Las playas escondidas de Asturias que debes descubrir Asturias esconde verdaderos tesoros en sus playas menos conocidas. La playa de Toró , con sus impresionantes acantilados, es un refugio para los amantes de la naturaleza. Barayo, un entorno virgen, ofrece una experiencia única entre montañas y mar . Cuevas del Mar es famosa por sus formaciones rocosas, mientras que Gulpiyuri sorprende con su singularidad al ser una playa interna . Torimbia y Xagó destacan por su belleza natural, ideales para quienes buscan tranquilidad. San Lorenzo, en cambio, combina actividad y encanto. Estos rincones revelan la esencia de la costa asturiana, invitando a explorarlos.
La playa de Barayo , enclavada entre los concejos de Navia y Valdés, es un verdadero tesoro natural. Se trata de una Reserva Natural Parcial que destaca por su entorno salvaje , donde el río Barayo desemboca en el mar Cantábrico. Con 2,5 kilómetros de arena fina y amarillenta, esta playa es ideal para pasear y disfrutar de la tranquilidad que la rodea. Un viajero la describe como «una maravilla, poco explotada y pura naturaleza», y a su vez, un visitante menciona que «la palabra que mejor la define es salvaje».
El acceso a Barayo requiere un pequeño esfuerzo, ya que se debe dejar el coche en un parking y caminar alrededor de media hora a través de un sendero que atraviesa un bosque. Sin embargo, esto contribuye a su encanto, manteniéndola menos concurrida y ofreciendo un espacio donde descansar en paz. Un viajero destaca que aquí «la tranquilidad y la calma están aseguradas», lo que permite a los visitantes disfrutar de un día de relax con un simple picnic.
A pesar de su belleza y aislamiento, hay que tener cuidado con el estado del mar, ya que el Cantábrico puede presentar oleaje. Sin duda, la playa de Barayo es una opción perfecta para quienes busquen un lugar idóneo para desconectar y disfrutar de la naturaleza en estado puro.
Situada a solo dos kilómetros del pueblo de Nueva de Llanes, la Playa de Cuevas del Mar es un auténtico tesoro natural que deslumbra a quienes la visitan. Rodeada de espectaculares formaciones rocosas , esta playa destaca por su belleza singular. Víctor Gómez menciona que «su espectacular formación rocosa, que se ve mucho mejor con marea baja, es el signo de identidad de esta playa». Este rincón de arena fina y blanca, encajado entre acantilados, se convierte en un refugio perfecto del viento y las corrientes. Chaimae describe esta maravilla como «una playa maravillosa, pequeña pero muy limpia», dejando claro que es una parada obligatoria en la costa de Llanes.
La experiencia de los visitantes es enriquecedora, con Marta Rodríguez quien expresa que «es la típica que no olvidarás y a la que querrás volver». Además, la playa cuenta con un chiringuito y un aparcamiento cercano, lo que la hace accesible para todos . Quienes buscan explorar los alrededores también encontrarán interesantes caminos que llevan a hermosos paisajes, como menciona Esteban Fernández, quien destaca las «espectaculares vistas y acantilados». Sin duda, Cuevas del Mar invita a disfrutar de momentos inolvidables en un entorno natural cautivador.
Playa de Xagó , situada en Gozón, es sin duda uno de los tesoros ocultos de la costa asturiana . Con su arena fina y un paisaje impresionante , esta playa se extiende entre altos acantilados y es un destino ideal tanto para los amantes de la naturaleza como para los surfistas. Tal como menciona un viajero, es «una de las playas más bonitas y extensas del Principado de Asturias». Su fama se ha consolidado en la comunidad de amantes del nudismo y en el mundo del surf, con rompientes que atraen a deportistas de todas partes.
Acceder a la playa puede ser una pequeña aventura; al entrar, uno se encuentra rodeado de arboleda y debe caminar un poco para llegar a la inmensa extensión de arena. Como señala una viajera, «la verdad es que fuimos un día a buscarla porque la ponían bien en la guía de viajes, y el día antes de nuestra partida de Asturias volvimos a ir». Sin embargo, a pesar de su belleza natural y la tranquilidad que ofrece, algunos visitantes han resaltado la falta de mantenimiento , lo que puede empañar la experiencia. Aun así, el encanto de este lugar radica en su inmensidad y su atmósfera relajada, convirtiendo a Playa de Xagó en un destino inolvidable dentro del paraíso asturiano .
La playa de Barro , ubicada en la localidad del mismo nombre y próxima a Llanes, es considerada uno de los tesoros de la costa asturiana. Este rincón, calificado por muchos viajeros como un pequeño paraíso, ofrece unas aguas cristalinas y una arena blanca y fina que evocan el Caribe en pleno norte de España. Lucalu destaca que, aunque en días soleados puede haber cierta saturación, «merece la pena disfrutar de sus aguas» y del ambiente juvenil que la rodea.
Los visitantes también comentan sobre la belleza particular de la playa en marea baja, cuando se puede acceder a una calita cercana . «En marea alta, solo se puede acceder a ella por el camping que hay al lado», señala el viajero. Además, la playa cuenta con diversos servicios, como duchas, un bar y opciones de alojamiento, ofreciendo todo lo necesario para una jornada perfecta.
La forma de herradura de Barro, acotada por rocas, crea un ambiente íntimo y mágico. Ricardo González López menciona que en invierno, la playa vacía proporciona una experiencia especial, «como si estuvieras visitando el Caribe en Asturias». Esta mezcla de belleza natural y tranquilidad la convierte en un lugar ideal para disfrutar en pareja, con amigos o en familia. Sin duda, la playa de Barro es un destino imperdible para quienes exploran el encanto de Asturias.
La Playa de Gulpiyuri , situada en el concejo de Llanes, cerca de Naves, es un verdadero tesoro escondido en la costa asturiana. Este rincón natural se caracteriza por ser una encantadora playa de agua salada, que, aunque no tiene acceso directo al océano , se conecta con él a través de una serie de cuevas subterráneas . Como destaca un viajero, «se deja sentir la influencia de las mareas y la acción del oleaje», lo que la convierte en un espectáculo único.
El acceso a Gulpiyuri es todo un viaje en sí mismo. Según la experiencia de otro visitante, «lo mejor que tiene esta playa es lo difícil que es encontrarla». Para llegar, es necesario tomar un pequeño túnel que parece desapercibido y recorrer un sendero hasta llegar al arenal. Al llegar, la sensación de descubrimiento es abrumadora, especialmente cuando la playa está poco concurrida, como señala un viajero que la describe como «tranquila» y casi mágica.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que, dado su reducido tamaño, «la playa no cuenta con ningún tipo de servicio» y en pleno verano puede llenarse rápidamente. A pesar de estos pequeños contratiempos, muchos coinciden en que Gulpiyuri vale la pena visitarla, no solo por su belleza, sino también por la tranquilidad que se respira en este entorno natural , convirtiéndola en uno de los lugares favoritos de Asturias.
La playa de Torimbia , situada en Niembro, Asturias, es un refugio de belleza natural que conquista a todos los que la visitan. Este rincón salvaje, alejado del bullicio, se accede tras un agradable paseo de 10-15 minutos desde el aparcamiento. A lo largo del camino, los viajeros son cautivados por un espectáculo de colores y paisajes que hacen de la llegada a la playa un verdadero deleite. Como expresa Lucia Muñoz , «la forma de la playa es de concha, por lo que en el caso de que haya oleaje siempre se puede entrar por los extremos».
El ambiente en Torimbia es relajado y acogedor. Es conocida por su carácter nudista , algo que, según Víctor Gómez, «en verano no suele tener demasiada gente». La playa se caracteriza por su arena fina y sus tranquilas aguas, ideales para bañarse o practicar surf. En este entorno, el sonido de las olas y de las gaviotas acompaña a los visitantes que disfrutan de un gran momento de desconexión.
Además de la belleza del lugar, el chiringuito cercano ofrece exquisitas tapas asturianas . Un recurso perfecto para reponer energías. Como apunta Lucia, «podréis disfrutar viendo el atardecer desde unos bancos que dan al oeste mientras te tomas un helado». La experiencia en Torimbia es, sin duda, un regalo a los sentidos que invita a volver una y otra vez.
La Playa de San Lorenzo , situada en Gijón, es un lugar que enamora a quienes la visitan. Su arena fina y dorada se extiende a lo largo de una amplia explanada que, al bajar la marea, se convierte en un espacio perfecto para disfrutar de actividades como el fútbol o las palas. Marco Antonio describe esta playa como un «lugar donde podemos oír el ir y venir de las olas mezclado con el inconfundible olor a salitre» al caer la noche, creando una atmósfera mágica.
Durante los meses de verano, San Lorenzo se transforma en un bullicioso núcleo de actividad. Yoli ChamBa recuerda la creatividad que inunda la playa, mencionando la impresionante escultura de arena en forma de dragón que atrajo la atención de los visitantes, ejemplificando el talento de los artistas callejeros.
Además de relajarse en la arena, es común ver a los viajeros practicando deportes como volley playa y surf. Sara Rufián Grajales destaca el agradable paseo por el muro de la playa , ideal para contemplar espectaculares atardeceres y disfrutar de diversas opciones deportivas. La Playa de San Lorenzo no solo es un paraíso para quienes buscan sol y mar, sino también un vibrante escenario donde cada visita ofrece nuevas sorpresas.
La Playa del Silencio , situada en las cercanías de Castañeras, es un rincón mágico que no deja a nadie indiferente. Muchos viajeros la describen como un lugar donde “se detiene el tiempo”. Mewy Fernandez Gonzalez comparte que “todo pasaba como si el tiempo transcurriese lento”, un reflejo perfecto de la atmósfera de tranquilidad y paz que se respira en este entorno natural virgen.
Acceder a esta playa implica un pequeño esfuerzo, ya que se llega tras caminar por un sendero que atraviesa un bosque de castaños. Víctor Gómez – machbel destaca que “la playa está considerada monumento natural”, lo que contribuye a su belleza intacta. Una vez allí, quedarás maravillado por las aguas cristalinas y los altos acantilados que la rodean.
Rafael Vilches señala que se trata de una de las playas más conocidas de Asturias , famosa también como la Playa de Gavieiro. Sus extensos 500 metros de cantos rodados ofrecen un paisaje impresionante , aunque carece de servicios, lo que la convierte en una auténtica playa virgen. «La sensación de paz” que se experimenta es única, como menciona Lidiababy , que resalta cómo este lugar envuelve al visitante desde el primer momento.
Sin duda, la Playa del Silencio es un destino que cautiva a quienes buscan desconectar y sumergirse en la belleza natural de Asturias .
Asturias se revela como un destino inigualable para quienes buscan playas que combinan belleza natural y tranquilidad. Desde la vibrante Playa de San Lorenzo hasta la enigmática Playa del Silencio, cada una de estas joyas costeras ofrece momentos inolvidables . Adentrarte en sus paisajes es sumergirte en un mundo donde la naturaleza y el océano se abrazan, dejando huellas imborrables en el corazón de quienes las visitan.