Entre viñas y arte, un viaje sensorial en Elciego
La Bodega Marqués de Riscal, por Antonio Fernandez En Elciego, la Bodega Marqués de Riscal se erige como un ícono arquitectónico y vinícola, obra del renombrado Frank Gehry. Esta bodega no solo destaca por su diseño futurista, que integra titanio, piedra, madera y cristal, sino también por su rica historia en la producción de vino . Un viajero menciona que «resulta interesante la visita, donde, además de la historia de las bodegas, también se explica el propio edificio». Sin embargo, el acceso al interior del hotel y parte de las instalaciones es restringido, lo que obliga a los visitantes a planificar su visita con antelación. «Debes contratarla con antelación porque los grupos se cierran con 7 u 8 días antes», advierte otro participante.
Los visitantes tienen la oportunidad de degustar vinos durante la visita. Aunque algunos consideran que la cata final es algo escasa, «te ponen una copa de degustación de vino blanco y una copa de vino tinto Marqués de Riscal 2005, buenísimo», expresa un usuario. Pasear por los viñedos y explorar los impresionantes interiores es una experiencia enriquecedora que combina arte, cultura y enología. Sin duda, la Bodega Marqués de Riscal es un destino que refleja la armonía del vino y la arquitectura en Elciego.
Bodegas Valdelana, por Alava Incoming Bodegas Valdelana , situadas en Elciego, son un impresionante testimonio de la historia vitivinícola de la región . Fundadas en 1583, el edificio de la bodega conserva características arquitectónicas que se remontan a siglos pasados. La bodega alberga seis calados de piedra de sillería del siglo XV y XVI, lo que proporciona una atmósfera única que transporta a los visitantes a otros tiempos. Además, los viajeros destacan la capilla situada a diez metros bajo tierra, que presenta un retablo del siglo XV, lo que la convierte en un lugar de gran valor histórico.
El museo etnográfico en el ático del edificio permite a los visitantes explorar máquinas del siglo XIX, junto a fotografías que muestran su funcionamiento. Como menciona un viajero, «es fascinante ver cómo se ha desarrollado todo el proceso vitivinícola a lo largo de los años». Para cerrar la visita, la tienda ofrece la oportunidad de degustar y adquirir vinos entre los que se encuentran etiquetas en braille y el exclusivo vino CENTUS VITE, que incluye oro alimenticio. Los visitantes se van con la sensación de haber descubierto un rincón donde «cultura y vino se entrelazan de manera excepcional».
Alegoria al mundo del vino - Mural, por Dónde vamos Eva En la entrada de Elciego se encuentra un impresionante mural dedicado al mundo del vino , que es una de las sorpresas que el pueblo tiene reservado para sus visitantes. Una viajera destaca su belleza al decir que es «una obra maestra del grafitti » que «obliga a que pares». Este mural, con su diseño onírico y titánico , se sitúa justo frente al emblemático hotel y bodega del Marqués de Riscal, haciendo que la combinación sea espectacular. La artista ha plasmado en el muro una «sucesión de murales de exquisita traza y de increíble belleza» que realmente merecen ser visitados.
Elciego es un pueblo acogedor, con calles empedradas que conservan su tradición y donde los visitantes pueden disfrutar de la amabilidad de su gente. Las bodegas cercanas, como las de Riscal, Muriel o Murua, ofrecen un panorama impresionante desde sus alturas . Es un destino donde cada rincón invita a ser explorado, y el mural se erige como un homenaje visual al arte y la cultura vitivinícola que caracteriza a la región.
Casas Barrocas, por albertoloyo En Elciego, las Casas Barrocas son un verdadero tesoro arquitectónico que sorprende a sus visitantes. El casco antiguo de esta ciudad ha sido declarado patrimonio artístico nacional , lo que pone de relieve la importancia de sus edificaciones. Un viajero destaca que las casas «impresionan» no solo por su magnífica estructura, sino también por los «escudos de armas» que adornan las fachadas, lo que agrega un carácter distintivo a cada edificio.
Entre las numerosas casas barrocas que se pueden encontrar, la Casa de los Hierros se sitúa en la plaza Mayor y captura la atención de todos. La majestuosidad del Palacio Barroco Zárate Nabar , ubicado en la calle General Gallarza, también merece ser destacada. Estas edificaciones no son solo monumentos, sino que cuentan historias de un pasado rico y vibrante, convirtiendo un simple paseo en una auténtica travesía cultural. Los viajeros coinciden en que la belleza de estas casas hace del recorrido una experiencia inolvidable, donde siempre queda algo por descubrir.
Espiritualidad y miradores, el alma elevada de Elciego
Iglesia Parroquial de San Andrés, por Gonzalo Moreno La Iglesia Parroquial de San Andrés es el edificio más representativo del casco antiguo de Elciego, aunque no se sitúa en la plaza principal, sino junto al río, una ubicación que resalta su imponente tamaño debido a un desnivel natural. Construida en piedra de sillería en el siglo XVI, esta parroquia combina diferentes estilos arquitectónicos, desde el gótico en los primeros tramos hasta el neoclásico en la sacristía nueva. Su interior, que cuenta con una sola nave de grandes proporciones, es digno de admiración. En palabras de un viajero, «el Retablo Mayor es de la primera época barroca y conserva influencias renacentistas», acompañado de un coro de estilo plateresco y un órgano clásico que, a pesar de carecer de algunos tubos, sigue en funcionamiento.
La atención al detalle en su conservación ha sido notada por muchos. Una visitante comenta que es una iglesia «preciosa y muy bien cuidada», asegurando que “pasar a visitarla no os defraudará”. Su entorno acogedor y su belleza la convierten en una parada imprescindible para quienes recorren Elciego.
La Ermita de la Virgen de la Plaza se erige como un destacado emblemático en Elciego, situada en la Plaza Mayor, justo frente al ayuntamiento. Este edificio, que data del siglo XVIII, se construyó sobre una estructura anterior de estilo gótico del siglo XIV, de la cual solo se conserva una impresionante talla de la Virgen . Según el viajero Ana del, la bóveda de la ermita es «semiesférica segmentada por nervios, casi barrocos, unidos en un medallón con la paloma del Espíritu Santo”. El interior, lleno de detalles arquitectónicos, presenta una planta irregular que alberga un octógono donde se combinan «arcos apuntados y estrechos» con «arcos de medio punto y anchos».
La ermita es un centro de devoción para los habitantes de Elciego, especialmente en las festividades del 8 de septiembre , que celebran a la Virgen de la Plaza. Noelia Crespo Gonzalez describe el lugar como «preciosa» y que «invita desde el principio a entrar». Además, la zona que rodea la ermita, con su espléndido edificio renacentista y la casa consistorial con arcadas, contribuye a crear un ambiente lleno de historia y encanto, ideales para un recorrido que une cultura y espiritualidad en armonía.
Ermita de San Roque, por albertoloyo La Ermita de San Roque , situada en un pequeño montecillo de Elciego, es un lugar que sorprende a quienes lo visitan. Su construcción sencilla y su discreto campanario hacen que sea un sitio fácil de pasar por alto, pero lo que realmente atrae a los viajeros es su mirador. Alberto, un viajero, destaca que “lo mejor tiene, es el mirador, desde donde se ve todo el pueblo”. Este mirador ofrece impresionantes vistas de Elciego, en especial de la famosa bodega Marqués de Riscal , que es difícil de apreciar de cerca debido a su cercado.
Además, la ermita cuenta con un pequeño merendero donde las familias pueden disfrutar de un descanso. La presencia de juegos infantiles en este espacio añade un toque familiar y ameno. Este rincón no solo es un punto de interés cultural , sino también un lugar ideal para relajarse y disfrutar de la belleza del entorno. La Ermita de San Roque se convierte así en una parada obligatoria para aquellos que buscan una experiencia que combine el encanto de la tradición con el esplendor de los paisajes locales.
Encuentro de Miradas es un mirador que se ha convertido en un punto destacado para aquellos que visitan Elciego. Situado cerca de la ermita de San Vicente, ofrece una vista impresionante de la localidad y de los viñedos que la rodean. El viajero albertoloyo describe este lugar como «preciosos mirador de Elciego y sus viñedos», enfatizando su belleza y tranquilidad.
Lo que realmente destaca en Encuentro de Miradas es su posición privilegiada, donde se puede observar cómo se alinean dos de los principales atractivos de la zona: la iglesia de San Andrés y la emblemática bodega Marques de Riscal . Esta perspectiva única lo convierte en un lugar ideal para los amantes de la fotografía y la naturaleza que buscan capturar la esencia de la región.
La combinación de vistas panorámicas y el ambiente sereno hacen de Encuentro de Miradas una parada obligatoria para quienes desean disfrutar de la cultura y el vino en armonía. Para los viajeros, esta experiencia es un verdadero regalo en su recorrido por Elciego.
Viajeros recomiendan Elciego Elciego se presenta como un tesoro entre los pueblos de la Rioja Alavesa, cautivando a quienes lo visitan con su singular encanto. El viajero albertoloyo destaca que «posiblemente es el pueblo más interesante» de la zona, con un casco antiguo declarado patrimonio artístico nacional que alberga casas palaciegas y una imponente iglesia. La presencia de la bodega Marqués de Riscal , diseñada por Frank Gehry, añade un aire contemporáneo y distintivo, convirtiendo a Elciego en un destino turístico de renombre .
Los visitantes también aprecian la belleza del entorno. Joséba Leon Mora menciona un «museo muy bonito» que visitó durante su tiempo en el pueblo, y muchos comparten su admiración por la gastronomía, el clima y la amabilidad de sus habitantes. Noelia Crespo Gonzalez enfatiza que su visita es «100% recomendada» y se siente encantada por las vistas y bodegas. Elciego es, sin duda, un lugar que invita a disfrutar de la cultura y el vino en perfecta armonía.
Explorar Elciego es adentrarse en un mundo donde la cultura y el vino se entrelazan de manera sublime. Cada rincón, desde las impresionantes bodegas hasta las iglesias históricas y los miradores panorámicos, cuenta una historia que enriquece el viajero. Al perderse en sus calles, uno descubre no solo la tradición vitivinícola , sino también la calidez de su gente y la belleza de su patrimonio.