Ciudades y pueblos con alma
Lastres, por janpi Lastres, un encantador pueblo pesquero ubicado en el concejo de Colunga, es reconocido no solo por sus impresionantes paisajes, sino también por su historia y legado cultural. La belleza de Lastres radica en su bien conservado Conjunto Histórico-Artístico , que le valió ser declarado pueblo de interés. Un viajero describe Lastres como «uno de los pueblos más bonitos de toda Asturias», destacando su arquitectura en cuesta y sus icónicas calles empedradas.
El Mirador de San Roque ofrece una panorámica espectacular del pueblo y de la costa asturiana que no se puede perder. Desde allí, las vistas son indescriptibles; otro visitante menciona que «las mejores vistas del pueblo son desde arriba». Este mirador también proporciona una primerísima impresión de la belleza que aguarda al descender hacia el puerto.
La experiencia de callejear por Lastres es una delicia. Los viajantes disfrutan paseando entre casas coloridas, probando la gastronomía local en sus restaurantes y admirando la Parroquia de Santa María de Sábada . La tranquilidad del pueblo, junto con el bullicio de su puerto pesquero , lo convierte en un destino ideal para desconectar. Sin duda, Lastres es un lugar que evoca cuentos y tradiciones, siendo un tesoro que los visitantes llevan en su memoria.
Cudillero, por Eloy Bernal Arellano Cudillero es un pintoresco pueblo que se asienta entre verdes montañas y el mar Cantábrico, conocido por sus casas de colores que dan al puerto una apariencia de «anfiteatro». La viajera SerViajera describe Cudillero como «un racimo de casas rojas, blancas y azules que se aprieta asomado al mar». Este encantador lugar está hecho para ser explorado a pie, ya que las empinadas callejuelas y escalinatas invitan a perderse entre sus rincones.
El pueblo es un lugar turístico, pero su belleza continúa cautivando a quienes lo visitan. La viajera Silvia del Moral destaca que «las vistas desde la plaza de abajo del pueblo son espectaculares, de película». A pesar de su popularidad, algunos espacios requieren más atención, como lo indican las opiniones de los viajeros que señalan el desgasto de ciertas áreas.
Actividades como recorrer las calles o disfrutar de la gastronomía local , como la famosa fabada asturiana, son altamente recomendadas. Mar Pérez también sugiere que la «visita guiada » por la oficina de turismo es una excelente manera de conocer la historia y cultura local. Sin duda, Cudillero es una parada obligada para todos los que desean enamorarse de la esencia de Asturias .
Luarca, por Marini Luarca, un encantador pueblo pesquero en la costa asturiana, es un destino que ofrece un sinfín de maravillas para quienes buscan disfrutar de la belleza natural y la cultura local. Los viajeros destacan la experiencia de pasear por la costa, donde el brillo del mar y la frescura del aire crean un ambiente único. Marini resalta que “puedes pasear por la costa, visitar el puerto, recorrer las playas de los alrededores”, lo que refleja la tranquilidad y la belleza de su entorno.
El puerto de Luarca es un lugar emblemático que invita a los visitantes a disfrutar de la vida marina y del ambiente auténtico de un pueblo pesquero. Los viajeros encuentran en sus calles empedradas y en sus casas coloridas un auténtico refugio del bullicio, perfecto para una escapada relajante . La diversidad de actividades que ofrece el lugar, desde la degustación de mariscos frescos hasta la exploración de sus bellas playas, hace de Luarca un destino inolvidable para cualquier amante de la naturaleza y la cultura. Su ambiente acogedor invita a disfrutar de cada rincón, haciendo de Luarca un sitio que no se puede dejar de visitar en Asturias.
Llanes, por Luciano Paniagua Montes Llanes es una encantadora villa marinera del oriente de Asturias que capta la atención de los viajeros por su rica cultura y su impresionante paisaje. El viajero optandus destaca que «merecedora de ser visitada por la gran cantidad de cosas interesantes que en ella se pueden visitar, tanto culturalmente como paisajísticamente». Este pueblecito, con su colorido puerto y calles empedradas, está lleno de encanto, como mencionó Silvia del Moral , quien lo describió como «un pueblecito precioso, pesquero, encantador, colorido».
Los visitantes no deben perderse la oportunidad de explorar su patrimonio arquitectónico , incluyendo el torreón medieval, la basílica y el famoso faro. Rafael Valle resalta que Llanes es ideal para desconectar y disfrutar de sus preciosas playas, haciendo mención especial a la práctica del surf en sus alrededores. Para aquellos que buscan aventura, la ruta del Cares y el descenso del río Sella , recomendados por Marthapv22 , brindan experiencias inolvidables rodeadas de impresionantes paisajes.
A pesar de la lluvia, los viajeros como Silvia del Moral han encontrado en Llanes un lugar mágico que invita a disfrutar de la gastronomía local y de su ambiente tranquilo. Sin duda, Llanes es un destino donde cada rincón cuenta una historia.
Ribadesella, por Silvia del Moral Ribadesella es un encantador pueblo en la costa asturiana, conocido por su rica historia y su impresionante entorno natural. Con sus casas de colores y balcones de madera , el viajero Selina destaca la belleza del lugar, aunque advierte sobre la aglomeración en agosto debido al famoso descenso del río Sella . Sin embargo, siempre hay momentos para disfrutar de su gastronomía, como las croquetas de queso de Cabrales y el cachopo en la sidrería Tarteru, que promete satisfacer a los amantes de la buena comida.
El viajero fernan51 menciona la belleza del paseo marítimo, las playas y los palacetes indianos, así como la subida a la ermita de Nuestra Señora de la Guía, que ofrece vistas espectaculares. Aunque la lluvia puede ser un inconveniente, como experimentó Silvia del Moral , ella también quedó fascinada por la disposición del pueblo, dividido por el puerto y con paseos atractivos.
Ribadesella no se limita solo al descenso del Sella. luisfernando lo describe como un lugar para descubrir historia y disfrutar de su cultura en la tranquilidad de sus calles. Aquí, cada rincón cuenta una historia, y la combinación de río, mar y montaña lo convierte en un destino imprescindible en Asturias.
Bellos paisajes y naturaleza infinita
Los Lagos de Covadonga - Lagos Enol y Ercina, por Oliver Los Lagos de Covadonga , situados en el corazón de los Picos de Europa , son un lugar de visita obligada para quienes aman la naturaleza. Este impresionante paraje incluye los lagos Enol y Ercina, que brillan como dos grandes manchas azules sobre el verde paisaje asturiano. Los viajeros suben desde el Santuario de Covadonga, disfrutando de un camino lleno de curvas. La viajera Cristina E Lozano describe esta experiencia de vivaquear junto a los lagos, donde poder ver el amanecer en solitario es «sencillamente espectacular». Otras voces coinciden en que el espectáculo visual es igualmente asombroso: «El reflejo de los picos en el agua que parecen un espejo» es una imagen que se convierte en un recuerdo imborrable.
El acceso a los lagos está limitado en verano, siendo necesario tomar un autobús desde los parkings cercanos. Guillermo García destaca que el trayecto es «bastante entretenido», mientras que Marta Pilar menciona que la experiencia de caminar entre los paisajes que ofrecen los lagos es como «estar en un cuento de hadas». Se recomienda elegir un buen día, ya que el clima puede cambiar rápidamente, tal como lo vivieron algunos viajeros. La magia de este lugar también se percibe en las fiestas locales, como la fiesta del Pastor , que se celebra cada julio. Sin duda, un destino que combina naturaleza, cultura y momentos inolvidables.
Parque Natural de Somiedo, por jose panadero El Parque Natural de Somiedo , ubicado en la frontera con León, es un auténtico paraíso natural y una Reserva de la Biosfera . Con su capital, Pola de Somiedo , el lugar ofrece un ambiente acogedor lleno de servicios como restaurantes, tiendas y una oficina de turismo que proporciona toda la información necesaria para explorar sus rincones. Según un viajero, es recomendable visitar el Centro de Interpretación y Recepción de Visitantes , donde se puede acceder a una exposición sobre los elementos que componen este hermoso espacio.
Los paisajes del parque son asombrosos, con un entorno exuberante lleno de vegetación y fauna variada . Un visitante destaca la experiencia de dormir en una de las payozas, tradiciones locales , disfrutando de la berrea de los ciervos en otoño, un espectáculo sonoro que invita a los amantes de la naturaleza a acercarse con prismáticos. Otro viajero menciona cómo el lugar permite desconectar del mundo, descubriendo grandiosos paisajes que hacen sentir a los visitantes pequeños ante la vastedad de la naturaleza.
Además, la fauna del parque es igualmente impresionante, albergando especies como corzos, rebecos y, para los afortunados, osos. Así es como un explorador describe el parque: «un lugar recóndito para olvidarte del mundo y contemplar el paisaje.» Sin duda, el Parque Natural de Somiedo es un destino imperdible para quienes buscan escapar a la esencia pura de la naturaleza .
Reserva de la Biosfera de Redes, por Victor Suárez Menéndez La Reserva de la Biosfera de Redes es un auténtico tesoro natural en el corazón de Asturias, un lugar donde la belleza y la tranquilidad se encuentran en un entorno asombroso. La viajera SerViajera comparte su experiencia sobre la aldea de Prieres , destacando que «cada vez más, hasta que las copas de los árboles no escondan el paisaje y veas las cimas de las montañas». Este lugar es habitado por apenas 24 personas que han encontrado en esta tranquilidad un modo de vida. En Prieres, el viajero puede perderse en la naturaleza y disfrutar del silencio, interrumpido solo por «mugidos» y «una voz femenina cantando bajito en asturiano».
cristina valdés rodríguez destaca la pureza de este parque natural, donde «todo es puro, natural y sorprendente», y los visitantes pueden experimentar «bosques con árboles milenarios, prados por sorpresa y animales autóctonos «. Este entorno vibrante brinda infinitas sensaciones y descubrimientos. Otra viajera, Cris M. Noria, se enamoró de las rutas de montaña y la gente encantadora, calificándola como una «zona de Asturias que es una pasada y sorprendentemente desconocida». Sin duda, la Reserva de la Biosfera de Redes es el destino ideal para conectar con la naturaleza en sus formas más puras.
El Naranjo de Bulnes, por juangra El Naranjo de Bulnes , conocido también como Picu Urriellu, es una de las montañas más emblemáticas de la Cordillera Cantábrica, destacándose por su impresionante verticalidad de 550 metros en su cara oeste. Muchos viajeros coinciden en que la experiencia de acercarse a esta majestuosa cumbre es inolvidable. Alberto David sugiere que «la visión que se tiene desde el refugio situado en la base de esta mítica montaña es de una gran belleza» y resalta que el esfuerzo de la ascensión merecen la pena por las espectaculares vistas del entorno .
Rebeca Serna, por su parte, propone una ruta en coche que conecta varios miradores alrededor del Naranjo: «Se puede hacer una ruta muy cortita en coche, de unos 15 kilómetros, que cruza tres bellos miradores sobre el Naranjo de Bulnes». Aunque también menciona la opción de llegar al pueblo de Bulnes a pie, reafirmando que «merece la pena cada metro de subida».
La belleza natural que rodea el Naranjo de Bulnes lo convierte en un destino imprescindible para los amantes de la montaña, ofreciendo un espacio de paz y conexión con la naturaleza que pocos lugares pueden igualar.
Reserva Natural Integral de Muniellos, por Saudade La Reserva Natural Integral de Muniellos , situada en el suroccidente asturiano, es un verdadero paraíso natural que destaca por ser el mayor robledal de España y uno de los mejor conservados de Europa. Este espacio ha sido declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO , lo que respalda su singularidad ambiental. Tal como señala un viajero, «la reserva es un tapete verde inmenso, lleno de exquisitos olores silvestres, animales y rastros de vida».
El acceso a Muniellos es limitado, con solo 20 visitantes permitidos diariamente, lo que requiere una reserva previa a través de la web del parque. Un viajero menciona que «las reservas se abren cada diciembre y llenan rápido», lo que refleja la alta demanda de este impresionante lugar. El recorrido por el bosque es una experiencia única, con rutas que ofrecen vistas espectaculares, aunque pueden resultar desafiantes. Un comentario resalta que «la subida nos llevó más tiempo del que pensamos», pero al final, la satisfacción de alcanzar el punto más alto, rodeado de la naturaleza, hace que cada esfuerzo sea recompensado.
Visitar la Reserva Natural Integral de Muniellos es sumergirse en un entorno único, donde la naturaleza y la tranquilidad se combinan para ofrecer una experiencia inolvidable.
El embrujo de la costa asturiana
Playa de San Lorenzo, por Jesús Sanz Peralta La playa de San Lorenzo , en Gijón , es un destino fascinante que captura la esencia de la costa asturiana . Con su arena dorada y fina, la playa presenta una amplia explanada al bajar la marea, donde se puede disfrutar de actividades como el fútbol o el juego con palas, tal como menciona un viajero: «Un lugar donde podemos oír el ir y venir de las olas», creando un ambiente perfecto para relajarse. En verano, San Lorenzo se convierte en un bullicioso centro de vida, mientras que en invierno ofrece un espacio tranquilo para pasear y contemplar el paisaje, volviéndose «un continuo espectáculo» según comparte otra viajera.
La playa también es un lugar ideal para la práctica de deportes , desde vóley playa hasta surf, y su paseo añade un toque especial. Un visitante recomienda la ruta que va desde el Barrio de Cimadevilla, repleta de vistas espectaculares y esculturas emblemáticas. Además, durante los meses de verano, eventos como el festival aéreo atraen a numerosos visitantes, convirtiendo San Lorenzo en un punto focal de actividades. Este rincón de Gijón es un verdadero lujo tanto para quienes buscan descanso como para aquellos en busca de aventura.
Playa del Silencio, por Alfonso Maseda Varela La Playa del Silencio , ubicada en el concejo de Cudillero, es un auténtico paraíso natural que sorprende a quienes la visitan. Este rincón, también conocido como la playa de Gavieiro , invita a dejarse llevar por la tranquilidad que ofrece. El viajero Rafael Vilches describe la playa como «una de las más conocidas de Asturias», rodeada de impresionantes acantilados y dotada de una extensión de 500 metros de cantos rodados. Su estado virgen la convierte en un lugar ideal para disfrutar de la naturaleza en su máxima expresión.
El acceso a la playa es un verdadero viaje por un bosque de castaños, como menciona Víctor Gómez, quien destaca que «el espectáculo es impresionante» al llegar y encontrarse con las aguas transparentes y el sonido del mar. Esta sensación de paz es compartida por Mewy Fernández, quien manifiesta que «todo pasaba como si el tiempo transcurriese lento», convirtiendo la visita en una experiencia memorable.
A pesar de ser conocida por su belleza, su acceso requiere cierta preparación física debido a la pronunciada bajada que se debe afrontar. No obstante, aquellos que logran llegar son recompensados con un paisaje que invita a la introspección y el disfrute del silencio. Lidiababy relata que al entrar por Castañeras, «una sensación de paz tremenda» envuelve a todos los visitantes, asegurando que vale la pena el esfuerzo por descubrir este rincón escondido del occidente asturiano.
Playa de Gulpiyuri, por Pako Tejada Bautista La Playa de Gulpiyuri es un verdadero tesoro escondido en el concejo de Llanes, cerca de la localidad de Naves. Este rincón singular es conocido por su acceso inusual al mar , ya que conecta con el océano a través de una caverna subterránea . Jesúsgildo destaca su belleza natural, afirmando que «el paisaje como veréis en las fotos es inmejorable». Esta playa, con apenas 40 metros de longitud, es considerada una de las más pequeñas del mundo. Rafael Vilches señala que, dependiendo de la marea, el agua puede cubrir casi la totalidad de la playa, lo que la hace aún más fascinante.
El acceso a Gulpiyuri puede ser un desafío. Guillermo García menciona que «por mucho que miras en los mapas, una vez por la zona tienes que preguntar», lo que añade un aire de misterio a esta joya. A pesar de su popularidad, Rafa Pastor recomienda visitarla a las 14:00, cuando la marea comienza a subir , pero advierte sobre el terreno pedregoso. Dany Duarte , por su parte, describe el lugar como un «paraíso natural » donde se puede disfrutar de una tranquilidad absoluta, especialmente cuando no hay gente alrededor. La Playa de Gulpiyuri es, sin duda, una experiencia única que merece ser descubierta en el esplendoroso paisaje asturiano.
Playa de Torimbia, por Alba García Fernández La playa de Torimbia , situada cerca de Niembro en Asturias, es considerada una de las más hermosas y salvajes de la región. El viajero Lucía Muñoz destaca su carácter natural y su acceso a través de un sendero que permite disfrutar de impresionantes vistas antes de llegar a la arena. «El paseo trae consigo un paisaje espectacular», relata, y una vez allí, la playa ofrece su arena fina y la posibilidad de disfrutar de un ambiente tranquilo, alejado de multitudes.
Víctor Gómez, otro viajero, menciona que Torimbia tiene una extensión de aproximadamente 500 metros y, aunque se considera nudista, su ambiente es relajado. El acceso se realiza por un camino sencillo y ofrece un chiringuito donde se pueden saborear tapas asturianas. «Disfrutaremos de su arena fina y limpia», dice, subrayando lo placentero que es visitar este rincón.
Julia Romera también aconseja disfrutar de las vistas desde el monte y, si se siente cómodo, probar el nudismo. «La vista de los semicírculos concéntricos que hacen la montaña, la playa y las olas es para que se te quede en la retina y quieras volver», comparte. La playa de Torimbia es un destino imprescindible para quienes buscan belleza natural y un ambiente tranquilo en el corazón de Asturias.
Playa de Cuevas del Mar, por Víctor Gómez - machbel La Playa de Cuevas del Mar , ubicada a solo 2 kilómetros del pueblo de Nueva en Llanes, es sin duda un lugar de visita obligada en la costa asturiana. Con su arena fina y blanca, esta encantadora playa se encuentra resguardada por acantilados, creando un ambiente mágico y protegido del viento. Los viajeros destacan su “espectacular formación rocosa”, que se contempla mejor en marea baja y que le confiere un carácter único. Así lo menciona Víctor Gómez: “Es el signo de identidad de esta playa que mezcla tanto zonas de arena como zonas con piedras”.
La playa también ofrece formaciones sorprendentes como cuevas que invitan a la exploración. Chaimae describe el entorno: “Es una playa maravillosa, pequeña pero muy limpia, con forma de concha”, resaltando su belleza natural. Además, quienes la han visitado como Marta Rodríguez la consideran “la típica que no olvidarás y a la que querrás volver”, algo que refleja el encanto perdurable de este lugar.
Los servicios disponibles, como el aparcamiento cercano y los chiringuitos, hacen que la visita sea cómoda. Hay duchas y atención de salvamento durante la temporada de baño, lo que garantiza una experiencia agradable. Para aquellos que buscan vistas impresionantes, el sendero al lado del chiringuito lleva a miradores donde se pueden capturar fotos inolvidables de los acantilados. La Playa de Cuevas del Mar, con su belleza natural y su ambiente acogedor, es sin duda un paraíso que invita a disfrutar y a regresar.
Leyendas, historia y espiritualidad
Santuario de Covadonga, por Miguel Ángel Navarro El Santuario de Covadonga , un emblemático lugar ubicado en el corazón del Principado de Asturias, es considerado un destino imprescindible para cualquier viajero. Su Basílica de Santa María la Real, construida entre los años 1877 y 1901 en estilo neorrománico, destaca con su color rojizo, convirtiéndose en un símbolo de la historia de España. Como comenta un viajero, «la Basílica es espectacular» y su «organización impecable» hace que visitar este lugar sea un verdadero placer.
Covadonga es también conocida por ser la cuna de la Reconquista , donde el rey Don Pelayo inició la resistencia contra los árabes en el 722. Uno de los aspectos más impactantes es la Santa Cueva , donde muchos visitantes, como menciona una viajera, «hacen ofrendas a la virgen » y participan en rituales en un ambiente rodeado de historia y espiritualidad.
No se puede dejar de visitar el museo adjunto al santuario , que ofrece una visión detallada de su rica herencia. Como señala un viajero experto, este santuario «te regala paz» y es una experiencia que va más allá de las fotografías. La conexión emocional y la importancia histórica hacen de Covadonga un lugar fascinante y lleno de vida, rodeado de la impresionante belleza natural de los Picos de Europa .
Puente romano de Cangas de Onís, por Domingo Aleman El Puente Romano de Cangas de Onís es un auténtico símbolo de la arquitectura asturiana , impresionante desde el primer vistazo. Como menciona una viajera, es «el puente más bonito que he visto nunca», destacando su belleza y el encantador entorno del pueblo. Este puente, que en realidad es de origen medieval aunque se asienta sobre restos romanos, ofrece una vista majestuosa del río Sella y está adornado con la Cruz de la Victoria, un símbolo de la victoria de Pelayo en la Reconquista.
Los viajeros destacan su acceso libre y la posibilidad de pasear por él mientras disfrutan de las vistas. Otro viajero recuerda que «algo místico lo envuelve», lo que lo convierte en una visita obligada. Su entorno es igualmente atractivo, rodeado de otros lugares de interés como Los Lagos y Poncebos, lo que contribuye a que muchos regresen repetidamente a la región. El Puente Romano es un lugar que invita a la exploración y a disfrutar de la rica tradición asturiana.
Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo, por Jorge Fernández Situadas en la ladera del monte Naranco, las Iglesias de Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo constituyen un valioso patrimonio del prerrománico asturiano . Santa María, erigida en el siglo IX por el rey Ramiro, es descrita por el viajero luisfernando como una «edificación sencilla pero espléndida». La construcción rectangular, con dos pisos, ofrece un acceso guiado al piso superior , que muchos, como él, consideran el más interesante.
Su cercanía a San Miguel de Lillo, mencionado por Ignacio Izquierdo como parte de un antiguo conjunto arquitectónico, permite disfrutar de espectaculares vistas de Oviedo . Miskita destaca el ambiente «afable y apacible» que rodea a San Miguel, donde los elementos de la iglesia han sido cuidadosamente preservados.
La visita a estos monumentos es esencial, como afirma javolemalo , quien señala que omitir este lugar es un «pecado mortal». La belleza de su entorno natural, tal como lo describe Roberto Marcelo Peñalva al referirse a «un hermoso paisaje» que eleva estas iglesias, proporciona una experiencia única que capta el silencio, en contraste con el bullicio de la ciudad. Sin duda, Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo son un destino imperdible en Asturias.
Catedral San Salvador de Oviedo, por Jose Ignacio Diaz Latorre La Catedral de San Salvador de Oviedo es una joya gótica situada en el corazón de la ciudad, cuya construcción comenzó en el siglo IX para albergar reliquias de gran importancia religiosa. Este impresionante monumento preside una plaza que invita a la contemplación, siendo un punto central en el Camino de Santiago . Como destaca un viajero, «su estrecha vinculación con el Camino de Santiago» aporta un valor histórico que trasciende su arquitectura.
La catedral es reconocida por su estilo gótico florido , con un pórtico adornado por arcos bellamente decorados. La puerta central, con una talla de Santa Eulalia, es un símbolo de la fertilidad de los campos asturianos. La torre, con su esbelta aguja calada, y la Cámara Santa , que alberga tesoros como la cruz de la Victoria y el Santo Sudario, son imperdibles. Un visitante ha dicho que «el conjunto interior es impresionante y merece la pena la visita», lo que resalta la riqueza artística del lugar.
Además, por solo 3 euros, se puede acceder al museo que se encuentra en el Claustro Alto, que cuenta con objetos religiosos de diversas épocas. La experiencia de visitar esta catedral no solo es un viaje en el tiempo, sino también una profunda conexión con la historia y la espiritualidad asturiana. Sin duda, es un lugar asombroso que todo viajero debería incluir en su ruta por Asturias.
Las tres Cruces en Covadonga, por Rodrigo Nieto Las Tres Cruces de Covadonga son un punto emblemático que atrae a numerosos visitantes gracias a su reconocido valor histórico y su impresionante entorno natural. Como destaca Rodrigo Nieto , «este es sin duda uno de los sitios más visitados de España, por su enclave natural y como no, por su belleza». Este monumento no solo se ubica en un lugar privilegiado, sino que también ofrece una vista espectacular de la Basílica . La cercanía con la Cueva de la Virgen es otro atractivo; en este lugar, se dice que la Virgen ayudó a Don Pelayo a vencer a los árabes, un relato que Silvia del Moral menciona al afirmar que «todo el mundo se para a fotografiar este monumento».
Los visitantes destacan las increíbles vistas que se pueden disfrutar desde este mirador. Cristian Reyes , por ejemplo, señala que «unas vistas hermosas» hacen de este lugar una parada obligatoria. Sin duda, la experiencia de contemplar la Basílica y el entorno de Covadonga, junto con su carga histórica, garantiza un momento memorable para quienes decidan visitar Las Tres Cruces.
Miradores para tocar el cielo
Mirador del Fitu, por Alberto Suarez El Mirador del Fitu es uno de los lugares más emblemáticos y espectaculares de Asturias, situado en la Sierra del Sueve a 1.100 metros sobre el nivel del mar. Este mirador se ha convertido en un referente para los viajeros, ofreciendo vistas panorámicas de 360 grados que abarcan tanto la costa del Mar Cantábrico como las impresionantes montañas de la Cordillera Cantábrica. Según el viajero RICARDO GONZALEZ LOPEZ , «es una gran experiencia visual y emblemática para todos» y su ubicación permite observar más de 100 kilómetros de costa, desde Caravia hasta el Faro de Peñas.
El acceso se realiza a través de la carretera AS-260, y en días despejados, como indica Celia Muñoz , «el resultado de la decisión fue increíble… preciosas las capas de terreno que van apareciendo unas tras otras.» Sin embargo, también es común encontrarse con niebla y nubes que pueden ocultar la vista, como mencionan varios viajeros. A pesar de esto, siempre deja una impresión imborrable. La experiencia en el Mirador del Fitu es, sin duda, obligatoria para todo amante de la naturaleza que visite Asturias.
Parque del Cerro de Santa Catalina, por Marco Antonio Situado en el barrio marinero de Cimadevilla, el Parque del Cerro de Santa Catalina se alza como un impresionante mirador sobre Gijón y el mar Cantábrico. Los viajeros destacan la belleza de este lugar, donde se pueden contemplar «espectaculares vistas de toda la ciudad «, especialmente de la Bahía de San Lorenzo y la iglesia de San Pedro. Para Lala , «lo más bonito de este lugar son las espectaculares vistas», aunque advierte sobre la falta de barandillas que podría poner en riesgo a los más pequeños.
El parque no solo es famoso por su panorámica, sino también por su valor histórico. En la cima se halla la emblemática escultura «Elogio del Horizonte «, obra de Eduardo Chillida, que ofrece a los visitantes una experiencia única: «si te colocas en el centro del wáter, podrás escuchar el sonido de las olas como si estuvieras dentro del mar», comenta Paúl Llamazares . Además de la escultura, el parque cuenta con zonas infantiles, un auditorio al aire libre y recuerdos de la historia militar de Gijón, como antiguos búnkeres.
Ideal para pasear, leer o simplemente relajarse, el Cerro de Santa Catalina se convierte en un refugio de tranquilidad para todos los que visitan este rincón de Asturias.
Alto del Naranco, por luisfernando El Alto del Naranco , un emblemático monte situado a escasos kilómetros de Oviedo, es un destino obligado para quienes buscan disfrutar de unas vistas impresionantes . “La ciudad se ve preciosa desde allí”, comenta un viajero, destacando la panorámica que abarca no solo la capital asturiana, sino también Gijón y gran parte del territorio de Asturias en días despejados.
En la cima, el área recreativa ofrece un merendero ideal para pasar el día. A lo largo de la senda peatonal conocida como «Pista Finlandesa «, los visitantes pueden disfrutar de un paseo que serpentea por el monte, llevando hasta un icónico monumento: el Sagrado Corazón de Jesús . Este espacio, complementado por zonas verdes y columpios, invita tanto a locales como a turistas a disfrutar de una jornada al aire libre .
Una viajera menciona que «es un lugar al que creo que toda persona tiene que ir si viene a Oviedo». Así, el Alto del Naranco se convierte en un refugio de naturaleza y tranquilidad, ideal para aquellos que buscan escapar del bullicio de la ciudad y deleitarse con la belleza asturiana.
Sabores y vida local
Cimadevilla, por Jos Glez Cimadevilla, el emblemático barrio de Gijón, se alza sobre la península de Santa Catalina, entre la playa de San Lorenzo y el puerto deportivo. Este legendario lugar es un testigo viviente de la tradición marinera, donde la historia y la modernidad coexisten. En palabras de una viajera, es «el típico barrio marinero de pescadores en torno al cual se creó la ciudad», lo que lo convierte en un punto de interés imperdible.
Sus estrechas calles están adornadas con coloridas fachadas, donde pequeñas tabernas y sidrerías invitan a degustar la rica gastronomía asturiana . Un viajero destaca que Cimadevilla «es un lugar donde perderse entre sus callejuelas» y disfrutar de unas sidras. Además, el barrio alberga importantes monumentos, como el Elogio del Horizonte, del escultor Chillida, y restos de antiguas termas romanas, ofreciendo un recorrido por la historia de la ciudad.
La atmósfera animada y el ambiente nocturno hacen de Cimadevilla un excelente sitio para los jóvenes que buscan ocio y diversión en sus bares y pubs. Así, este barrio no solo es una delicia para los amantes de la gastronomía, sino que también ofrece un pernicioso encanto, perfecto para disfrutar de la magia de Gijón.
Calle Gascona, por Lala Calle Gascona, situada en el corazón de Oviedo, es un auténtico referente para quienes desean sumergirse en la rica cultura de la sidra asturiana . Apodada «el bulevar de la sidra «, esta calle peatonal cautiva a los visitantes con sus numerosas sidrerías o «chigres». Como comentaba una viajera, «No podéis iros de Oviedo sin tomar algo por Gascona, es un clásico». En este espacio vibrante, no solo se disfruta de una bebida emblemática, sino que también se pueden degustar raciones y platos típicos de la gastronomía local.
El ambiente festivo y acogedor de la calle es perfecto para compartir «unos culines» de sidra en compañía de amigos. Entre los locales más destacados se encuentra Tierra Astur, donde un viajero señala que se puede hacer «parada obligada para comer algo». Sin embargo, la experiencia gastronómica puede ser variable; aunque muchos celebran el ambiente y el trato, otros han tenido desilusiones con algunos menús, como menciona un comensal que no quedó satisfecho con platos como la fabada. Aun así, la mayoría coinciden en que la buena compañía y la oferta variada hacen de la Calle Gascona un lugar fundamental durante una visita a Oviedo.
Casco Antiguo, por Ana Crispim El Casco Antiguo de Oviedo es un lugar que enamora a quienes lo visitan. Sus calles empedradas, adornadas con casas de colores pastel, invitan a un paseo que parece detener el tiempo. Según luisfernando , «pasear por el casco antiguo de Oviedo significa olvidarte del tiempo», y esto se siente en cada rincón, donde el viajero descubre algo más hermoso a cada paso.
Durante la festividad de San Mateo, Carmen Canto vivió una experiencia ambivalente, comentando que el casco histórico «es espléndido», aunque la celebración trajo consigo quioscos y escenarios que dificultaron la plena apreciación del entorno. Sin embargo, esto no desmerece la belleza del lugar.
La muralla medieval es otra joya que pocos visitantes conocen. Turismosiglo21 menciona cómo caminar por la cerca medieval conduce al famoso Postigo y a callejuelas como Salsipuedes, que llevan a la imponente Catedral de Oviedo , siempre presente como guía en la visita.
El encanto de Oviedo también radica en su oferta cultural y social . shockbrain destaca que la ciudad es «una de las más bonitas de España», llena de museos, esculturas y bares donde disfrutar de un buen vino. Sin duda, el Casco Antiguo es un lugar que invita a perderse y dejarse llevar por su historia y su belleza.
Un litoral de acantilados y naturaleza salvaje
Los bufones de Pría, por Victor Suárez Menéndez Los Bufones de Pría son un fenómeno natural que deslumbra a quienes se aventuran a conocer este rincón de Asturias. Situados cerca de la localidad de Llames, estos bufones son grietas en las rocas calizas por donde la fuerza del mar expulsa agua y aire, creando un espectáculo digno de admiración. El viajero Victor del Pozo describe su visita como un descubrimiento, revelando que «Aquel paraíso que tenemos más allá de Picos de Europa esconde muchos más rincones de los que pensamos.» Es una experiencia única acercarse a estos acantilados durante un día de mar picado .
La viajera Lala destaca que «en ocasiones, estas cavidades comunican con la superficie formando auténticas chimeneas verticales ,» que se animan con los rugidos de la marea, especialmente en otoño e invierno, cuando la mar está más brava. Además, la recomendación de no acercarse demasiado a los bufones es esencial, ya que el agua puede salir a presión y causar accidentes, como advierte Lucalu .
Explorar el paisaje rocoso es una aventura que invita a disfrutar de vistas espectaculares y de la magia de la naturaleza, mientras se camina con precaución en un entorno, que aunque impresionante, puede ser resbaladizo tras la salida del agua. Los Bufones de Pría no solo ofrecen belleza natural, sino que también son un espacio para la reflexión y el contacto con el legado de las historias y mitos del lugar, según cuentan los lugareños. Sin duda, un destino que no debe faltar en la lista de quienes visitan Asturias.
Cabo Peñas, por Víctor Gómez - machbel El Cabo Peñas, punto más septentrional del Principado de Asturias, es un lugar que combina belleza natural y rica historia marítima. Rafa Pastor menciona que «el cabo en sí tiene unas vistas con las que se logra alcanzar a ver el puerto y la ría de Avilés, y el puerto de Gijón.» Este rincón ofrece un paisaje impresionante, sobre todo en días despejados, donde la brisa del mar añade a la experiencia. Sin embargo, los viajeros advierten que la costa puede volverse peligrosa en condiciones de niebla.
En la zona, el Faro de Peñas se erige como un testimonio del pasado. Carlos Olmo destaca que «el faro se construyó en el antiguo emplazamiento de una torre de vigía» y ha sido renovado varias veces, convirtiéndose hoy en un centro de interpretación del medio marino . Este centro alberga información sobre los ecosistemas del litoral y los naufragios de la zona.
El entorno, protegido por su biodiversidad, es ideal para avistar aves marinas y disfrutar de caminatas alrededor de los acantilados , como menciona aurora_alv . Además, Víctor Gómez sugiere una ubicación especial para disfrutar de las puestas de sol, recomendando un desvío hacia una estación de Telefónica para obtener vistas privilegiadas. Cabo Peñas es un imprescindible para los que visitan Asturias, ofreciendo un refugio de paz y espléndidas vistas sobre el Mar Cantábrico.
Cabo Vidío, por Pablo Alonso Cabo Vidío es un destino imprescindible que deja a los visitantes sin aliento, tanto por su belleza natural como por la intensidad de sus paisajes. Situado a pocos minutos de Cudillero, este espectacular acantilado se eleva a más de 200 metros sobre el mar Cantábrico, ofreciendo un horizonte infinito que marca la memoria de quienes lo visitan. El viajero Gonzalo Moreno lo describe como «de esas vistas que uno jamás podrá olvidar», destacando la mezcla de paz y la furia de la naturaleza. Esta dualidad se convierte en una experiencia transformadora, invitando a los visitantes a vivir el momento más allá de capturarlo en fotos.
El lugar resalta por sus vertiginosos acantilados de pizarra y cuarcita , donde se pueden observar gaviotas y cormoranes en un escenario de aguas frías y azules. Víctor Simón Pazos lo considera uno de los «sitios más impresionantes de Asturias». Cabo Vidío es perfecto para los amantes de la naturaleza y la aventura, ya que su acceso sin barreras añade un toque de adrenalina y emoción. Con cada paso, los viajeros se encuentran rodeados de un paisaje que inspira tranquilidad y asombro, convirtiéndose en un refugio mágico donde desconectar y disfrutar del mundo natural.
El Mirador de San Roque, por Víctor Gómez - machbel El Mirador de San Roque , ubicado en la cima del encantador pueblo pesquero de Lastres , es considerado un destino esencial en cualquier visita a Asturias. Desde aquí, los viajeros pueden disfrutar de vistas impresionantes que abarcan la costa oriental de Asturias y el majestuoso paisaje que rodea este rincón del Cantábrico. Como señala uno de los viajeros, el mirador ofrece «una de las más bellas vistas de la costa cantábrica». Las playas de la Griega y de la Isla, junto con las imponentes montañas de los Picos de Europa al fondo, crean un paisaje que parece sacado de un sueño.
El sitio no solo destaca por sus vistas, sino también por su accesibilidad. Se puede llegar en coche a través de una pequeña carretera, lo que facilita la visita, aunque algunos viajeros aconsejan tener en cuenta que «siempre suele estar bastante concurrido». Al pie del mirador se encuentra un restaurante que invita a disfrutar de una buena comida mientras se contempla la belleza del entorno. Como menciona otro visitante, después de una «estupenda comida», disfrutar de las vistas se convierte en una experiencia inolvidable.
El atardecer es, sin duda, el momento más recomendado para visitar este mirador, ya que ofrece una panorámica que se transforma en un verdadero espectáculo de colores. El Mirador de San Roque es un lugar que promete dejar huella en el corazón de quienes lo visitan.
Aventura y senderos que emocionan
Ruta del Cares, por Hotel Infantado La Ruta del Cares es un verdadero tesoro natural ubicado en el corazón de los Picos de Europa , que atrae a amantes del senderismo y la naturaleza de todo el mundo. Esta impresionante senda recorre aproximadamente 10 kilómetros entre Poncebos, en Asturias, y Caín, en León. Javi Girón García emite una recomendación esencial: «es una ruta fácil, en la que se recomienda ir con calzado cómodo, agua y algo de comida». La travesía ofrece vistas espectaculares de montañas y desfiladeros, donde el río Cares fluye con su característico color verde cristalino.
Lala señala que la ruta no solo es famosa por su belleza, sino también por su historia: «esta ruta fue excavada artificialmente en la roca para canalizar el cauce del río». Marina también destaca la impresionante cercanía de las montañas y los hondos barrancos. Para quienes desean un mayor desafío, Lonifasiko aconseja explorar el camino tallado en la roca , que ofrece «vistas espectaculares» a través de los puentes.
Es recomendable estar preparado, ya que algunos tramos requieren atención, especialmente si se realiza el recorrido completo de ida y vuelta , que puede sumar hasta 24 kilómetros si se comienza en Poncebos, como advierte Carlos Guasch Garcia . Sin duda, la Ruta del Cares es una experiencia que todos deberían vivir al menos una vez.
Costa asturiana, por Miskita La costa asturiana , especialmente en la región de Llanes, brinda una experiencia rejuvenecedora para los amantes de la naturaleza. Paula Mata destaca que Posada de Llanes ofrece una localización privilegiada , con acceso a playas de ensueño como Toranda, Niembro y Gulpiyuri, ideales para disfrutar de un ambiente más tranquilo que el de Llanes pueblo, que suele estar abarrotado. «La gente en Posada de Llanes es muy amable y agradecida con los visitantes», lo que hace que la estancia sea aún más placentera.
Por su parte, Toni TuAl resalta que Llanes se convierte en el lugar perfecto para los viajeros en busca de disfrutar de la naturaleza y la gastronomía local . “Desde pasar la mañana en la playa de Toró y disfrutar de una comida típica veraniega, hasta recorrer pueblos cercanos”, hay mucho por descubrir en esta costa que sorprende a cada paso. La belleza natural se combina con la rica cultura gastronómica asturiana, todo ello en un entorno verde intenso que invita a la exploración. La costa asturiana es, sin duda, un paraíso para quienes buscan momentos inolvidables y un contacto cercano con la naturaleza .
El camin Encantau, por Yolanda Alvarez Cadenas El Camin Encantau es una ruta mágica situada en el Valle de Ardisana, en Llanes, que captura la esencia de la mitología asturiana . Este recorrido circular de aproximadamente 12 km se inicia en el pueblo de La Venta y atraviesa localidades encantadoras como Comezán, La Malatería, Palaciu, Ardisana y Ricaliente. A lo largo del camino, los viajeros se encuentran con esculturas de madera de fascinantes personajes míticos como el Patiricu, el Nuberu y el Cuélebre. La viajera Yolanda Alvarez Cadenas destaca que «es muy bueno para hacerlo con niños», ya que la ruta es accesible y fácil, con solo una corta cuesta al principio.
El entorno natural es realmente asombroso. Los viajeros como Mewy Fernandez Gonzalez han mencionado que, aunque algunos tramos no tienen sombra, el tiempo «se me hizo corto» gracias a la ilusión de descubrir seres mágicos. Los paisajes, con su luz especial, añaden un aire de encanto y misterio a la experiencia. Sin embargo, algunos usuarios, como Raül Santamaría , advirtieron que los últimos kilómetros se realizan por una carretera sin arcén, lo que puede desentonar con la búsqueda de maravilla en la naturaleza.
El Camin Encantau es ideal para quienes buscan una aventura familiar en un entorno espectacular . La mezcla de mitología, paisajes y un recorrido adecuado para todas las edades convierte esta experiencia en un recuerdo inolvidable.
Ruta del Alba, por alito En el corazón del Parque Natural de Redes , la Ruta del Alba se destaca como una de las experiencias más memorables de Asturias. Este sendero, que comienza en el encantador pueblo de Soto de Agues, ofrece un recorrido de unos 15 kilómetros, ideal para disfrutar de la naturaleza en un entorno de frondosos bosques y cascadas deslumbrantes. Según el viajero David Arribas , «no pudimos tomar una decisión más acertada», ya que describe la ruta como «muy sencilla», perfecta para familias y amantes del senderismo. La primera parte transcurre por una pista bien acondicionada, mientras que la segunda, algo más exigente, sigue a lo largo del río Alba, cuyas aguas cristalinas añaden un toque especial al entorno.
Marian Ramos resalta la belleza única del paisaje, señalando que “su recorrido nos sumerge en un bosque muy cerrado lleno de saltos de agua espectaculares”. Durante el trayecto, los visitantes pueden disfrutar de la compañía de viejos castaños y hayas que, en otoño, brindan una explosión de colores vibrantes. La ruta culmina en un área acondicionada para descansar, desde donde se pueden observar impresionantes vistas mientras se respira aire puro. Este espacio se convierte en un lugar ideal para reponer energías antes de emprender el regreso, ya que el camino, aunque fácil, requiere atención con respecto a la luz del día. La Ruta del Alba es, sin duda, un viaje que invita a desconectar y a disfrutar de la magia de Asturias en estado puro.
Ruta de las Xanas, por alito La Ruta de las Xanas es una de las joyas naturales de Asturias, perfecta para los amantes del senderismo y la belleza paisajística. Este recorrido, que se inicia en el área recreativa de las Xanas en Santo Adriano, lleva a los aventureros a través de un desfiladero impresionante y frondosos bosques, donde el murmullo del río acompaña cada paso. Un viajero describe la experiencia así: «Las vistas son increíbles al principio con los desfiladeros entorno al río, después se va metiendo más en el bosque». La ruta es accesible, con opciones para todos los niveles de caminantes, aunque se recomienda llevar bañador para disfrutar de las pozas que aparecen a lo largo del camino.
Este sendero, declarado Monumento Natural en 2002, fue una vez un camino antiguo para conectar pueblos como Pedroveya, y muchos viajeros coinciden en que el esfuerzo vale la pena. JUANJO menciona: «La senda recorre magníficos paisajes adentrándose en un verde y frondoso bosque». Al finalizar, una buena comida en el bar «Casa Generosa», con platos típicos como la fabada, es el complemento ideal para recuperar energías tras una jornada de exploración. Sin duda, la Ruta de las Xanas es un destino imperdible para quienes disfrutan de la naturaleza asturiana.
Asturias es un destino que cautiva con su combinación de naturaleza deslumbrante , historia rica y tradiciones vibrantes. Desde los lagos y montañas hasta los pueblos costeros y su sobresaliente arquitectura, cada rincón ofrece una experiencia única . Al explorar esta tierra, se descubre un entorno donde la aventura y la cultura se entrelazan, dejando una huella imborrable en quienes la visitan.