MINUBE
Seguir en la app
Abrir
¿Dónde quieres ir?
¿Te gusta Escuaín?
Compártelo con el mundo
Entrar con Google +
¿Dónde quieres ir?

Senderismo en Escuaín

6 senderismo en Escuaín

Senderismo en Escuaín
Excursión de Escuaín a "La Valle"
(1)
Salvaje, precioso paisaje quebrado.
Senderismo en Escuaín
Excursión desde Escuaín a Cuello Viceto (2010m)
(2)
Os lo recomiendo
Senderismo en Escuaín
Excursión al Puente los Mallos
Si la excursión hasta la Valle se te hace corta, puedes continuarla ruta hasta el puente de los Mallos, el recorrido desde la Valle son un par de kilómetros más (en total desde el pueblo hasta aquí unos 8km), casi todo de bajada. El camino abandona la pista una vez llegamos a la Valle y a partir de aquí es un sendero estrecho pero muy fácil y bien indicado que cruza el río y continua descendiendo por una senda que se vuelve más oscura a medida que perdemos altura y nos adentramos en zonas boscosas. El Puente de los Mallos atraviesa esta zona inaccesible del río sobre las paredes de roca conectando así las dos vertientes del Valle separadas por esta impresionante y profunda grieta. Podemos volver por donde vinimos, seguir la ruta de la que este recorrido forma parte (la circular de Escuaín) pasando por el pueblo de Revilla o tomar la senda colgada (que ya os contaré, pues es impresionante), vosotros elegís según las ganas.
Senderismo en Escuaín
Circuito de los miradores, Escuaín(P.N.Ordesa y Monte Perdido)
(1)
"Bofetón" que la Madre Naturaleza te somete al asomarte por estos miradores naturales y salvajes.
Senderismo en Escuaín
Excursión por el GR15 hasta Cuello Ratón
Junto a la carretera que llega a /y termina en Escuaín, pasa el GR15; tomamos en el sendero que conduce a La Valle hasta encontrar las marcas rojo-blanca del desvío del GR (junto al pluviómetro) y lo seguimos en dirección Bestué. El primer tramo del camino es de piedra, el curso de un río que muy pocas veces lleva agua, el camino empieza en una pendiente que se va volviendo más dura a medida que ganamos altura, una senda de bojes hasta llegar a un bosque de pino negro con una fuerte pendiente. Tras una zona sin apenas vegetación llegamos a la nieve, que a estas alturas de mayo se resiste a marchar. Es una nieve blanda, pero hay tramos donde el palo se hunde más de medio metro, así que llegamos arriba tras unos 500m de desnivel, con algo más de dificultad de lo normal por los tramos de nieve, pero sin problemas. Ya desde el collado conocido por Cuello Ratón(1684m), que está a los pies del Castillo Mayor, podemos deleitarnos con unas vistas de infarto girando 360º sobre nosotros mismo, el valle de Escuaín con sus Gargantas profundas (jeje), los Sestrales y el barranco de Arrés, al fondo el embalse de Mediano, la Sierra , vamos, impresionante. Caminamos sobre el filo de los montes en dirección Cuello Viceto, contemplando la gran belleza de lo que nos rodea mientras pasamos el Tozal San Martín (1775), luego el Tozal de Cachillofuso (1812) para descender después por el lado izquierdo al comedero de Quebrantahuesos. Una vez aquí podemos regresar por el Camino que lleva desde La Valle a Escuaín, son 5 Km. O volver por la Senda Colgada (una ruta impresionante que ya os he contado),esa fue mi elección, pero llegué reventá.
Senderismo en Escuaín
Excursión Senda Colgada (Escuaín)
Esta es una de las ruta más complicadas del Valle, no por dura físicamente (no es la más larga, ni la que cuenta con mayor desnivel), sino por ser la peor indicada y la que tiene más impedimentos en el camino, la más salvaje,menos transitada y por ello para mi gusto la mejor ruta de Escuaín. Para llegar a la senda colgada, tenemos que dirigirnos desde La Valle en dirección al puente de los Mallos, y antes del puente tomamos un desvío a la derecha que indica: Revilla. En cuanto entramos en la senda la vegetación gana terreno al sendero y es fácil encontrar obstáculos en el camino que dificultan nuestro paso (desprendimientos de roca, árboles caídos y alguna zona por la que resulta difícil encontrar la senda). Hay que hacer la ruta cuando el río lleva poco agua, ya que tendremos que cruzarlo hasta 3 veces y la tarea se vuelve complicada cuando baja mucha agua (os dejo las fotos de las 3 cascadas que cruzamos, mojándonos claro). La primera vez que hicimos la ruta, en lugar de cruzar el río (que parecía imposible), continuamos la senda que descendía junto al río, para descubrir ya abajo que ese no era el camino , así que volvimos sobre nuestros pasos para descubrir que a pesar de que parecía imposible tener que cruzar el río en ese punto, era el único camino (pero, claro,tener que meterse en el agua helada hasta las rodillas no apetecía mucho; además la zona de paso da a un barranco que con tanta agua acojona un poco, pero no hay otra opción); cuando apenas baja agua hace que no sea tan bonito pero si más fácil cruzar el río. Continuamos el camino siguiendo los mojones y la intuición(porque la senda ya se ha vuelto a tramos invisible) , los dos siguientes pasos por el río no tienen mayor complicación que la de evitar escurrirse con la roca húmeda; hay un par de puntos en los que hay que ascender por unas zonas en la que se acumulan rocas y troncos desprendidos que no están muy claras, pero si nos fijamos descubriremos algún mojón que seguir y si vamos con cuidado lo único que nos pasará será arañarnos con alguna zarza o rozarnos con alguna picajosa ortiga, aparte de esto, y de la cuerda por la que hay trepar para evitar el miedo al vacío a la entrada del pueblo, es una ruta impresionante y por ser la más inhóspita algo mágica (eso sí, no apta para aprensivos). La mejor época del año para hacerla es el verano, que el río no lleva tanta agua.