Rincones menos conocidos de Bélgica que debes visitar Bélgica es un país lleno de sorpresas, con rincones menos conocidos que merecen una visita. El béguinage de Louvain ofrece una mirada a la historia religiosa con sus pintorescas calles empedradas y casas blancas. En Dinant, la belleza del valle del Mosa deslumbras con su imponente ciudadela y la iglesia de San Salvador. La tranquilidad de las dunas de Coxyde brinda un refugio natural, ideal para los amantes de la naturaleza. Explorar estos lugares garantiza una experiencia única en el corazón europeo.
La Grand Place es sin duda el corazón de Bruselas , un espacio que deja a todos los visitantes boquiabiertos por su impresionante belleza arquitectónica . «malclown » describe la plaza como «el espacio más sobrecogedor de Bruselas», destacando la majestuosidad de los edificios que la rodean. Entre ellos, la torre inclinada del Ayuntamiento se erige como un símbolo emblemático, atrapando la mirada de quienes se detienen a admirarla. Una de las experiencias más recomendadas es visitarla de noche , cuando «un increíble juego de luces y formas arquitectónicas imposibles» transforma este lugar en un espectáculo vibrante que parece cobrar vida.
La viajera «raticulina » comparte su asombro por la acústica de la plaza durante un espectáculo de ópera nocturno, haciendo hincapié en que «cada vez que vuelvo me siento más hechizada». Este rincón invita a los viajeros a sentarse en el suelo, disfrutar de una cerveza belga y contemplar la belleza sobrecogedora que lo rodea. También es destacable la famosa Flower Carpet , que cada dos años cubre el suelo de la plaza con un despliegue colorido y espectacular en agosto, un evento que «hace un dibujo colorido» y que es considerado uno de los más bellos que se pueden presenciar. La Grand Place es, sin duda, una parada ineludible para quienes desean disfrutar de lo mejor que ofrece Bruselas.
Los canales de Brujas son uno de los rincones más encantadores y mágicos de Bélgica, particularmente por la atmósfera que se respira al pasear por sus aguas. Lucy de Armas Padrón relata cómo el encanto de la ciudad se transforma con las estaciones, asegurando que «cada lugar según la época del año… adquiere un encanto diferente». Un paseo matutino puede parecer distinto al de una tarde fría de otoño, pero siempre resplandece con su belleza única.
Marta Pilar describe un apacible recorrido por las «callecitas de Brujas , cruzar sus puentes y visitar sus plazas e iglesias » como una experiencia imperdible. En este escenario idílico, los cisnes y patos añaden un toque de vida mientras la luz del sol brilla sobre los edificios históricos que flanquean los canales. Este lugar también invita a subir a una de las lanchas de paseo, como sugiere Sidney , quien señala que observar la ciudad desde el nivel del agua proporciona una «perspectiva» única y encantadora.
Además, el viajero Carlos Olmo destaca que visitar Brujas en otoño o invierno brinda una experiencia más tranquila . Tal vez lo más cautivador de los canales de Brujas sea que, independientemente del clima, siempre ocultan un aire de cuento de hadas , tal como menciona Olatz Pereda al recordar su visita invernal. Los canales de Brujas, Son un lugar donde cada momento resulta singular y cautivador.
El Casco Antiguo de Gante es un auténtico tesoro que transporta a los visitantes a la Edad Media , cuando fue la segunda ciudad más grande de Europa. La viajera Sofia Santos destaca su «histórico casco antiguo muy bien preservado» donde se entrelazan castillos, iglesias góticas y plazas encantadoras, todo ello en un entorno ribereño que invita a explorar. Su belleza arquitectónica cautiva a quienes se pasean por sus calles, haciendo que los viajeros deseen quedarse mucho más allá de unos pocos días.
Marita A resalta que, en cualquier viaje a Bruselas, «la visita a Gante es imprescindible». Desde la oficina de información turística hasta el Muelle de las Hierbas, cada rincón está cargado de historia y cultura. La diversidad de tiendas pintorescas y de diseño añade un atractivo extra a la experiencia.
Así, el Casco Antiguo de Gante se revela como un lugar donde cada edificio cuenta una historia, haciendo que tanto los amantes de la historia como los curiosos disfruten de un ambiente vibrante y lleno de vida. La invitación es clara: no te pierdas la oportunidad de descubrir sus magníficos rincones y disfrutar de su legado histórico y cultural .
El Atomium, situado en el parque de Heysel de Bruselas, es un emblema de la ciudad y un icono arquitectónico que se erigió con motivo de la Exposición Universal de 1958 . Con su impresionante altura de 102 metros y 9 esferas de acero que representan una molécula de cristal de hierro ampliada 165 millones de veces, esta estructura llamativa atrae a miles de visitantes cada año.
La viajera Zai Aragon destaca su singularidad al afirmar que «es uno de los sitios más psicodélicos que he visitado». Dentro de las esferas, los viajeros pueden encontrar una variedad de exposiciones y un espectacular restaurante en la esfera superior con vistas panorámicas. Otro viajero menciona que el ascensor de cristal que conecta las esferas «es una pasada» y que bajar a pie entre ellas proporciona una experiencia casi de ciencia ficción.
Sin embargo, no todos comparten esta opinión. isalatrendi comenta que «no vale la pena» pagar la entrada si no eres un fanático, sugiriendo que lo mejor del Atomium es su impresionante vista desde el exterior. A pesar de estas críticas, el Atomium sigue siendo un destino que no se puede dejar pasar en Bruselas, un lugar donde la arquitectura se fusiona con la historia y la magnificencia visual.
La Catedral de Nuestra Señora , conocida en neerlandés como Onze Lieve Vrouwe Kathedraal , se erige majestuosa en Amberes y es considerada uno de los edificios más impresionantes de Bélgica. Su construcción, iniciada en 1351, ha estado marcada por diversas influencias arquitectónicas, incluyendo el renacimiento y el barroco. La viajera María Peiró destaca que «esta catedral está considerada la iglesia más importante de los Países Bajos y una de las más grandes del mundo», además de ser Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
El viajero Pedro Jareño resalta su imponente figura gótica y menciona que «en el interior se pueden encontrar obras pictóricas de valor incalculable, especialmente algunas de Rubens». Esta catedral no solo deslumbra por su arquitectura, sino también por la rica colección artística que alberga, incluyendo obras del célebre pintor nacido en la ciudad.
Una característica curiosa de la catedral es que sus campanarios no tienen la misma altura, lo que le otorga un aire peculiar, como observa la viajera Emilie. Para quienes buscan una visita sin costo , pueden acceder al espacio de oración sin pagar, proporcionando una oportunidad para admirar el interior sin gastar. La catedral, con su cubierta de piedra blanca y reloj dorado, se convierte en un destino imperdible en Amberes , atrayendo a aquellos que desean contemplar una de las joyas arquitectónicas de Europa .
La Catedral de San Bavón , ubicada en Gante, Bélgica, es un lugar que deja una profunda impresión en sus visitantes. Esta majestuosa iglesia, que comenzó como una parroquia dedicada a San Juan, presenta una notable transformación de su antigua estructura románica a una notable iglesia gótica. La viajera Maria Peiró destaca que «el número de tesoros artísticos que guarda la catedral es impresionante», incluyendo el famoso altar de mármol y el púlpito rococó, pero sin duda, la obra que capta la atención de todos es la «Adoración del Cordero Místico «, de los hermanos Van Eyck.
El viajero Carlos Olmo señala que «la catedral impresiona sobre todo por su enorme torre, de más de 100 metros». Aunque solo es posible ascender a esta torre durante las fiestas de Gante, muchos aseguran que «merece el esfuerzo de subir por tan estrecha escalera». Sin embargo, los visitantes deben tener cuidado, ya que la entrada a la capilla donde se encuentra el célebre políptico tiene un costo y no se permiten fotos, como relata mey , quien experimentó un momento de vergüenza al intentar capturar la obra. La Catedral de San Bavón es, sin duda, un rincón encantador que refleja lo mejor del patrimonio artístico y arquitectónico de Bélgica.
Dinant, un encantador pueblo en la región de Valonia , es un destino que merece ser descubierto. Situado a orillas del río Mosa , este lugar es una joya que ofrece una mezcla de belleza natural y riqueza cultural. Un viajero destaca que «Dinant parece sacado de un cuento», lo que refleja su atmósfera mágica y cuidada. La catedral y la ciudadela son imperdibles, siendo estos los rincones ideales para fotografías, como menciona otro visitante al señalar que «es el rincón de las fotos, puedes sacar miles».
Llegar a Dinant es fácil, especialmente si decides parar en Namur, su ciudad vecina. Una vez allí, la experiencia no estaría completa sin un paseo en barco por el Mosa, que permite disfrutar de las impresionantes vistas desde la orilla. La Maison Lefe, donde puedes disfrutar de una cerveza local , añade un toque especial a la visita. Además, no puedes perderte el legado de Adolphe Sax , el inventor del saxofón, cuya historia está presente en cada rincón del pueblo. Dinant no solo es un lugar para recorrer, sino también para relajarse y apreciar uno de los rincones más bellos de Bélgica.
explorar Bélgica es un viaje a través de una rica herencia cultural, donde cada rincón revela un pedazo de historia. Desde la vibrante Grand Place hasta los serenados canales de Brujas , el país ofrece múltiples experiencias para los viajeros. Los rincones menos conocidos, como Dinant o las dunas de Coxyde, son esenciales para comprender la esencia de esta nación y dejarse llevar por su encantadora diversidad.