La Cala de la Granadella , situada en Jávea, es un auténtico paraíso que espera ser descubierto. Con un entorno mediterráneo envidiable, la viajera sala2500 describe el camino hacia esta belleza como «un trayecto que merece absolutamente la pena», aunque recalca que es necesario tener paciencia y un buen GPS para evitar perderse en las rutas serpenteantes y con escasa señalización. Una vez allí, la calidez del agua y la claridad de sus fondos marinos son un deleite para los amantes del buceo; mchiquero menciona que el “agua estaba limpia y calmada ”, ideal para disfrutar de un refrescante chapuzón y explorar la vida marina.
La playa, aunque pequeña, cuenta con varios servicios, como restaurantes y opciones de aparcamiento , aunque la masificación es un factor a considerar, especialmente en verano, tal como señala Raul Fernandez . No obstante, esta afluencia de bañistas no resta belleza al lugar. Además, se puede acceder a rutas de senderismo desde la cala, que ofrecen vistas espectaculares de los acantilados . Por un lado, Marta Toribio aconseja preparar algo de comida para el día, ya que los restaurantes se llenan rápidamente. La Granadella es sin duda un lugar que atrapa al viajero, donde cada rincón invita a ser explorado y disfrutado.
Cala Moraig es un hermoso rincón escondido en la costa alicantina, situado cerca del pueblo de Benitachell. Este lugar, aunque requiere un poco de esfuerzo para llegar, lo compensa con su belleza natural y tranquilidad. La viajera Olga destaca que es «uno de los sitios que más me gustaron en mis vacaciones», resaltando que es recomendable visitarlo por la mañana, ya que «por la tarde a partir de las 17,00 horas la playa se empieza a quedar un poco a la sombra».
El entorno de Cala Moraig es ideal para aquellos que buscan un día de playa en familia y quienes disfrutan del buceo, como comenta Iván Puche , quien señala que las «aguas cristalinas y sus bonitas vistas hacen del lugar un sitio perfecto». Además, la calma que se respira en este pequeño rincón se ve potenciada por la presencia de un chiringuito que ofrece servicios de comida y bebida, lo que permite a los visitantes disfrutar de refrescos mientras contemplan el mar.
El lugar no está masificado, lo que lo convierte en un sitio idóneo para desconectar y disfrutar de la naturaleza. Como resalta el viajero begaralf , es un «lugar pequeño pero bonito a la vez que aislado de las zonas turísticas». Definitivamente, Cala Moraig es una opción encantadora para aquellos que buscan explorar y disfrutar de la costa alicantina en su máxima expresión.
Cala El Portet , ubicada en Moraira, es considerada una joya en la provincia de Alicante . Su belleza y tranquilidad han dejado huella en muchos viajeros. Miguel Cañas Page destaca que «es una cala preciosa perfecta para el buceo, donde se puede apreciar la cantidad de vida submarina». Además, el ambiente no podría ser más placentero, ya que hay un chiringuito en el paseo marítimo que ofrece la oportunidad de comer «por poco dinero y a 2 m del agua».
Ali EP también resalta las «aguas limpias y cristalinas » de esta pequeña cala, así como la variedad de bares en la zona. Es el lugar ideal para disfrutar de una tarde relajada, tal como menciona Christina Fulconis , quien afirma que es «ideal para disfrutar de un baño y cenar al atardecer». Desde las terrazas, se pueden contemplar vistas espectaculares del Peñón de Ifach , lo que añade un toque especial a la experiencia.
El Portet es un sitio accesible y completo, con todos los servicios necesarios, aunque algunos visitantes como judith Cardona han señalado que un hinchable en el mar puede romper un poco el encanto del lugar. Sin embargo, la mayoría coinciden en que es un destino favorito, como afirma Alicia Llopez Ponce , quien expresa que es su “playa de retiro ”. Cala El Portet es un lugar que invita a disfrutar del Mediterráneo en todo su esplendor.
Las calas cerca de Gandía ofrecen un refugio perfecto para quienes buscan paz y belleza natural . Desde la tranquilidad de la playa de La Granadella hasta las aguas cristalinas de Cala de Cap Blanc , cada rincón revela un encanto único. Disfrutar de estos destinos, como Cala del Moraig o La Punta Negra, es una invitación a conectar con la naturaleza y desconectar del ritmo diario.