Volviendo de Asturias pasamos por Palencia, y encontramos este restaurante, que ya al entrar te das cuenta de que es un lugar de postín, con premios gastronómicos expuestos a la entrada.
Desde que nos recibieron recibimos una excelente atención del servicio de sala, muy amables y educados.
Queríamos comer lo justo para continuar el viaje y nos dejamos recomendar por la camarera:
- Boletus salteados con foie, buenísimos
- Calamares frescos fritos, bastante buenos
- Chuletillas de lechazo, esto no falla, siempre están buenas ;)
- Crema de queso de postre, normalita, era como un flan de queso
Comimos muy bien, pero ojo, es un lugar de cantidades justas, y precios importantes. Salimos, 2 personas, por 64€.