Miradores ocultos que debes visitar en España España está llena de miradores ocultos que ofrecen vistas espectaculares , lejos de las multitudes. El meandro El Melero, en la provincia de Salamanca, es un rincón impresionante donde el río Tormes forma un sinuoso giro. El mirador del Cable, en la Sierra de Guadarrama, destaca por sus panorámicas de montañas. En el Parque del Cerro de Santa Catalina, se disfruta de vistas al mar en Gijón. Otros lugares como el mirador de Usategui y el mirador del Fitu brindan perspectivas únicas y tranquilas para los amantes de la naturaleza.
El meandro del río Alagón en Riomalo de Abajo es un destino que deja sin aliento a quienes lo visitan. Este impresionante meandro, considerado el mayor de España , se encuentra en la comarca de Las Hurdes, un paraíso natural que invita a desconectar. Pedro Jareño describe su llegada como una aventura, indicando que «al bajarse del coche y mirar, no se puede creer lo que uno está viendo». Las vistas son tan impactantes que, en un primer momento, parece que uno se ha transportado a un lugar tan remoto como el Amazonas.
raul destaca la experiencia de acceder al meandro, recorriendo caminos que parecen llevar a ninguna parte, pero que finalmente conducen a un «maravilloso paisaje» que jamás se olvida. Este rincón natural se transforma en un refugio visual que atrae a los viajeros más curiosos, quienes vienen a explorar y sentir la esencia de Extremadura. Andrés Bernal señala que estos paisajes son «refugios visuales» en cualquier estación, mientras que Jerónimo Mateos resalta su diversidad y belleza singular que encanta a todos. Sin duda, una visita obligada para quienes buscan explorar la maravilla del entorno extremeño.
El Parque del Cerro de Santa Catalina , situado en la zona alta del barrio marinero de Cimadevilla en Gijón, se ha convertido en uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad. Para llegar a él, es necesario hacer un recorrido a pie, lo que puede resultar exigente, pero el esfuerzo merece la pena. La viajera Lala destaca que «lo más bonito de este lugar son las espectaculares vistas que hay de toda la ciudad, así como del mar Cantábrico». Desde este mirador, los visitantes pueden contemplar un panorama impresionante que incluye la Bahía de San Lorenzo y la icónica iglesia de San Pedro.
En el corazón del parque se erige la famosa escultura «Elogio del Horizonte » del artista Eduardo Chillida. Como comenta el viajero Paúl Llamazares , «escalando el Cerro de Santa Catalina, se obsequia a los ojos del visitante tanto con una preciosa panorámica de la costa gijonesa como con una escultura de singular belleza «. Este monumento de hormigón se ha convertido en un colosal tributo que atrae tanto a locales como a turistas. Además de sus vistas, el parque ofrece zonas infantiles, caminos para ciclistas y un auditorio al aire libre , convirtiéndolo en un espacio ideal para disfrutar de la naturaleza y el arte en un solo lugar.
El Mirador del Castillo en Burgos es una visita obligada para quienes desean disfrutar de las impresionantes vistas de la ciudad . Situado a solo unos minutos del centro, este mirador ofrece una panorámica digna de un cuadro . La viajera María Carmen destaca que «sus vistas de la ciudad son espectaculares», sugiriendo que, en días calurosos, es recomendable acceder en coche para evitar la fatiga. El mirador está rodeado de parques bien cuidados, lo que lo convierte en un lugar ideal para pasear y relajarse.
Los viajeros también han enfatizado la belleza del entorno que rodea el mirador. Alberto menciona la experiencia de «buscar caminos que a veces no sabemos si tomar o no», lo que añade un aire de aventura al recorrido hacia el mirador. Por su parte, Marian resalta la facilidad de acceso , afirmando que «solo hay que subir una cuesta» para llegar a la zona de observación.
El Mirador del Castillo no solo ofrece un espacio natural cercano a la célebre catedral de Burgos, sino que también cuenta con céspedes donde es posible descansar y bares para disfrutar de una bebida. Es un punto desde donde se puede contemplar la ciudad tanto de día como de noche, brindando perspectivas distintas en cada momento del día. Sin duda, una parada que enriquecerá cualquier visita a Burgos.
El Mirador de San Cristóbal , ubicado en el emblemático barrio del Albaicín en Granada, es un lugar que enamora a todos los que lo visitan. La viajera irene serrano espejo recuerda su experiencia mientras espera la caída de la tarde, subrayando que “decidí llevarme la Alhambra como símbolo más representativo del duende que tiene mi ciudad”. Con una perspectiva única, este mirador ofrece una vista lateral impresionante de la Alhambra y del Palacio de Carlos V, lo que lo convierte en un lugar ideal para los amantes de la fotografía y la contemplación.
Margarita Rioja Sánchez también destaca su atractivo, señalando que “todo el mundo se va al Mirador de San Nicolás”, pero considera que “desde San Cristóbal se ve todo igual y más tranquilo”. La extensa panorámica que ofrece, que abarca la catedral y las murallas de la ciudad, permite a los visitantes disfrutar de una visión completa de la belleza granadina. Mayte Sánchez manifiesta que es un punto de partida perfecto para explorar el barrio del Albaicín, reconocido como Patrimonio de la Humanidad.
Aunque la subida al mirador puede ser empinada y desafiante, muchos coinciden en que el esfuerzo vale la pena. Sin embargo, conviene tener precauciones. Una visitante ha advertido sobre el riesgo de robos en la zona, lo que resalta la importancia de estar alerta. A pesar de estas recomendaciones, nadie debería perderse las impresionantes vistas que ofrece el Mirador de San Cristóbal.
El Mirador de Abantos , situado en San Lorenzo de El Escorial , es un destino que enamora a quienes buscan un rincón donde el paisaje y la historia se entrelazan de manera sublime. Este enclave, a solo 45 minutos de Madrid, es accesible en coche, aunque quienes opten por el transporte público tendrán que afrontar una caminata gratificante . Un viajero menciona que «si eres un aficionado a la fotografía, te gusta la naturaleza y te apasiona la Historia, este es uno de los mejores lugares a los que puedes acercarte».
Las vistas desde el mirador son simplemente impresionantes, con panorámicas del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial que evocan la grandeza de un pasado imperial. «Merece mucho la pena subir», asegura otra viajera, subrayando que las vistas son dignas de un rey o una reina. Si decides visitarlo en invierno, también disfrutarás de un paisaje nevado que, como indica un viajero, ofrece «paisajes preciosos » y la oportunidad de hacer ejercicio mientras desciendes hacia el pueblo. Sin embargo, es recomendable estar atento a la carretera, ya que su estado puede ser variable. Sin duda, el Mirador de Abantos es una parada obligada para los amantes de la naturaleza y la historia.
El Metropol Parasol , conocido popularmente como «Las Setas de La Encarnación «, es una obra emblemática del arquitecto alemán Jürgen Mayer, situada en el corazón de Sevilla. Desde su inauguración, este innovador diseño ha cambiado la forma en que se percibe la ciudad. El viajero Jesús Sánchez González menciona que su primera impresión fue la de «ver una invasión extraterrestre sobre la ciudad», destacando que cada ángulo ofrece «imágenes de singular belleza» no solo del edificado, sino también del entorno.
Acceder al mirador en la parte superior es una experiencia que no debe perderse. Con un coste de entrada accesible, se pueden disfrutar vistas panorámicas de 360 grados . Fer Tamudo resalta que «las Setas ya son un icono en Sevilla» y que su arquitectura vanguardista crea un contraste fascinante con los edificios históricos circundantes. Esta modernidad ha revitalizado la Plaza de la Encarnación , atrayendo no solo a turistas, sino también a locales que disfrutan de su espacio y su sombra durante los meses calurosos.
Desde el mirador, el viajero Miguel Egido describe la mezcla de lo nuevo y lo antiguo , con vistas a la Giralda y las iglesias cercanas. Almorzar en el gastrobar, mientras se contemplan tales paisajes, es una experiencia recomendada por varios visitantes , incluido Erin Dunn , quien destaca la «hermosa vista encima de las setas «. Sin duda, el Metropol Parasol ofrece una nueva manera de ver Sevilla, un lugar donde la historia se encuentra con la modernidad en un entorno único que sorprende y cautiva a todos los que lo visitan.
Situado a las afueras de Toledo, el mirador del valle ofrece una de las vistas más impresionantes de la ciudad, convirtiéndose en un lugar de visita obligada para quienes quieren disfrutar de su belleza. Juan Ruiz García reflexiona sobre su experiencia y destaca que “la belleza que irradia la arquitectura de esta ciudad es digna de admirar”, mientras que otros viajeros, como Jesus Sanchez Gonzalez, enfatizan que es “la mejor panorámica de Toledo ”, con el Alcázar y la Catedral sobresaliendo majestuosamente entre los tejados.
La combinación de luces del día y del atardecer hace que el mirador brinde experiencias únicas. Javi Calderón comparte su asombro al afirmar que “no puedes irte de Toledo sin venir a este lugar”, y añade que la mezcla de luz ofrece vistas preciosas. Ignacio Izquierdo resalta lo espectacular que es asistir al atardecer, cuando “los principales monumentos como el Alcázar y la Catedral se iluminan”.
La travesía hasta el mirador merece la pena, tal y como recomienda Paula García de Nicolás, quien sugiere visitar el lugar antes de iniciar el recorrido turístico por Toledo o al caer el sol, cuando se transforma en una estampa inolvidable. Sin duda, el Mirador del Valle es el lugar ideal para captar la esencia de Toledo desde las alturas.
El mirador de Benidorm es uno de los destinos más emblemáticos de la ciudad, ideal para aquellos que buscan unas vistas impresionantes del litoral mediterráneo. Desde este punto privilegiado, se puede contemplar la belleza de la playa de Poniente y la distintiva silueta de la ciudad, que se funde con la majestuosidad de las montañas cercanas, como la sierra Helada y el Puig Campana. Un viajero destaca que la ruta hacia este mirador , comenzando en la cala Finestrat, ofrece un recorrido de aproximadamente dos horas que culmina en “una linda ermita, la Virgen del Mar”, donde se sienten las raíces íberas de la zona.
El mirador también es conocido por su papel como punto de transición entre las dos caras de Benidorm. Un visitante comenta que este lugar “es de arquitectura típica alicantina ” y que es realmente especial, ya que ofrece “bonitas vistas del amanecer y atardecer” sobre la costa. Además de ser un lugar fotográfico, muchos viajeros lo consideran perfecto para meditar y disfrutar de la conexión entre el azul del mar y los blancos edificios costeros que lo rodean. Sin duda, el mirador de Benidorm es un rincón mágico que enamora a todos los que lo visitan.
Ubicado en el corazón del Parque Rural de Anaga , el Mirador Pico del Inglés ofrece una de las vistas más impresionantes de España . A tan solo tres kilómetros de la Cruz del Carmen, este mirador se encuentra a 979 metros sobre el nivel del mar. La viajera Lala relata su experiencia diciendo que «el paisaje era totalmente diferente» y recomienda llevar abrigo, ya que la temperatura puede bajar considerablemente . Aunque la niebla dificultó la visibilidad, esperaron y «poco a poco la panorámica se fue vislumbrando», mostrando vistas de casi 360 grados, incluyendo los Roques de Anaga y Santa Cruz de Tenerife.
El viajero Diogenesp destaca cómo el mirador permite disfrutar de «una excelente apreciación de la orografía de Tenerife «, con el Teide de fondo. El camino hacia el mirador , aunque con curvas, está en perfecto estado y bien señalizado, ofreciendo oportunidades para hacer fotos y disfrutar de la naturaleza en el trayecto. Si bien el mirador brinda vistas espectaculares , los visitantes deben estar vigilantes, ya que Antonio Jesús Rueda Pérez advierte que el lugar es propenso a robos en coches . Sin embargo, la belleza del entorno hace que valga la pena la visita.
El Parque del Cerro del Tío Pío , conocido popularmente como «Las Tetas de Madrid «, se ha consolidado como uno de los miradores más impresionantes de la capital. Situado en el barrio de Vallecas, este parque ofrece unas vistas inigualables de Madrid desde sus siete colinas, que están conformadas a partir de escombros reciclados. Ignacio Izquierdo resalta que «desde la cima de las colinas se divisa toda la capital» y menciona la posibilidad de reconocer monumentos icónicos de la zona centro.
Este lugar se ha convertido en el refugio perfecto para quienes buscan desconectar y relajarse. Joan Planas destaca su facilidad de acceso, a solo 15 minutos en metro desde Sol, y añade que «ha superado todas mis expectativas». Es un sitio ideal para disfrutar solo, con amigos o en pareja, y, para los amantes de la fotografía, se presenta como un verdadero deleite visual con composiciones únicas en cada visita.
Inés Basail de Torres-Solanot recuerda cómo «es muy de anuncio subir una colina y ver Madrid a tus pies», y confirma que los atardeceres desde la segunda colina son memorables. Este rincón tranquilo, donde los niños juegan y los ancianos pasean, invita a todos a experimentar la magia de la ciudad desde una nueva perspectiva.
En el corazón de Málaga, el Mirador de Gibralfaro ofrece una experiencia visual que deja sin aliento. Desde este punto elevado, ubicado en el recinto de la Alcazaba, los visitantes pueden disfrutar de una «vista panorámica de Málaga » que abarca todos sus monumentos emblemáticos , como la plaza de toros de la Malagueta, el Puerto y la Catedral, destacando la belleza de la ciudad. Tal como describe una viajera, se trata «del mejor sitio para obtener unas excelentes panorámicas de la ciudad», donde se puede observar la fusión entre arquitectura histórica y el azul del Mediterráneo.
El atardecer es un momento destacado para disfrutar de las vistas, ya que «sin duda alguna, el mejor atardecer de Málaga lo tienes desde este mirador». La caída del sol detrás de las montañas transforma a Málaga en una auténtica obra de arte. Los senderos que conducen a otros miradores cercanos permiten descubrir aún más, incluyendo la posibilidad de vislumbrar los lejanos montes de Marruecos en días despejados. Además, el agradable paseo por jardines que rodean el mirador complementa la experiencia, invitando a los visitantes a sumergirse en la naturaleza mientras disfrutan de unas vistas incomparables.
Los Cuatro Postes es un mirador emblemático situado en Ávila, que ofrece unas vistas impresionantes de la ciudad y su famosa muralla. «Se trata de un punto emblemático de Ávila», señala un viajero, destacando la importancia histórica del lugar. Este monumento, compuesto por cuatro columnas dóricas y una cruz central, se encuentra en un promontorio cercano al río Adaja, lo que lo convierte en un lugar ideal para contemplar el paisaje.
Muchos visitantes han elogiado su belleza y tranquilidad. «Este sitio tienes que visitar aunque sea una vez en la vida», dice una viajera, reflejando la experiencia única que se vive en este mirador. Además, las leyendas que rodean el lugar, vinculadas a Santa Teresa de Jesús, lo enriquecen aún más. Joxu comenta que «se erigió sobre otro más antiguo del año 1566», lo que añade un toque de historia a la visita.
Las vistas desde Los Cuatro Postes son verdaderamente privilegiadas, permitiendo apreciar «toda la ciudad rodeada por su impresionante muralla», como menciona otro viajero. Sin duda, es un lugar que no debería faltar en la agenda de quienes visitan Ávila, prometiendo una experiencia inolvidable en un entorno de calma y belleza .
El Mirador del Monte Igueldo , situado en San Sebastián, se presenta como una de las paradas obligadas para quienes desean admirar la belleza de esta ciudad vasca. La viajera nuria menciona que, desde este mirador, se puede disfrutar de «toda la costa de Donosti» y más allá, ofreciendo una vista panorámica impresionante de la línea de la costa vasca.
Acceder al mirador es toda una experiencia, ya que se puede subir en un antiguo funicular , lo que recuerda a una época pasada. La viajera Rosana Benet destaca que el funicular, al ser «muy antiguo», añade un toque especial a la visita. La entrada al mirador tiene un costo, y es cierto que se deben considerar algunos gastos, ya que «todo cuesta dinero» allí arriba.
Una vez en la cima, la vista que se ofrece es realmente espectacular, abarcando la bahía, la playa de la Concha, la playa de Ondarreta, e incluso la isla de Santa Clara. Arturo Alvarez Buylla describe esto como «un auténtico placer para la vista». Además, para aquellos interesados en momentos especiales, la viajera sharyta sugiere disfrutar de la puesta de sol, donde el paisaje se tiñe de colores vibrantes que dejan sin aliento.
El Mirador del Monte Igueldo no solo es un mirador, sino un lugar donde la historia, la naturaleza y las vistas se entrelazan para crear una experiencia memorable en San Sebastián .
El mirador de Es Colomer , ubicado en Pollença, es uno de los puntos más emblemáticos y espectaculares de la costa mallorquina. Situado a 232 metros de altura, este mirador cautiva a los viajeros con sus vistas panorámicas del cabo Formentor y la costa norte de Mallorca. Ainara Garcia destaca la belleza del paisaje, describiéndolo como «más que espectacular», añadiendo términos como «vertiginoso» y «de película», reforzando la idea de que este lugar es realmente un tesoro natural.
La experiencia en el mirador es inolvidable, especialmente al atardecer, cuando la luz dorada ilumina las montañas y el mar. Antonio Jesús Palma Aranda recomienda visitarlo en este momento mágico, y Javier Moracho también sugiere disfrutar de una puesta de sol maravillosa desde este punto. Además, el acceso a otras rutas , como la carretera hacia la Talaya de Albercutx y el faro de Formentor, incrementa el encanto del lugar.
Los visitantes coinciden en que es imprescindible llegar temprano para evitar las multitudes turísticas. A pesar de su fama y concurrencia, el mirador de Es Colomer sigue siendo un lugar donde la naturaleza y el romance se entrelazan, convirtiéndose en un espacio ideal para dejar candados como símbolo de amor, tal como lo han hecho muchos viajeros. Definitivamente, una parada obligatoria para quienes desean experimentar la belleza de Mallorca en su máxima expresión.
El Balcón de Europa , situado en el corazón de Nerja, es un impresionante mirador que ofrece vistas de ensueño al mar Mediterráneo . Este icónico punto de referencia, que originalmente se llamaba Paseo de la Batería, ganó su nombre tras la visita del Rey Alfonso XII en 1884, quien exclamó: «¡Este es el Balcón de Europa!». Desde aquí, se pueden apreciar las hermosas playas de Calahonda y Salón, así como acantilados que se extendieron más allá, llegando a la Playa de Burriana.
El viajero macmuseo destaca que «es un verdadero placer pasear por las retorcidas calles de Nerja en invierno» y que el momento de asomarse al Balcón de Europa en un día soleado fue inolvidable. Además, el viajero Rafael Vilches lo describe como «el principal icono del pueblo de Nerja «, un lugar donde confluyen tanto turistas como locales. Disfrutar de una puesta de sol en este mirador es una experiencia mágica que no se puede perder, como menciona Pedro Jareño , al referirse a las «puestas de sol inolvidables «.
El Balcón de Europa no solo es un atractivo turístico por sus vistas fabulosas, sino también por su entorno vibrante, lleno de bares y restaurantes donde disfrutar de la gastronomía local . Sin duda, es un lugar de visita obligada para quienes buscan la belleza del litoral malagueño.
El Mirador de San Roque , ubicado en el encantador pueblo pesquero de Lastres , es sin duda uno de los puntos más destacados de la costa asturiana. Desde este hermoso mirador, los visitantes son recibidos por una impresionante panorámica que abarca gran parte de la costa oriental de Asturias. Tal como menciona un viajero, «desde aquí se ve gran parte de la costa oriental asturiana así como el pequeño pueblo pesquero de Lastres». Las vistas incluyen la playa de la Griega , famosa por sus huellas de dinosaurios, y la playa de la Isla, con ribetes de Ribadesella y Llanes al fondo.
Adyacente a la capilla de San Roque, el mirador no solo ofrece un atractivo visual, sino también un lugar de encuentro popular donde los visitantes pueden disfrutar de la gastronomía local . Como menciona otro viajero, «lo mejor después de una estupenda comida en el restaurante El Mirador, fue disfrutar de las vistas de la fantástica villa marinera de Lastres». Este espacio también se convierte en un lugar mágico al atardecer, cuando la luz resalta la belleza del paisaje, haciéndolo digno de ser visitado en cualquier ocasión.
El acceso al mirador es sencillo, ya sea en coche o caminando, aunque se advierte sobre la dificultad para encontrar estacionamiento en temporada alta. En días despejados, el espectáculo visual se magnifica, ya que se pueden divisar las cumbres de los Picos de Europa , creando un contraste impresionante entre la montaña y el mar. Sin duda, el Mirador de San Roque se posiciona como un lugar emblemático que ningún viajero debería perderse al visitar Asturias.
El Mirador del Río , situado en Haría, es una obra maestra del famoso artista César Manrique , y ofrece unas vistas sobrecogedoras del archipiélago Chinijo, en particular de la Graciosa. «Desde allí, en un buen día, las vistas de La Graciosa son insuperables», afirma un viajero, resaltando la belleza del entorno. Este mirador está diseñado en varios niveles, lo que permite a los visitantes disfrutar de una experiencia única . La parte inferior alberga una cafetería que se accede a través de un pasillo decorado, donde se puede observar «unos enormes ventanales desde donde se tienen espectaculares vistas de las laderas volcánicas y la isla Graciosa», comenta otro visitante.
Además de la impresionante vista, el mirador cuenta con una tienda de souvenirs y una terraza abierta en la parte superior, donde a veces el viento puede ser fuerte. «Un lugar diseñado por el hiperactivo César Manrique que aprovechó un recoveco fantástico», describe un usuario, enfatizando la magia que envuelve este lugar. Los viajeros coinciden en que visitar el Mirador del Río no solo es una oportunidad para contemplar unas vistas impresionantes, sino también una experiencia que invita a la reflexión sobre la grandeza de la naturaleza .
El Mirador del Fitu , ubicado en Caravia, Asturias, es un lugar que no deja a nadie indiferente. A 1.100 metros de altura en la Sierra del Sueve, ofrece una Panorámica de 360 grados que permite apreciar la majestuosidad de los Picos de Europa y la imponente Costa del Mar Cantábrico . Rafael Vilches describe esta atalaya como «uno de los miradores más impresionantes de Asturias, incluso de España», un título bien merecido desde su inauguración en 1927.
Los viajeros se muestran entusiasmados por la experiencia visual que brinda este mirador. Pablo Gutiérrez resalta que es un «Espectáculo de mar y montaña » donde, en un día despejado, se pueden ver las curvas del litoral y parte de la cordillera. Sin embargo, la climatología puede jugar a favor o en contra, como señala Ricardo González López, quien menciona que «las nubes que vienen del mar son paradas por esta altura», lo que proporciona Vistas espectaculares de montañas , niebla y el mar.
La accesibilidad es otra de sus ventajas, con Senderos cercanos que invitan a explorar el entorno. Así lo vivió Marina Fornés, quien, tras descubrirlo espontáneamente, considera que las vistas son «una auténtica maravilla». Celia Muñoz también destaca que, en un día claro, el lugar se convierte en un espectáculo de colores y paisajes. El Mirador del Fitu es un Destino imprescindible , donde cada mirada promete ser inolvidable, según David Esteban , quien lo califica como «el lugar más impresionante de la comarca».
Ubicado en el histórico barrio del Albaicín, el Mirador de San Nicolás se presenta como un punto icónico para disfrutar de vistas impresionantes de la Alhambra y Sierra Nevada. Para llegar, los viajeros suelen optar por un tranquilo paseo a pie o, si prefieren, pueden utilizar la línea 31 del minibús urbano . Un viajero recomienda que, si se elige el autobús, es importante bajar en la Iglesia de San Salvador por las reparaciones en el barrio, lo que hace que el plano de Granada sea una herramienta útil para no desorientarse.
Una vez en el mirador, se puede sentir la magia que emana del lugar. Como indica una viajera, «uno llega con el síndrome del turista, pero esta plaza tiene algo mágico que hace que las horas pasen volando». La mezcla de gente, desde músicos bohemios hasta artistas de calle, contribuye a crear un ambiente único . La belleza del atardecer , además, transforma la Alhambra en un espectáculo de luminosas tonalidades. Otro viajero lo resume perfectamente: «subir hasta aquí arriba y no esperar hasta que se ponga el Sol es pecado mortal».
El Mirador de San Nicolás es un lugar que invita a perderse, a disfrutar de las vistas y a dejarse llevar por el ambiente, convirtiéndose en una experiencia inolvidable para quienes visitan Granada.
La exploración de los miradores más impresionantes de España revela la magia de sus paisajes. Desde el majestuoso meandro El Melero hasta las impresionantes vistas de Gibralfaro, cada mirador ofrece una experiencia única. Estos lugares son el reflejo de la rica diversidad natural y arquitectónica del país, invitando a los viajeros a descubrir su belleza sin igual y crear recuerdos inolvidables.