abril a Septiembre y de 9.00 – 17.00 de octubre a marzo.
La parada de Bus es «Via dei Cerchi»

REEMPLAZAR CONTENIDO Paso a paso y amor a lo desconocido, eso es lo que necesitarás para llegar a este pequeño secreto que guarda para ti la ciudad de Roma.

En el camino conseguirás iglesias, jardines, casas hermosas; y, al final de la Via di Santa Sabina, una calle ciega que termina con la Chiesa di Santa María del Priorato y su jardín.
Busca la puerta verde y asómate, enfoca bien tu vista y descubrirás al final de un jardín la Cúpula de San Pedro, una hermosa fotografía que por pocos segundos podrás disfrutar. Vaya ingenio!

REEMPLAZAR CONTENIDO «Si alguna vez me pierdo en alguna ciudad, que me busquen en Roma», tengo debilidad por esta ciudad y por ello quería hablaros de un sitio muy curioso fuera un poco de los itinerarios turísticos tan sobradamente conocidos en ella.

Il Giardino Degli Aranci (El Jardín de los Naranjos) está situado en la zona del Monte Aventino, una de las siete colinas que hay en Roma y desde allí se puede disfrutar de una de las más bellas vistas de la Ciudad Eterna.

Mi recomendación es pasear por estos jardines, sentarse en alguno de sus bancos y relajarse mientras se disfruta del paisaje. Es un sitio ideal para descansar después de una jornada de turismo por la ciudad. Pero lo bueno no acaba aquí, ya que si continuamos subiendo un poco por la colina nos encontramos ante un portón que esconde la Piazza dei Cavalieri di Malta (la Plaza de los Caballeros de Malta).

La plaza está cerrada al público pero su atractivo radica en que podemos espiar por la cerradura del portón y ante nosotros aparece como por arte de magia la Cúpula de San Pedro encuadrada en un marco de plantas y flores, parece un efecto óptico, pero es real, está allí.

REEMPLAZAR CONTENIDO Los Museos Vaticanos ocupan dos plantas y se dividen en varias salas. Debido a que su extensión es enorme, su visita sigue un orden establecido, es decir, no se puede entrar directamente a la Capilla Sixtina; primero se pasa por las salas que ocupan los «Museos y Colecciones» y después se prosigue por los Palacios Pontificios.

La visita guiada a los museos suele durar unas 4 horas y, como es obvio, solo da lugar a ver una pequeña muestra de las obras de artes allí expuestas.

Concretamente el recorrido que nosotros realizamos con nuestro guía fue el siguiente:

• Museo Pío Clementino: reúne copias romanas de obras maestras griegas como el grupo escultórico del «Laocoonte y sus hijos» y el «Apolo del Belvedere», o el más reciente «Perseo con la cabeza de Medusa», creación de Antonio Canova (1801).

• Museo Pío Cristiano: con antigüedades cristianas que comprenden estatuas, sarcófagos y restos arqueológicos a partir del siglo VI.

• Tapices, cerámicas de los siglos IX a XVIII y Micromosaicos.

• Galerías de los Candelabros, de los Tapices y de las Cartas Geográficas.

Posteriormente pasamos a disfrutar de la Capilla Sixtina.

Adjunto os muestro algunas de las instantáneas realizadas en nuestra visita.

REEMPLAZAR CONTENIDO La verdad, que lo único que puedo decir, que las pude hacer de una forma no muy «Legal». Ya que no se estaba permitido hacer Fotografías. Estaba todo bastante oscuro, por eso quizás algunas de las Fotografías no salen totalmente nítidas.
Pero es un buen Documento Fotográfico, ya que son todos los Frescos de la Bóveda, Paredes y la Capilla propiamente dicha.
Un autentico Tesoro para los Amantes de la Fotografía.

REEMPLAZAR CONTENIDO De dimensiones espectaculares y filalmente terminada por Bernini, la fachada de la Basílica de San Pedro supuso una -casi eterna- búsqueda de la armonía conjugada con la majestuosidad. Quizás sea la cúpula de Miguel Ángel su mayor logro. Antiguamente era visible a decenas de kilómetros. Reposa sobre un tambor en donde se han abierto ventanas. Su dimensión es tan espectacular que varias personas pueden estar tranquilamente sentadas en la bola que remata la cúpula.

Está permitido subir a ella. Aunque las colas son bastante largas y es necesario pagar una entrada, las vistas bien merecen la pena.

La escala en la que fue realizada la Basílica de San Pedro no es humana, está hecha a la medida de los dioses.
Angeles más grandes que cualquier visitante acompañan a las estatuas principales -de una altra de un edificio de cuatro pisos-, el baldaquino de Bernini tiene la altura del palacio Farnesio… Un dedo de cualquiera de las estatuas principales de Bernini es igual de largo que un niño de diez años… Lo curioso es que el conjunto resulta sobrecogedor pero muy armonioso. Las proporciones parecen estar estudiadas al milímetro.

Todo esto nos da idea de la amplitud de la Basílica de San Pedro, la más grande de toda la Cristiandad. Si queremos hacernos una idea de la extraordinaria longitud de la nve (187 metros) podemos fijarnos en las márcas indicadas en el suelo, en bronce dorado. En ellas están escritas con letras de bronce, el tamañno de las mayores iglesias de la cristiandad. ¡La catedral de Sevilla aparece! Casi, casi, a la mitad de la nave…

REEMPLAZAR CONTENIDO Por mucho que se haya visto en fotos y en la televisión, es necesario visitarla para comprender su magnitud, su grandeza, el refugio tranquilo que en la caótica Roma emerge tras su columnata.

Suenan sus palomas y el agua de las dos fuentes que dan la bienvenida. Sus columnatas se abren como unos brazos que acogiesen al que viene de lejos.

En medio, el obelisco, presidiendo la plaza como testigo firme de los cristianos que murieron en los circos romanos, entre ellos, San Pedro. Pero también, testigo del atentado contra Juan Pablo II, tal como marca la baldosa roja en la que se produjo el disparo, y de los millones de turistas que pasan cada día fascinados de la insignificancia de su tamaño ante tal despliegue de desmesura pétrea.

Según se entra en el Vaticano, las dos estatuas más próximas a cada lateral de la nave central son santos españoles. Una, Santa Teresa de Ávila, doctora de la Iglesia Católica, y el otro, San Pedro de Alcántara, el mayor santo penitente de la Iglesia.

Si no me equivoco son los dos únicos santos españoles representados en esas estatuas gigantescas del Vaticano y, personalmente, para mí es un orgullo la presencia de ambos allí. No me resisto a compartir que me emocioné al verlos porque me llamo Teresa y soy de Alcántara. Pero sobre todo por el recuerdo de quien me contaba de pequeña de la importancia de esos nombres, de esas personas.

REEMPLAZAR CONTENIDO No se si decir que es una mole horrorosa, en medio de tanto arte que embellece Roma, o tomarlo como parte de la Historia y darle el visto bueno, intentando sacarle sus secretos.
El emperador Adriano, decidió que quería que sus restos descansaran en lo que era un antiguo huerto que desde siempre había pertenecido a la familia imperial y unirlo a la ciudad por un puente que en aquellos tiempos se llamó Elio, hasta que todo el conjunto llevó el nombre de Angelo.
Si visitamos el interior, y más específicamente la Cámara del Tesoro, estaremos en el corazón del mausoleo, el lugar donde estaban los restos del emperador. En otras estancias estaban los restos de otros emperadores Antoninos hasta Caracalla, último en ser enterrado porque luego el edificio pasó a ser fortaleza.
Miles de historias de traiciones, de intrigas políticas, de un túnel que lo une con el Vaticano, de películas en la que es actor casi principal, de un espacio interior más delicado de lo que podíamos esperar por su exterior seco macizo, le otorgan al castillo la vida que se le negó cuando se construyo como mausoleo. Todo cabe en este gran pedazo de historia a las orillas del Tiber eterno.

REEMPLAZAR CONTENIDO El Puente de Sant´Angelo es el puente que da acceso al Castillo de Sant´Angelo. Actualmente es peatonal y era la vía de acceso de los peregrinos para acudir a la Basílica de San Pedro.

Situado sobre el río Tíber, fue construido en el siglo II por el emperador Adriano, aunque el nombre fue modificado durante el pontificado de Gregorio I. Según la leyenda en el año 590, cuando Roma sufrió una fuerte epidemia, el Arcángel San Miguel se mostró ante el papa en lo alto del castillo. De esta forma el Arcángel San Miguel puso fin a la plaga y el papa Gregorio I modificó el nombre al puente que anteriormente había sido conocido como el Puente de Adriano o el Puente de San Pedro.

Destacan sobre todo lo demás los diez ángeles que el Papa Clemente IX encargó a Bernini. No obstante el afamado escultor solo terminó dos de ellos, mientras que el resto es obra de sus alumnos. Lamentablemente el Papa Clemente IX se quedó con los dos ángeles realizados por Bernini y los que decoran el puente son dos copias de los originales. Actualmente los originales se pueden ver en la Iglesia de Sant’Andrea delle Fratte.

Además, dos de las estatuas del Puente de Sant´Angelo, San Pedro y San Pablo, son anteriores a las estatuas realizadas por Bernini y fueron realizadas por Raffaello da Montelupo.

REEMPLAZAR CONTENIDO Imprescindible visita en Roma, además con la suerte de que los principales rincones están a una distancia asequible para ir caminando.
Aquí estaba el Stadium de Domiciano, del siglo I, vereis su forma, con capacidad para 30.000 espectadores y dicen que aún pueden verse algunos restos de la antigua estructura al norte de la plaza, yo no los he descubierto todavía.

La plaza alberga tres fuentes, la Fuente de los Cuatro Ríos (Fontana dei Quattro Fiumi) de 1651 de Bernini es la central y más significativa, representa los cuatro grandes ríos del mundo conocidos por entonces.
En el centro está situado un gran obelisco de 16 metros de altura que perteneció al Circo de Majencio y que fue encontrado en la Vía Apia.

El mercado que se celebraba en esta plaza, fue trasladado en 1869 a Campo de Fiori, otro de mis lugares preferidos en Roma y no distante de esta plaza.

Ha albergado representaciones teatrales y hasta carreras de caballos, muy curioso es que hasta mediados del siglo XIX, cada verano se cerraban los desagües de las tres fuentes hasta que la parte central de la plaza se inundaba para convertirse en «El Lago de la Plaza Navona».

El conjunto lo completa la iglesia de Sant’Agnese in Agone, el Palazzo Pamphili, actual Embajada de Brasil, y Nostra Signora del Sacro Cuore.

No dejeis de tomar un tartufo de chocolate en la heladería Tre Fontane o de echar un vistazo a la juguetería Il Sogno.
Ver los puestos ambulantes, a los pintores, o el anochecer en la plaza es un auténtico placer.

REEMPLAZAR CONTENIDO La fuente de los cuatro ríos es una obra maestra de estilo barroco que se encuentra en la plaza navona, en el centro de Roma, justo delante de la iglesia de Santa Agneses en agonía. Representa cuatro ríos grandes, cada uno en un continente, está el Danubio que representa Europa, el Nilo para África, el Río de la Plata para las Américas, y el Ganges para Asia. El arquitecto que construyó esta espléndida fuente es Bernini, pero cada uno de los ríos fue esculpido por un artista diferente, por ejemplo Poussin realizó el Ganges.

La fuente fue encargada por el papa Inocente X. Ahora la están restaurando y no se puede ver mucho, pero aún se distinguen los diferentes ríos. Lo único es que no hay agua que corre. En el centro de la fuente hay un obelisco, y encima del obelisco, está una paloma con un ramo de olivo, que son los símbolos de la familia del pala, que tenía un palacio en la plaza Navona.

La leyenda dice que Bernini era enemigo de Borromini, el que construyó la iglesia de en frente, y por eso sus personajes parecen tener asco a la iglesia, pero es falso, la iglesia tiene 2 años menos que la fuente.

REEMPLAZAR CONTENIDO Mi sitio favorito de Roma, al que voy siempre que llego a la ciudad. No quiero hablar de datos, de medidas ni de emperadores; me gusta saber cosas sobre él, sobre lo que ha visto y sobre lo que le queda por ver.

Leyendas, como la que cuenta que se fueron acumulando tierra y oro para levantar la cúpula más grande de las que han sobrevivido de la Antiguedad, evitando su derrumbamiento. Invitados luego a retirar la tierra, los romanos tuvieron el privilegio de quedarse con las monedas que aparecían. En un santiamén el Panteón quedó completamente limpio.

Hoy en día el austero aunque atrayente edificio hace de telón de fondo de la Piazza della Rotonda, uno de los sitios más frecuentados de la ciudad.

Hay otras historias, como la de los «norcini», los vendedores de salchichas que en 1638, tras descubrirse que vendían embutidos hechos con carne humana de la gente que ellos mismos asesinaban fueron condenados a ser golpeados con mazos, degollados y descuartizados en la plaza. Pero dentro hay otras leyendas enterradas como Rafael, Vittorio Emmanuel II y Umberto I junto a la reina Margherita.

Otra historia es la que convertía en una gigantesca freiduría la plaza cada 19 de mrzo, cuando en honor a San José se llenaban las sartenes de pescados y buñuelos durante todo el día.

Si Roma es leyenda, éste es uno de los lugares más legendarios, por eso no puedo dejar de visitarlo.

REEMPLAZAR CONTENIDO Una de las mejores visitas de Roma. La galeria se encuentra en la Villa Borguese, en uno de los parques mas grandes de Roma. De por si darse una vuelta por el parque antes de ir a la galeria ya es una grata experiencia. La galeria es sencillamente una obra de arte en si misma. No solo hay que valorar las obras que se exponen en ella, es que cada pared, cada techo, cada puerta, esta pintada y decorada de manera perfecta. Los suelos tienen unos mosaicos increibles. Podras ver algunas esculturas famosas, la que mas me gusto fue la de Apolo y Dafne. Nada mas entrar ya no sabes donde mirar, la sala principal, con sus frescos en paredes y techos, su increible mosaico… Increible. Y cada sala tiene su propia belleza, como la sala que tiene unos frescos en el techo que parecen esculturas sosteniendo el peso del cielo. Hay que reservar con tiempo de antelación desde su página web y tienes que estar a la hora que reserves pero vale totalmente la pena. Increible.

REEMPLAZAR CONTENIDO La Villa Borghese está situada en el norte de la ciudad y es uno de los parques más famosos de Roma. Para llegar allí, pillamos un metro hasta la parada de Flaminio, donde está la Piazza del Popolo, y luego fuimos caminando hasta la Villa Borghese. También se puede ir en autobús hasta la parada de Porta Pinciana.

Un lugar como la Villa Borghese es ideal para los amantes del arte y los largos paseos, porque en este gigantesco parque, se encuentran algunas de las mejores galerías de toda Roma. Sus orígenes son un tanto convulsos, pues el Papa Pablo V otorgó esta gran parte de la ciudad a su sobrino tras hacerle cardenal.

Lo que más me gustó de todo el recinto fue el impresionante Museo e Galeria Borghese. Para acceder a él tuvimos que comprar las entradas por internet y hacer una reserva previa. Es imprescindible reservar con antelación, sino olvidaros de contemplar sus obras de arte. Fue de lo mejorcito del Viaje a Roma.

El Museo e Galleria Borghese está afincado en un casino neoclásico del sigo XVII. En su interior no se pueden hacer fotos, así que no puedo enseñaros algunas de las maravillas que allí contemplamos. Lo que más me impresionó fueron las esculturas de Gian Lorenzo Bernini. La más conocida es Apolo y Dafne, aunque cualquier obra que lleve su sello es irrepetible. La parte de pintura no se queda atrás. En las paredes de la galería se pueden contemplar lienzos de Caravaggio, Tiziano, Botticceli, Rafael, Rubens…

Si os quedáis abrumados ante tanta obra de arte, luego podéis relajaros dando un paseo por la Villa Borghese. Sus jardines están muy bien cuidados y disponen de bancos para ir haciendo paradas. El que quiera puede alquilar bicis por tres euros.

A la Villa Borghese se le tiene que dedicar como mínimo una mañana entera, así que es mejor no ir con prisas. A cambio obtendréis mucha paz y la recompensa de contemplar la mejor galería de arte privado de Roma.

REEMPLAZAR CONTENIDO Contemplar el atardecer desde la terraza del Pincio es hacerlo como lo hacía la aristocracia romana del siglo XIX. Y si la aristocracia lo hacía, era por algo.
Hoy día, las clases altas se han sustituido por turistas, parejas de enamorados, niños jugando y algún que otro vendedor de rosas.

Sólo puedo decir una cosa, este mirador mola y mucho.
Tal vez no son las mejores vistas de Roma, pero su ubicación, justo encima de la Piazza del Popolo y el entorno señorial que lo rodea, hará de que te sientas como un marqués.
Muy cerca, a unos 10 minutos a pie, queda la Villa Borguese y el Templo de Esculapio, rodeado preciosos jardines.

Para acceder a esta terraza, sube por las escaleras que hay a la derecha de la Piazza del Popolo (si has entrado desde la Via del Corso) y a disfrutar de las vistas!!!

REEMPLAZAR CONTENIDO Piazza del Popolo no es la plaza más bonita de Roma ni de lejos, pero sí una de las más conocidas, sobre todo por los extranjeros. Se encuentra ubicada al norte de Roma, cerca del Parque Borghese —desde donde está tomada la foto—. Con todas las cosas que hay por ver en Roma, una pequeña ayudita para saber qué veis y qué pisáis no está mal… Eso pretendo: Ofreceros una rápida visión sobre Piazza del Popolo que os permita disfrutar más de la Ciudad Eterna…

Históricamente el nombre proviene del latín populus —pueblo, en español—, nombre tomado por la cercanía de la Iglesia Santa María del Popolo, que fue bautizada en 1655 por el Papa Alejandro I. Además, La Piazza del Popolo ha sido, desde la Antigüedad, la puerta de Roma por excelencia y allí descansan los restos de Agrippina.

Adquirió su actual forma ovalada, que rodea a un obelisco central acompañado de cuatro fuentes en forma de león, en el siglo XIX. Dicho obelisco, que es uno de los más altos de Roma con 24 metros, se encuentra emplazado en el centro de la plaza, es egipcio y está dedicado a Ramses II.

Otra de las peculiaridades de la plaza es que de ella parten varias de las calles más importantes de la ciudad, que forman el famoso tridente urbanístico romano. Dos de ellas —Via del Corso y Vía Della Ripetta— siguen el mismo trazado que tenían en época antigua y la tercera —Via del Babuino— fue abierta por los Papas del Renacimiento con ocasión del Jubileo de 1525.

Además, allí podréis ver la llamada en época romana Puerta Flaminia, que durante la Edad Media cambió su nombre por Puerta del Popolo —puerta que fue trabajada por Bernini en 1655—, y las dos iglesias gemelas que están dispuestas en el arranque del tridente y son fruto de la época barroca. Ninguna de ellas contiene obras de especial relevancia pero lo anecdótico es que fueron diseñadas para ser gemelas —por lo bajini, para que intentéis buscarlas cuando las visitéis, os diré que poseen ligeras diferencias, pues tuvieron que adaptarse al espacio disponible—.

REEMPLAZAR CONTENIDO No puedo negar que soy una admiradora de Audrey Hepburn, por eso en una de mis visitas a Roma busqué donde se encontraba la casa en la que rodaron la película por la que ella ganó un Oscar, «Vacaciones en Roma». Y allá que fui.

Una gran puerta da paso a la propiedad, a la que no se puede pasar si no vives allí… o si no tienes la suerte de que salga algún vecino y te deje pasar, que fue lo que me ocurrió a mi. Una vez dentro descubrí un lugar muy peculiar. Varios patios se iban abriendo uno tras otro con su casas de vecinos, todo al borde de Villa Borghese.

Las escaleras que había tantas veces en la película estaban allí, junto a una placa que habla de aquello, del paso de Audrey y Gregory por ese lugar. Más arriba más casas, plantas, bonitas y pintorescas puertas… Sin duda una sorpresa escondida que merece la pena ver.

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REEMPLAZAR CONTENIDO La de España es una de las plazas más famosas -y más concurridas- de toda Roma. Debe su nombre a que en ella se encuentra la importante embajada española. A ella acuden a diario multitud de turistas, ¿para qué? El motivo no está demasiado claro. Es algo así como que «la gente atrae a la gente». La gente viene a ver a todo el resto de la gente que viene a ver lo mismo que ellos: gente. Es curioso como la Fuente de la Barcaccia (que debe su nombre al parecido con un barco naufragado y que es de Bernini) cede al protagonismo al propio espectador. Ésta se convierte en banco improvisado para familias que acuden con su delicioso helado (las mejores heladerías se encuentran en las calles contiguas), turistas japoneses y toda la gente «chic» que compra en las tiendas de alta costura cercanas. ¡También es asiento de una española despistada!

A un lado de la concurrida Plaza de España encontramos la también concurridísima escalinata de Trinitá dei Monti. Esta enorme escalera, de 135 peldaños data del siglo XVIII. En primavera y en verano, sus bordes son decorados con multitud de flores y plantas, haciéndola espectacular. En su parte superior encontramos la Iglesia de la Trinidad y unas vistas excelentes de Roma. Como dato curioso: en ella se realiza cada año una de las sesiones fotográficas más importantes en el mundo de la alta costura. Intenta bajar sus empinados escalones sin mirar al suelo y calzado con un par de tacones de diez centímetros y sabrás cómo se siente un@ modelo en su peor momento.

REEMPLAZAR CONTENIDO Bonita escultura situada a los pies de la escalinata, obra de Pietro Bernini, que debe su nombre a su parecido con un barco naufragado.
La obra se finalizó en 1627, según se dice inspirada por la llegada a la plaza de un barco en la inundación del Tíber en 1598. La anécdota serviría para que el Papa Urbano VIII le encargase su realización a Pietro Bernini, ayudado del hijo que más tarde le sobrepasaría en fama y técnica, Gian Lorenzo.
Los Bernini tuvieron que superar algunas dificultades técnicas, debido a la baja presión con que el agua del acueducto dell’acqua Vergine circulaba en ese punto concreto.
Dado que no era posible habilitar grifos o pequeñas cascadas, se construyó un vaso ligeramente más bajo al nivel del suelo rodeando la barca, de cuya popa y proa emergen pequeñas corrientes de agua potable.

REEMPLAZAR CONTENIDO La vía del Corso es una gran calle comerciante, que sale de la piazza del Popolo, al norte de la parte antigua de Roma, para alcanzar la plaza de España. Sigue una parte del recorrido de la famosa vía flaminia.La vía flaminia era una de las principales calzadas romanas en la antigüedad.

Ahora la vía del Corso es una calle animada, con muchísimas tiendas, de calzado italiano, de grandes marcas de deporte y de vestidos a la moda, están los creadores italianos pero también las grandes marcas internacionales. Para comer y restaurarse, no es realmente el lugar, pero hay un montón de pequeñas calles perpendiculares al Corso, y que tienen bonitas terrazas con comida italiana. En el mismo Corso solamente encontrarás heladerías, y restaurantes de comida rápida, no de los mejores.

La vía del Corso sigue habitada, no como las principales calles comerciantes de Madrid por ejemplo, donde ahora ya solamente hay oficinas y tiendas. Aquí puedes observar los balcones, como la gente pone flores, tiene bellas terrazas y áticos, todo coloreados, es precioso. También hay varias iglesias de importancia en la vía del Corso, que se pueden visitar.

REEMPLAZAR CONTENIDO ¿Quién ha ido a Roma y no ha visto la Fontana de Trevi? Pues yo, según las fotos, solo vi la mitad de la fuente y es por culpa de la cantidad de gente que siempre se aglutina frente a ella. Eso se debe a que lo que más me interesó de Roma además de la exageración de increíbles obras de arte (que te hacen pensar “Roma, ya podías compartir un poco”) fue el fenómeno social de esa concentración de turistas en cada plaza, cada calle y cada esquina. Eso me permitió durante toda la visita jugar a ¿Dónde está Wally? Te propongo buscarme a ver si me encuentras. Una pista: Llevo una camiseta blanca en la cabeza a modo de turbante.

Si crees en lámparas maravillosas lo pasarás bien en la Fontana de Trevi. En su estanquecillo guarda un montón de dinero que la gente tira al tuntún. Yo me puse detrás a ver si me caía una moneda para comprarme un gelatti pero me gritaron y me dijeron: “¡Eh tú!, estás coartando la felicidad de los tiradores” ya que lanzando una moneda para atrás dos cosas les iba a suceder: volver a Roma y enamorarse. Total, que allá donde fueres haz lo que vieres, ¿no? Me uní a tal tradición que consideraba bastante absurda y, efectivamente, esas dos predicciones se han hecho realidad… ¡Por solo 5 céntimos!

La Fontana, una preciosa fuente de la que ya hable hace muy muy poco. Solo quiero compartir este vídeo ilustrativo. Roma es para mi un centro de inspiración y creatividad al que hay que ir por lo menos una vez cada 24 meses… Por ejemplo.

REEMPLAZAR CONTENIDO Trastevere es un barrio de Roma, en el XIII distrito, que está en la ribera izquierda del río Tevere, al sur de la ciudad del Vaticano. Su nombre viene del latín y significa el lugar más allá del Tevere, ya que antes, la parte desarrollada de Roma estaba en la ribera derecha. Su emblema es una cabeza de león de oro, con fondo rojo.

Al origen de Roma, el barrio era una tierra “lontana” que pertenecía a los Etruscos. Roma la ocupó para poder vigilar las dos partes del río, pero sin desarrollar su urbanización. Entonces no hay ruinas romanas en el barrio, pero edificios de estilo renacimiento, cuando el barrio se desarrolló con el impulso de los Papas del Vaticano. El barrio medieval que estaba ahí desapareció, y las familias potentes se construyeron hermosos palacios.

Hoy, Trastevere es un barrio animado para salir por la noche, conserva algunas calles estrechas que ahora están llenas de bares y restaurantes con terrazas. En cuanto a las visitas, está el palacio Corsini, y la Villa Farnesina. Hay un tranvía que recorre toda la avenida principal.

REEMPLAZAR CONTENIDO La iglesia de san Pietro in Vincoli fue construida inicialmente en los siglos IV y V para recordar a los apóstoles. Pero fue el futuro Julio II el que la rehabilitó en el siglo XVI. Es, por tanto, una iglesia renacentista, aunque recoge en su interior un sarcófago paleocristiano, un mosaico bizantino…

Pero esta iglesia es famosa por albergar en su interior dos cosas que no os debéis perder: el Moisés de Miguel Ángel y las cadenas de San Pedro. La visita está plenamente justificada por partida doble. Es, además, muy agradable pasear por sus rincones ya que no es una iglesia demasiado transitada -algo difícil en Roma-. Se respira bastante tranquilidad en sus muros. Os recomiendo sentaros un rato a contemplar la bellísima pero aterradora estatua de Moisés y luego bajar a la cripta para contemplar las cadenas de Pedro, mientras que algunos fieles encienden pequeñas velas…

Algo curioso que podési encontrar en la iglesia de San Pietro son algunas tumbas en los extremos de sus naves. Digo que son algo «curioso» porque más que tumbas encontramos esculturas dedicadas a la muerte, en toda regla. Calaveras con guadañas, mantos negros…. Todo un placer para quien le guste la fotografía y desee experimentar con las diversas sensaciones que producirán los juegos de luces y de sombras en estos tenebrosos monumentos.

REEMPLAZAR CONTENIDO En ninguna de las grandes basílicas romanas se han mezclado estilos diferentes con tanto acierto como en Santa María La Mayor. Su triple nave jalonada con columnas es parte del edificio original del siglo V. El suelo de estilo cosmati en mármol, y el encantador campanario romántico son medievales. Al renacimiento se debe el artesonado del techo, regalo del papa Alejandro VI Borgia y del que se dice fue hecho con el primer oro traído de América, y renacentistas también las dos cúpulas gemelas y las fachadas delantera y trasera. Los mosaicos del ábside son de una delicadeza bíblica y todo el templo parece resplandecer de oro, plata, bronce y mármol. Ya fuera encontramos el obelisco mandado a erigir por Sixto V para guiar a los peregrinos, como si la grandeza de la iglesia no fuera bastante;y desde aquí démosle crédito a la leyenda de su fundación que cuenta que en 352 el papa tuvo un sueño en el que la virgen le ordenaba construir una iglesia allí donde encontrara nieve. Cuando nevó una mañana en el Esquilino, un 5 de agosto de una caluroso verano, el Papa obedeció. El milagro de la nieve se conmemora cada año con una ceremonia en la que del techo de la Capilla Paoilina caen cientos de pétalos blancos . En un principio se utilizaban rosas, pero se han sustituido por dalias. Se ve que la crisis afecta también a los milagros…

REEMPLAZAR CONTENIDO La Basílica San Juan de Letrán es la más antigua de las cuatro basílicas papales de Roma. Además es la más importante por ser la catedral de Roma. Popularmente es denominada la «madre de todas las iglesias del mundo» y está consagrada a San Juan Bautista y a San Juan Evangelista.

La fachada principal está coronada por quince estatuas de mármol travertino. La figura central es Jesús, con Juan el Bautista y Juan Evangelista, uno a cada lado. Las otras estatuas representan figuras del Antiguo Testamento.

En el atrio hay cinco puertas, una por cada nave. Las puertas centrales son de bronce y fueron tomadas de la Curia del Foro Romano. La primera puerta de la derecha es la Puerta Sacra que se abre cada 25 años. La estatua a la izquierda es de Constantino y fue encontrada en los Baños de Constantino.

El interior de San Juan de Letrán está formado por cinco naves separadas por hileras de columnas y arcos. En las columnas hay doce nichos de mármol que albergan estatuas de mármol de los Apóstoles. El piso de la basílica es del siglo XV y el brillante cielorraso fue creado por Giacomo della Porta y diseñado por Miguel Ángel.

El altar en medio del transepto solo puede ser usado por el Papa, ya que tiene la sagráda cátedra papal, siendo usada cada año el Jueves Santo por el Santo Padre para decir misa. Tiene partes de madera que, según se dice, pertenecieron al altar que fue usado por San Pedro.

El baldaquino gótico sobre el altar está decorado con frescos. Sobre el altar hay dos extraños relicarios de plata que se dice contienen las cabezas de San Pedro y San Pablo.

Otros elementos destacados del interior son el fresco de Giotto, del siglo XIV, representando a Bonifacio VIII, el transepto creado por Giacomo della Porta en el siglo XVI, la Capilla del Sacramento, el ábside decorado con mosaicos de los siglos V y XIII, y las seis tumbas papales.

El claustro, construido entre 1222 y 1230, es uno de los más bonitos de las iglesias de Roma, con sus columnas espiraladas y sus mosaicos. En el centro hay un pequeño jardín del siglo XIX.

De los mejores lugares que se pueden visitar en Roma…

REEMPLAZAR CONTENIDO En la plaza de San Giovanni in Laterano y frente a la Basílica de San Giovanni in Laterano se encuentra la Escalera Santa. Se le llama «Santa» porque según la tradición se trata de la escalinata que Jesucristo ascendió en el palacio de Pilato en Jerusalén el Viernes Santo. Esta fue traída a Roma por Santa Helena en el siglo IV. Los peregrinos la suben de rodillas y en oración ya que este lugar nos habla de la Pasión de Nuestro Señor.
Flanqueando la base de la santa escalinata hay dos impresionantes estatuas relacionadas con la Pasión, Jesús ante Pilato y el beso de Judas.
La escalinata tiene 28 peldaños de mármol de Tiro que en la actualidad están protegidos del desgaste por unos tableros, debido a la cantidad de peregrinos. Pero a través de espacios cubiertos por cristal se pueden apreciar aun hoy las manchas de sangre derramadas por Jesús en estos peldaños.
En la Edad Media la Escala Sancta era parte del palacio de Palacio de Letrán, cerca de la Capilla de San Silvestre. Cuando en el año1589 Sixto V destruyó el antiguo palacio papal y construyó uno nuevo, mandó que la Escala Santa fuese transferida al sitio donde se encuentra en la actualidad, previo al ingreso a una capilla conocida como el Sancta Sanctorum (Santo de los Santos). Esta última es una antigua capilla papal, dedicada a San Lorenzo, y la única parte que se conserva del antiguo Palacio Laterano. Recibe su nombre por la cantidad de reliquias que ahí se conservan.
El Sancta Sanctorum contiene la imagen de Cristo “akeropita”, que quiere decir “no pintado por mano humana”, el cual en ciertas ocasiones solía ser sacado en procesión. En su lugar actual, la Scala Sancta está flanqueada por cuatro escaleras, dos a cada lado, para el uso común, puesto que los escalones de mármol solo pueden ser ascendidos de rodillas. Se trata de una devoción muy popular entre los peregrinos y los fieles romanos, especialmente los viernes y a lo largo de la Cuaresma.

REEMPLAZAR CONTENIDO La vía antigua («Apia Antiqua») en Roma es la calle por la que accedes a las famosas Catacumbas (al menos a las de San Callisto, San Sebastiano y Santa Priscilla).

Esta vía tiene una ambientación muy lúgubre, dando un poco de escalofríos. Justo en la entrada, estaban un par de Carabinieri cuidando la cinta policial con el signo de «No Pasar». Tras preguntar, nos explicaron que solo era para evitar el paso de vehículos, al ser una zona exclusivamente para peatones. Aún así, ayudaron mucho para ponerle ambiente a la visita.

Poco después de entrar a la vía (la cual estaba desierta, habremos visto a lo mucho a dos personas mas durante todo el recorrido), apenas perdimos de vista la calle principal por una curva, escuchamos a los cuervos graznando, lo que nos pilló un poco de sorpresa. Lo mejor vino unos minutos después: A la distancia escuchamos un perro aullando, que en conjunto con el resto del ambiente, ya termino de ponerle feeling de pelí de terror al lugar.

Claro que, si disfrutas de esto, era un lugar magnifico para perderse por alla. Los pajaros revoloteando por encima, los portones de hierro oxidados con plantas ocultandolos, paredes desgastadas y descuidadas, etc.

El recorrido es bastante cansado, pero bien vale la pena si vas a ver las catacumbas. Si no se te antoja recorrerlo a pie, se pueden rentar bicicletas en un puesto a la mitad del camino. También hay unas paradas de bus mas adelante, ya en la entrada de las catacumbas.

REEMPLAZAR CONTENIDO Las catacumbas de San Calixto fueron descubiertas en 1819 y están consideradas el mayor complejo funerario cristiano conocido. Llevan el nombre del futuro papa Calixto del siglo III, ya que a partir de este siglo los papas acostumbraban a enterrarse en ellas.

Inmensas, inmensas, inmensas. En ciertos lugares las catacumbas se dividen en cuatro pisos, sus galerías siguen un recorrido de ¡más de 10 kilómetros! Fueron el resultado de diversas unificaciones de cementerios posteriores. Pero una pregunta se queda en el aire, ¿por qué los cristianos enterraban a sus muertos aquí? ¿Alguien puede creerse que los romanos no sabían de la existencia de estos enormes cementerios tan cerca de la ciudad? ¡Por supuesto que lo sabían! ¿Y por qué no acababan con ellas? Esta pregunta nunca se responde en las películas del género…. El asunto es que existía una ley romana muy venerada según la cual el ciudadano era del emperador y del imperio durante su vida pero después de su muerte era libre. Es decir, podía adorar al dios que quisiera y por supuesto, nadie tenía derecho a profanar su enterramiento del tipo que fuera. Por eso, muchos nobles cristianos donaban terranos -como es el caso de estas catacumbas- para el descanso de sus muertos sin que hubiera ningún problema. Lo que estaba prohibidísimo eran las celebraciones dentro de ellas -porque se supone que éstas las realizaban los vivos…- De ahí que dentro de las catacumbas se sucedieran las persecuciones y las matanzas pero NUNCA se destruyeran.

Éstas y muchas otras historias son contadas por los excelentes guías de las catacumbas. A pesar de que sólo puede visitarse una pequeña parte, es una experiencia única visitar este lugar. Además de poder pasear por los oscuros pasillos casi rozando las tumbas, veremos la bella tumba de Santa Cecilia -decapitada en este lugar- y numerosas pinturas paleocristianas de una belleza única. No os lo podéis perder.