Viviendo bajo tierra: la vida troglodita y los paisajes insólitos del sur tunecino
Casas Trogloditas de Matmata, por Rodrigo Nieto Las casas trogloditas de Matmata son un fascinante ejemplo de la vida bereber en el corazón de Túnez. Este asentamiento, que parece surgir de la nada en un vasto paisaje árido, destaca por su arquitectura única, donde las viviendas se excavan en la tierra, formando un hermoso cráter con un patio central. «Las casas tienen un patio central del que salen diferentes pasillos y conducen a las distintas habitaciones», comenta una viajera, y es este diseño el que permite mantener temperaturas agradables, ofreciendo un refugio fresco en verano y cálido en invierno.
Los viajeros se ven sorprendidos por la vida que habita en estas casas subterráneas. «A pesar de que da sensación de pobreza extrema, para ellos nada de lo que consideramos imprescindible es necesario», observa una visitante. Además, estos hogares, aunque sencillos, pueden albergar conexiones modernas, como ordenadores e internet, que contrastan con su vida tradicional.
El encuentro con los habitantes también es cautivador. Las mujeres, llenas de tatuajes y con una hospitalidad genuina, comparten sus costumbres mientras los viajeros disfrutan de un té caliente, «una forma de regular la temperatura corporal en el calor extremo», como señala un viajero. Esta experiencia mágica, donde tradición y modernidad coexisten, convierte a las casas trogloditas de Matmata en un destino imprescindible en Túnez .
El Dahar, por Lala El Dahar es un extraordinario paisaje lunar que ha capturado la atención tanto de cineastas como de viajeros. Este lugar se hizo famoso por servir como escenario en la trilogía de Star Wars . La meseta de El Dahar se extiende a lo largo del sur tunecino, desde los montes Matmata hasta más allá de la frontera con Libia.
El viajero Lala describe el entorno como «alucinante», destacando que «son relieves calcáreos cubiertos por capas arcillosas y arenosas, profundamente cortados y quebrados por una fuerte erosión». Este fenómeno natural ha creado cráteres característicos que acogen una vegetación esteparia y hierbas aromáticas como el tomillo y el romero, así como terrazas de cultivo en algunas áreas.
En El Dahar, los cráteres representan núcleos de población habitados por bereberes, quienes se establecieron aquí huyendo de la colonización árabe. Las conocidas viviendas trogloditas, que han dado forma a muchas de las aldeas como Antigua Matmata, son testimonio de la rica historia cultural de la región. Este lugar es un destino fascinante que ofrece una combinación única de naturaleza y cultura, ideal para quienes buscan una experiencia auténtica en Túnez .
De pueblos bereberes a tradiciones ancestrales: un viaje por la cultura y la autenticidad de Matmata
Antigua Matmata, por Lala Antigua Matmata , situada en la provincia de Gabés, es un fascinante destino que atrae a los viajeros por su singular arquitectura y su rica historia. Como resalta un viajero, «la ciudad antigua de Matmata se encuentra en un valle muy accidentado y árido. Las casas, excavadas en vertical, garantizan seguridad y una temperatura constante de unos 17ºC durante todo el año». Este estilo de vida ha perdurado desde el siglo XVIII, cuando los bereberes se asentaron en la región.
Uno de los principales encantos de Matmata es la peculiar morfología de sus viviendas, que han sido excavadas en una capa arcillosa, creando un sistema ingenioso de pozos de hasta diez metros de profundidad. Actualmente, unas 500 personas todavía viven en estas casas trogloditas, aunque muchos están trasladándose a la Nueva Matmata. Un viajero menciona que «las viviendas que quedan habitadas son un gran reclamo turístico, y sus moradores están dispuestos a enseñártelas a cambio de una propina».
La influencia de la cultura pop también ha dejado huella en Matmata, ya que fue elegida como escenario en la saga de Star Wars, lo que ha aumentado su fama internacional. Además, el lugar cuenta con un pequeño museo bereber y varias antiguas viviendas convertidas en hoteles. Así, Antigua Matmata ofrece una combinación única de historia , tradición y hospitalidad que encantará a cualquier viajero.
Nueva Matmata o Matmata Nouvelle, por Lala Nueva Matmata es el núcleo urbano más importante de la región de El Dahar, donde residen alrededor de 18.000 personas. Fundada en 1976, su creación buscó mejorar las condiciones de vida de los bereberes que habitaban en las tradicionales casas trogloditas de antiguo Matmata. Lala menciona que «se crearon viviendas e infraestructuras de riego para los campos cercanos de cultivo de cereales». A pesar de su desarrollo, Nueva Matmata carece de atractivo turístico, dado que no posee los elementos que suelen atraer visitantes.
Algunos viajeros destacan que el pueblo ofrece «los servicios mínimos de una población normal», incluyendo transporte a Gabès y a Túnez, una oficina de correos, un banco y una tienda de comestibles. Sin embargo, la falta de interés turístico hace que las estructuras originales de antiguo Matmata, excavadas en la roca, se encuentren en declive, y algunas están siendo abandonadas. Eventualmente, estas casas podrían convertirse en un mero atractivo turístico. A medida que el tiempo avanza, el futuro de Nueva Matmata parece estar ligado a la memoria de su pasado.
Tamezret, por Lala Tamezret es una encantadora aldea ubicada en la cima de una colina que ofrece unas vistas espectaculares de El Dahar . A tan solo 10 kilómetros de Antigua Matmata, se puede acceder a este poblado a través de la carretera de Douz y Kebili. Se caracteriza por sus casas de piedra , muchas de las cuales tienen partes excavadas bajo tierra. Sin embargo, Lala menciona que «lamentablemente, esto se está perdiendo ya que sus moradores están trasladándose a nuevas casas de cemento». Esta transición ha llevado a un deterioro gradual de la aldea y su autenticidad.
A pesar de los cambios, Tamezret sigue siendo un lugar fascinante. El laberinto de callejuelas ha sido recientemente pavimentado con losetas, lo que facilita la exploración del lugar. En la parte alta del pueblo, el viajero puede encontrar la plaza principal, que alberga el Ayuntamiento, la mezquita y un café decorado al estilo típico bereber. Este rincón del mundo invita a disfrutar de un ambiente único, donde se puede respirar la esencia de la cultura local y contemplar el legado de un estilo de vida que, aunque en declive, sigue siendo parte del atractivo de Tamezret.
Moliendo trigo, por Miskita En el corazón de Matmata, la experiencia de «Moliendo trigo» revela la tradición ancestral de una manera única. Una señora, en su pequeña habitación, invita a los viajeros a sentarse a su lado y observar cómo muele el trigo. El viajero Miskita comenta sobre esta práctica, señalando que “hace años así también se molía el trigo para hacer harina en España”. Este testimonio nos conecta con la historia, recordando que las tradiciones son universales.
La técnica es simple pero efectiva: piedra sobre piedra, el grano se convierte en polvo mientras la señora, con manos llenas de callos, realiza el proceso con destreza. Por un par de monedas, ofrece su sabiduría y experiencia , aunque el viajero aclara que “en Túnez casi respirar vale un dinar, pero no es obligatorio darlo”. Este intercambio simbólico es parte de la magia del lugar, donde turistas se fotografían girando el molinillo, algunas veces en un ambiente que puede parecer absurdo, pero que está lleno de autenticidad.
La señora, a pesar de estar en un espacio que podría considerarse un museo, sigue realizando lo que ha hecho toda su vida, creando un puente entre el pasado y el presente. En este rincón de Matmata, los nuevos visitantes continúan descubriendo no solo una técnica, sino una historia viva que da vida a la cultura troglodita-bereber .
Ksours tunecinos, por SerViajera En Matmata, las casas trogloditas conocidas como ksours ofrecen una experiencia única que refleja la ingeniosa adaptación de los bereberes al clima extremo del desierto tunecino. Según una viajera, «las increíbles casas subterráneas que los bereberes ingeniaron hace siglos para aislarse del calor» son un verdadero testimonio de la cultura local. Estas estructuras, escavadas verticalmente en la tierra, crean un laberinto de habitaciones alrededor de un patio central, brindando un refugio fresco donde el calor abrasador parece estar lejos.
Dormir en un ksar se considera «una experiencia religiosa». La tranquilidad que se respira en estos espacios, lejos del bullicio turístico, permite desconectar completamente. Una viajera menciona que el ambiente es perfecto para descansar, ya que «aquí abajo no entran ni polvo, ni ruidos». Sin embargo, la popularidad de Matmata también atrae a turistas en busca de la magia que este lugar desprende, incluso algunos vienen a fotografiarse en los escenarios de la famosa saga de cine que se filmó allí. En cada rincón de Matmata, los ksours invitan a los visitantes a explorar su historia rica y a sumergirse en una cultura que ha perdurado a lo largo de los siglos.
Sitios que ver cerca de Matmata
Escenario Star Wars en Matmata, por Viajando | Imágenes y sensaciones A solo unos minutos de Matmata, el escenario de Star Wars en el Hotel Sidi Driss te transporta a un mundo cinematográfico fascinante. Este icónico lugar fue usado en 1976 como la casa de Luke Skywalker en la película Star Wars Episodio IV: Una nueva esperanza, la cual marcó un hito en la historia del cine. El viajero comparte su experiencia al visitar este emblemático espacio y destaca que «la casa de Luke Skywalker es impresionante y te hace sentir que realmente estás en Tatooine».
No solo fue un escenario de una sola película; también reapareció en 2002 en Star Wars: Episodio II – Ataque de los Clones. La importancia cultural de este lugar es reconocida por quienes lo visitan. Otra viajera señala que “la atmósfera del hotel y el entorno son absolutamente mágicos, una experiencia que todo amante del cine debe vivir”.
Recorrer este sitio no solo permite disfrutar de la arquitectura única típica de las casas trogloditas, sino que también brinda la oportunidad de sumergirse en el universo de Star Wars y conocer más sobre su legado cinematográfico. Sin duda, es una parada imperdible para quienes visitan Matmata y desean explorar un poco más allá de sus famosas casas trogloditas.
Matmatah, por Rubén Pascual López Matmatah A 20 km en Matmatat-al-Qadimah A tan solo unos minutos de Matmata, se encuentra Matmatah, un fascinante destino que invita a los viajeros a explorar su singular paisaje bereber. Este lugar ha capturado la atención de cineastas de todo el mundo, ya que se han filmado múltiples películas en su asombroso entorno. Un viajero comenta que es «un paisaje alucinante que te atrapa», destacando lo impresionante de su naturaleza y arquitectura.
Las montañas que rodean Matmatah albergan las emblemáticas casas trogloditas, que incluso sirvieron como escenarios para la primera trilogía de Star Wars. A pesar de la afluencia de turistas, se pueden encontrar «casas notables» que ofrecen una experiencia auténtica. La salida del sol en este lugar se convierte en un espectáculo visual, como señala otro viajero, convirtiendo a Matmatah en un complemento perfecto para quienes deseen disfrutar del encanto bereber y la historia cinematográfica de la región. Sin duda, este destino cercano ofrece una experiencia única e inolvidable.
Museo Darkadija, por Viajando | Imágenes y sensaciones Situado a pocos minutos de Matmata, el Museo Darkadija ofrece una fascinante visión de la vida cotidiana de los habitantes trogloditas . Este pequeño museo permite adentrarse en una casa tradicional, donde cada rincón está adornado con artesanía auténtica que retrata la época y las costumbres locales. Un viajero resalta que la visita «merece la pena para hacerte una idea de las costumbres y tradiciones de la época en la que los habitantes de Matmata vivían en estas casas excavadas en la roca».
Además, el museo cuenta con un mapa que ilustra el proceso de construcción de estas viviendas, que a menudo tardaban un año en completarse. Esta información ha sido valorada por los visitantes, que aprecian la oportunidad de aprender sobre la arquitectura y el estilo de vida de la región. Un viajero menciona que en el museo «todos sus habitaciones están decoradas con artesanía de la época», lo que proporciona una experiencia inmersiva y auténtica . Sin duda, el Museo Darkadija es un lugar excepcional que complementa la visita a Matmata y enriquece la comprensión de su rica herencia cultural.
Matmata A 20 km en Túnez A pocos minutos de Matmata, se encuentra un lugar impresionante que cautiva a los viajeros: sus carreteras rectilíneas y paisajes inundados parecen contar historias de tiempos lejanos. Según un viajero, «las carreteras son infinitas, con un aire que evoca la inmensidad de África, donde el agua sabe a historia». Este entorno ofrece una experiencia única, donde la conexión con la tierra se siente en cada paso.
La magia de este lugar radica en su capacidad para evocar emociones profundas. Un viajero menciona: «Es verdad todo lo que se dice de África. Lo bueno y lo malo. He dejado mi currículum emocional en toda ella». Esto destaca la similitud de emociones y sentimientos que pueden encontrarse en esta región cercana a Matmata, invitando a los visitantes a sumergirse en la cultura y la historia que la rodea.
Visitar este sitio ofrece una oportunidad invaluable para experimentar la esencia de Túnez, haciendo que sea un complemento perfecto para la exploración de las fascinantes casas trogloditas en Matmata.
Toujane, por isabelle fathi Toujane A 33 km en Qabis A tan solo unos minutos de Matmata se encuentra Toujane, un encantador pueblo berberisco que seduce a los visitantes con su belleza natural y su rica cultura. Los viajeros destacan la calidez de la comunidad local, describiendo su estancia como «muy agradable» en la posada familiar de Toujane. La atención personalizada que ofrece Fathi, quien comparte los secretos de la región, es especialmente valorada. La limpieza y comodidad de las habitaciones, junto con las excelentes opciones gastronómicas, hacen que la experiencia de alojamiento sea memorable.
El entorno es igualmente impresionante. Toujane está situada en la ladera de una montaña, lo que permite disfrutar de un panorama espectacular sobre el Wadi y la llanura que alcanza hasta el mar. Las casas de piedra seca decoradas con alfombras bereberes tejidas a mano son un reflejo de la tradición artesanal que da vida al pueblo. Los visitantes son atraídos por la sencillez y la tranquilidad del lugar, que ofrece un contraste perfecto con la dureza de la naturaleza circundante. Sin duda, un destino cercano a Matmata que enriquecerá cualquier viaje por la región.
Escale de Toujane, por Viajando | Imágenes y sensaciones Escale de Toujane es un rincón encantador que se encuentra a pocos minutos de Matmata, ideal para aquellos que buscan una experiencia auténtica en el sur de Túnez . Este sencillo local no solo ofrece un refrescante té, sino que también cuenta con vistas impresionantes del pueblo de Toujane. Un viajero menciona que «este es un sencillo local donde poder tomarte un buen té y comer algo sobre las mejores vistas del pueblo de Toujane». Sin duda, es un lugar perfecto para relajarse y disfrutar de la belleza del paisaje.
Además, en Escale de Toujane se puede encontrar artesanía local, incluyendo las famosas alfombras tunecinas, lo que lo convierte en un excelente punto para llevarse un recuerdo único de la región. Según la experiencia de otro visitante, «el lugar es básico, pero merece mucho la pena una parada para deleitarte con las increíbles vistas desde el lugar». Así, Escale de Toujane se presenta como una parada obligatoria en tu recorrido por Matmata y sus alrededores, donde belleza natural y cultura se entrelazan en armonía.
Ksar hallouf, por awanekkinnan Ksar Hallouf , ubicado a pocos minutos de Matmata, es un fascinante ejemplo de la arquitectura tradicional bereber . Esta construcción, que forma parte de la rica herencia cultural tunecina , destaca por su gran plaza central rodeada de gorfas, estructuras destinadas a almacenar alimentos en grandes tinajas. A medida que los viajeros se acercan, notan cómo el Ksar ofrece impresionantes vistas de la aldea que lleva su nombre, convirtiéndose en un lugar que no se puede pasar por alto.
Un viajero menciona que «cada Ksar tiene su encanto», lo que resalta la singularidad de Ksar Hallouf en comparación con otros ksours de la región. En el lugar, un guardia amablemente explica la historia del Ksar y comparte que «antes se pasaba aquí por pocos dinares», lo que añade un toque de autenticidad a la experiencia.
Visitar Ksar Hallouf no solo permite apreciar la arquitectura única, sino que también ofrece una oportunidad para sumergirse en la cultura local y las tradiciones del pueblo bereber. Sin duda, es un sitio cercano que complementa perfectamente cualquier recorrido por Matmata .
La singularidad de Matmata, con sus casas trogloditas y paisajes cautivadores, ofrece a los visitantes una experiencia auténtica y culturalmente rica . Este enclave no solo destaca por su arquitectura única , sino también por la calidez de su gente y la profundidad de sus tradiciones. Explorar Matmata es un viaje en el tiempo, donde el pasado y el presente se entrelazan en un entorno fascinante y memorable.