La costa turca esconde joyas que van más allá de sus famosas playas. Los pintorescos pueblos de pescadores, como Kas y Kalkan, ofrecen un ambiente encantador donde se pueden disfrutar del mar y la gastronomía local. Las calas escondidas son ideales para el buceo y el esnórquel, revelando un mundo submarino vibrante. Además, la región es rica en historia, con sitios antiguos como la ciudad de Myra, donde se encuentran impresionantes ruinas y la famosa iglesia de San Nicolás.
Santa Sofía, por Dripta Roy
Éfeso, por Roberto Gonzalez
Göreme, por Onno Paluyan
Mezquita Azul, por Mehran Cheraghchi Bazar
Playa de Oludeniz, por Paula García de nicolas
Pamukkale, por alch47
Nemrut Dagi, por GERARD DECQ
Chimeneas de Hadas y otras formaciones de Capadocia, por raquel garcia
Palacio de Topkapi, por Victoria García González
Anfiteatro de Aspendos, por firefox
Derviches Giróvagos, por macmuseo
Palacio de Ishak Pasha, por Agusti Carmona
Iglesia de San Salvador de Cora, por macmuseo
Mezquita de Süleymaniye, por Garcia Angel
Ruinas hititas de Hattusa, por Leo&Vero
Gran Bazar, por Francisco Javier Alonso
Casa de la Virgen María, por ana schwarz
Estrecho de Bósforo, por Jesús Salinero Ramírez
Gran teatro de Hierápolis, por mmozamiz
Eyüp Sultan Camii, por lamaga
Castillo San Pedro, por Bahadır Sarsılmaz
Playa de Patara, por Pamela Ferrari
Monasterio Sumela, por Antoine D'Audigier
Monasterio de Azafrán, por Federica Giuliani
Ruinas de Troya, por AlexSandro
Turquía se revela como un destino fascinante, donde la rica herencia cultural y la belleza natural se entrelazan en cada rincón. Desde las impresionantes ruinas de Éfeso hasta los paisajes únicos de Capadocia, cada lugar ofrece una experiencia inolvidable. Viajar por estas tierras es sumergirse en mil y una historias, dejando que cada paso despierte la curiosidad y el asombro.