El Parque Natural de las Dunas de Liencres es un auténtico tesoro en la costa cántabra, declarado en 1996 y extendiéndose por 256 hectáreas. Este espacio alberga uno de los sistemas dunares más impresionantes del litoral norte de España, con una rica diversidad de fauna y flora. La viajera Lala destaca que «hay una gran lengua de arena de 2 km que separa dos playas: Valdearenas y Canallave», cada una con su particular encanto. Valdearenas, con su extensa franja de arena dorada, y Canallave, reconocida por sus fuertes oleajes, son ideales tanto para relajarse como para practicar surf.
El viajero Andrés Felipe Botero describe el parque como «espectacular», resaltando la posibilidad de pasear por las dunas y la ría, donde la naturaleza se transforma con las mareas. Se puede disfrutar de paseos y rutas deportivas entre pinares, además de una zona recreativa y merenderos. El parque, con su aire salvaje y no urbanizado, ofrece un refugio perfecto para quienes buscan desconectar y disfrutar de paisajes naturales. Con un acceso sencillo desde Liencres y pasarelas para proteger las dunas, este destino es una visita obligada para todos los amantes de la naturaleza.
La Costa Quebrada es un rincón impresionante donde la geología cobra vida, según la viajera Luna Adrados , quien se sintió cautivada por «acantilados de varios colores, tómbolos, caprichosos islotes y formaciones rocosas muy peculiares». Este lugar es un auténtico lujo para los sentidos, especialmente para aquellos que se dedican a la observación de la naturaleza . Javier Saiz comparte su experiencia y destaca que «visitar la Costa Quebrada y el Parque Natural de las Dunas de Liencres es descubrir un mar poderoso» que esculpe estos acantilados imponentes junto a calas escondidas y amplias playas.
La ruta que conecta la playa de Valdearenas con la playa de Somocuevas, mencionada por Nuria Madruga Fernández, permite a los visitantes admirar este paisaje en todo su esplendor , cruzando pequeños riachos y explorando rincones únicos. El lugar también ofrece oportunidades para disfrutar de una variedad de actividades al aire libre como paseos o paseos en bicicleta, como sugiere Álvaro Bedi. La Costa Quebrada es, sin duda, un destino imperdible para quienes buscan una conexión profunda con la naturaleza y la belleza costera.
La Playa de Liencres es un lugar impresionante que ofrece una combinación perfecta de naturaleza y tranquilidad. Pedro M. Prestel describe esta playa como un espacio donde «la inmensidad de la playa y los acantilados de alrededor te hacen sentir pequeño», una sensación que resuena con quienes buscan desconectar de la rutina diaria. Este viajero destaca la experiencia única que se vive al caminar sobre la arena fresca, evocando un profundo respeto por la naturaleza.
Alazne Garcia , al desviarse hacia Liencres, se topó con «uno de los mejores parajes que nunca antes vi». Este testimonio refleja la sorpresa y admiración que muchos sienten al descubrir la belleza natural de la zona , especialmente en un día nublado.
Luis A. López -Señor L también comparte su amor por los atardeceres en la playa , describiendo «sombras alargadas descansando sobre su arena fina, dorada». Este entorno natural, rodeado de un pinar, crea una atmósfera mágica y alejada del bullicio urbano.
La Playa de Liencres, parte del Parque Natural de las Dunas, invita a disfrutar de la tranquilidad, siendo perfecta tanto para familias como para aquellos que buscan un día de descanso en un entorno paradisíaco. Sin restaurantes ni chiringuitos, este rincón es ideal para quienes prefieren un contacto auténtico con la naturaleza .
La Playa de Valdearenas es un verdadero tesoro en el Parque Natural de las Dunas de Liencres , destacándose como una de las mejores playas de Cantabria . Situada a poco más de diez kilómetros de Santander, su longitud de casi tres kilómetros permite disfrutar de su belleza incluso en días de gran afluencia de turistas. Muchos viajeros, como Joxu , la describen como «mi playa preferida en el Parque Natural de las Dunas de Liencres», resaltando su apertura al mar y el intenso oleaje que atrae a surfistas de todos los niveles.
El entorno natural es asombroso, con pinares que limitan la playa y ofrecen rutas para explorar. Carmen Quereda Merino menciona que la playa «se cierra hacia tierra por un bosque de pinos marítimos», creando un ambiente único. Los visitantes también destacan la oportunidad de disfrutar de atardeceres espectaculares , como señala Regina Fernández : «Uno de los atardeceres más bonitos que he visto».
Además, la Playa de Valdearenas cuenta con bares-restaurantes que permanecen abiertos durante todo el año, ofreciendo el lugar ideal para disfrutar de un café caliente tras pasear por su extensión. Sin duda, este rincón de la costa cantábrica es un destino imperdible para quienes buscan combinar naturaleza y momentos de relax.
La Playa de Somocuevas , situada a un kilómetro de Liencres, es un rincón que transmite paz y belleza natural. Esta playa, considerada por algunos como un paraíso, cuenta con fina arena dorada y un entorno privilegiado en la Costa Quebrada. La viajera Regina Fernández destaca su encanto, describiéndola como «playa paradisíaca » y recomendable para un día de sol y baño, brindando la oportunidad de practicar nudismo, aunque no es obligatorio. Sin embargo, los viajeros deben estar preparados para descender por unas escaleras de madera que llevan a la orilla.
Joxu menciona que la playa está protegida por un gran saliente rocoso, lo que la hace ideal en días de viento. Sin embargo, señala un aspecto a tener en cuenta: «el único problemilla que yo le encuentro es que no tenía duchas.» A pesar de algunas opiniones críticas sobre el estado de la playa, como las de Igm y Rubén Azarco, que destacan la afluencia de bañadores, muchos elogian su tranquilidad y su atmósfera relajante, convirtiéndola en un lugar perfecto para escapar del bullicio turístico .
Situada en el corazón del Parque Natural de las Dunas de Liencres, la playa de Canallave o Cobachos es un lugar que enamora a los viajeros. Con su arena dorada y fina , esta playa de aproximadamente 220 metros de longitud se convierte en un paraíso para los amantes del surf, quienes disfrutan de «un oleaje bastante fuerte» que la caracteriza. Joxu comenta que, a menudo, está «abarrotada de surferos» y destaca la facilidad de acceso a través de una plataforma de madera .
El acceso a la playa puede ser un poco complicado, especialmente si se presenta marea alta o si llevas niños, tal como advierte César Rodríguez. Sin embargo, la belleza del entorno y el espectáculo visual que ofrece, especialmente al amanecer o al atardecer, hacen que el esfuerzo valga la pena. Felipe Chasco Ortigosa destaca la experiencia de un paseo «muy fotogénico» en esta playa, donde además se puede alcanzar, en bajamar, el pequeño islote conocido como El Castro de Covachos.
La playa es también un lugar de tranquilidad, especialmente en su zona más aislada, lo que la convierte en un destino ideal para quienes buscan disfrutar de la naturaleza en estado puro. La playa de Canallave o Cobachos es un rincón excepcional de la costa cántabra que no debería faltar en tu itinerario.
Liencres se configura como un verdadero refugio de belleza natural y encanto costero. Desde sus playas perfectas para el descanso y la contemplación, hasta los impresionantes acantilados que invitan a la aventura, cada rincón ofrece una experiencia única. Sin duda, explorar este destino es sumergirse en un entorno privilegiado donde la naturaleza y la tranquilidad se entrelazan, dejando recuerdos imborrables en el visitante.