Rincones secretos de Comillas que te sorprenderán Comillas guarda rincones secretos que te dejarán encantado. Uno de ellos es el Cementerio de Comillas , un lugar de gran belleza y paz, donde destacan las esculturas de piedra y los frondosos árboles que rodean las tumbas. Al pasear por la Plaza de la Constitución , puedes descubrir las entrañables calles que la rodean y disfrutar de una atmósfera tranquila. También el Mirador de Santa Lucía ofrece vistas espectaculares, siendo el lugar perfecto para reflexionar y desconectar.
El Capricho de Gaudí es una de las joyas arquitectónicas que no debes perderte en Comillas, un emblemático ejemplo del modernismo catalán que destaca por su singularidad. Esta residencia, encargada por el indiano Máximo Díaz de Quijano, es la única obra de Gaudí en Cantabria y se caracteriza por su marcado estilo oriental, que recuerda a la estética persa y japonesa, como menciona una viajera al decir que «es alucinante» la forma en que está diseñada la casa.
Finalizada en 1885, el Capricho está orientado según el recorrido del sol, lo cual se refleja en la ubicación de sus habitaciones. Un visitante destaca que «lo curioso es que la ubicación de cada habitación tiene su razón de ser», con el dormitorio recibiendo los primeros rayos de sol por la mañana y el comedor disfrutando de luz al mediodía.
Explorar sus alrededores es fundamental, ya que el edificio está rodeado de un hermoso jardín, ideal para tomarse una pausa y contemplar la obra. No olvide participar en una visita guiada para entender la rica historia y la simbología que rodea cada rincón de esta fascinante construcción, que, como indica un viajero, «merece mucho la pena visitar». La entrada tiene un coste de cinco euros y aunque en el pasado fue un restaurante, hoy en día el Capricho de Gaudí se presenta ante nosotros como la extraordinaria obra que siempre fue.
El Cementerio de Comillas , un pequeño y encantador espacio funerario, se sitúa en lo alto de una colina, ofreciendo una de las mejores vistas de la costa cantábrica . Su diseño modernista , obra del arquitecto catalán Lluís Domènech i Montaner, lo convierte en un lugar particular que desafía la percepción típica de un cementerio. Víctor Gómez destaca que es «una visita imprescindible en Comillas «, donde el ángel blanco de Josep Llimona da la bienvenida a los visitantes. Este ángel, junto con el mausoleo de la familia Piélago, añade un toque artístico que sorprende a quienes se aventuran a descubrirlo.
Olga menciona que «aunque pueda resultar rara la visita a un cementerio, este no es un cementerio común y corriente». Aquí, se pueden apreciar las ruinas góticas de la antigua iglesia parroquial del siglo XV, mezclándose con la modernidad de su fachada, reconocida como Bien de Interés Cultural . La experiencia de pasear por sus tumbas antiguas y observar los ángeles que custodian el lugar, como señala laravalmar , envuelve a los visitantes en un aire de misticismo y belleza. Una visita al Cementerio de Comillas es, sin duda, una forma singular de conectarse con la historia y la cultura de esta encantadora villa.
La Plaza de la Constitución en Comillas es un lugar que irradia encanto y vitalidad, convirtiéndose en el corazón cultural de la localidad . Rodeada de bellas casonas del siglo XVIII y con una iglesia del XVII que destaca en su centro, esta plaza es un verdadero espejo de la arquitectura típica cántabra. Una viajera comparte que «siempre respira vida» y subraya el atractivo de sus «calles empedradas», lo que la convierte en un destino acogedor en cualquier época del año.
En la plaza, los visitantes pueden disfrutar de múltiples cafés y tabernas que ofrecen delicias locales. lamaga destaca que se pueden degustar «un buen vino tinto y embutido ibérico», además de recomendar una tienda de ultramarinos que cuenta con exquisiteces como «pudin de langosta y tablas de quesos «. Este rincón es perfecto para relajarse y disfrutar de un capricho gastronómico después de explorar la zona. Alberto Vela añade que, aunque su visita fue breve, la belleza de la plaza «merece la pena ver». Así, la Plaza de la Constitución se presenta como un lugar imprescindible para quienes deseen experimentar la esencia de Comillas.
La Playa de Comillas es un paraíso para quienes buscan disfrutar de un día soleado en esta encantadora villa. Con más de un kilómetro de longitud, sus arenas doradas y finas invitan a relajarse y pasear. La viajera Olga señala que se localiza muy cerca del centro turístico y destaca la facilidad de acceso , con un gran aparcamiento y transporte público que llega hasta la playa.
Los viajeros aprecian la belleza natural del entorno. Patricia, amante de la geología, menciona que a la derecha de la playa se pueden observar formaciones geológicas interesantes , con pliegues y fallas que embellecen el paisaje. La fauna y flora marítima también son destacadas, ya que se pueden encontrar pequeños tiburones y erizos entre las rocas.
A lo largo del paseo marítimo, Víctor comenta que la playa cuenta con todos los servicios necesarios, incluyendo duchas y salvamento, lo que la convierte en un lugar seguro para disfrutar del mar cantábrico. Txema recuerda románticos atardeceres junto a su pareja, mientras que Araceli menciona la limpieza del lugar, lo que refleja el cuidado que se tiene por su entorno natural. La Playa de Comillas es, sin duda, un rincón encantador que merece ser visitado.
El Palacio de Sobrellano , también conocido como el Palacio del Marqués de Comillas , es una joya arquitectónica que no puedes perderte en tu visita a Comillas. Construido entre 1881 y 1888 por el arquitecto catalán Juan Martorell, destaca por su impresionante estilo neogótico . Aunque fue finalizado en el siglo XIX, su aspecto clásico y la presencia de musgo en sus muros hacen que parezca mucho más antiguo. «Este palacio es uno de los más bellos que he visto», comparte Carmen Quereda Merino , quien aunque no pudo entrar por obras de restauración, se sintió deslumbrada por su majestuosidad.
Una de las curiosidades del palacio es que fue el primer edificio en España en tener luz eléctrica, algo que impresiona a los visitantes. Víctor Gómez destaca que «en una visita a Comillas no podemos dejar de ver este palacio tan clásico y a la vez tan moderno en su época». Durante la visita guiada , hay la oportunidad de recorrer la planta baja y admirar su mobiliario, parte del cual fue diseñado por Antoni Gaudí. Además, está adyacente a la capilla panteón , donde se pueden observar bellos mausoleos de mármol.
El entorno del Palacio de Sobrellano, junto con su rica historia y su ambiente cautivador, lo convierten en un parada obligada para todo viajero que desee conocer a fondo el encanto de Comillas .
Comillas se presenta como un destino inolvidable, donde cada rincón revela su historia y belleza natural . Desde el innovador Capricho de Gaudí hasta la tranquila playa, cada experiencia promete sorprender. La mezcla de arquitectura y paisajes crea un ambiente único que invita a explorar el puerto, el mirador de Santa Lucía y la emblemática universidad, haciendo de Comillas un lugar que deja huella.