No sé cuál de los dos ambientes del Restaurante Eneperi me gusta más. Si su cervecera, donde degustar esos pintxos con txakoli, esos choricitos o ese pollo asado o el restaurante "a la carta", donde tomar cualquiera de los pescados de temporada. Lástima que los sesenta o setenta eurazos por barba del segundo sean un "pequeño inconveniente". No obstante, me encanta su comida, de calidad aunque sencilla, su terraza con vistas impresionantes y su atención exquisita. No tanto sus aseos, que se ven un tanto cutres, ni la lentitud entre plato y plato de los camareros.