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Qué ver en Rionansa

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5 cosas que hacer en Rionansa

Ríos en Rionansa
Cosío
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Subiendo al curso alto del río Nansa, nos encontramos con este bello pueblo, con hermosas casonas, blasones. De él parte la carretera que lleva a San Sebastián de Garabandal ( Famoso por las apariciones Marianas)
Pueblos en Rionansa
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Pueblos en Rionansa
Rozadío
Otra ruta por la comarca del Nansa, en la zona occidental de Cantabria, por senderos de unas 6 horas de duración. Con un desnivel 230 m, por el tramo medio del río Nansa, disfrutando de 14 km de distancia, sin duda entre valles. La mejor salida desde la autovía en dirección a San Vicente de la Barquera, es en Pesués CA-181, por las rías de Tina Mayor y Tina Menor, hacia Puentenansa hasta Rozadio. Hablando un poco del enclave y punto de partida, antes de adentrarnos por los senderos desde la franja costera a la montaña. Intensa interrelación de distintos ambientes, el marinero y el ganadero. Un pueblo Rozadío, que está vinculado estrechamente al río Nansa. Un río donde los haya, con un gran nivel de truchas y salmones, llego a tener un coto de pesca "Coto Rozadío" junto a su central hidroeléctrica, generando energía a través del curso de dicho río, canalizadas desde el contra embalse de La Lastra, hasta un depósito de carga, desde mediados del S. XX. Partimos desde su plaza, que cobija casa bajas, con balconadas montañesas en madera. La iglesia de Santa Ana y su Puente de piedra del siglo XVIII, con el sonido del agua a nuestro paso, siempre relajante. Senderos junto a la red de agua del río Nansa, nutridos por manantiales y ríos pequeños que bajan en cascadas, por las faldas de las sierras que alimenta la central, montes erosionados y laderas acusadas, con amplios bosques autóctonos. Montes extensos de robles, hayas y abedul, según recorríamos los senderos, escuchamos sierras talando troncos, madera ya cortada, en áreas forestales. Según nos adentramos por este territorio de bosques y prados, van surgiendo las oportunidades fotogénicas. En abundantes flores centauras, las mariposas, entre ellas, la pandora o la exuberante mariposa pavo real, vistosa con colores fuertes, sus ocelos para despistar negro-azulados en sus alas. Después nos fue atrapando las flores silvestres por los campos, malvas, el no me olvides, en azul. Tras ella en rosa, la silene diocia, en amarillo sanalotodo, crócosmia, arándanos, cardos por doquier, en fin un vergel. Junto a las setas y hongos en los troncos y ramas nos fuimos acercando al río, a sus saltos tan relajantes. Serán los senderos entre helechos, los que nos adentraron de nuevo en bosque de avellanos más tupidos, junto al río Nansa. Una vegetación de ribera de saucedas, castaños y robledales, zonas de importantes pastizales, brezales y acebedas. Una senda muy instructiva de la que todos aprendimos cosas nuevas.
Iglesias en Rionansa
San Sebastián de Garabandal
En 1961, esta apartada aldea perteneciente al municipio de Rionansa fue el escenario de unas sorprendentes apariciones. Un arcángel primero, y más tarde la Virgen, se presentaron ante cuatro niñas con mensajes apocalípticos y amenazantes. La Iglesia nunca dio crédito a esta historia, pero alrededor del pueblo abundan las referencias a aquellos fantásticos hechos. Casas rurales Rionansa http://www.Toprural.Com/cantabria/cantabria/casas-rurales-rionansa_rm-es-39063.htm
Pueblos en Rionansa
Riclones
Con algo más de ochenta habitantes, la localidad de Riclones se ubica a 8 kilómentros de Puentenansa y muy próxima al embalse de Palombera. San Antonio, patrón local, se celebra el 13 de junio y tiene una ermita que destaca como el principal bien de interés religioso en el núcleo. ERMITA DE SAN ANTONIO.- La construcción, que data del año 1762, tiene una sola nave cubierta con una bóveda de crucería estrellada y combados rectos; Se abre al exterior mediante un arco de medio punto, cerrado con un embarrotado de madera. Dicho arco está flanqueado por pilastras cajeadas que sostienen un frontón curvo partido, en el que se sitúa un escudo de armas de la familia Celis. Precede al edificio un pórtico de madera sostenido por columnas de orden compuesto, una estructura poco común para la época. Pero si por algo destaca Riclones es por el patrimonio arqueológico que se despliega en su territorio. No en vano, se han documentado más de una decena de cuevas en las que se han localizado restos y contenidos científicos de diverso interés. Entre ellas, Chufín y Micolón son las más destacables, ya que en ambas se ha encontrado arte rupestre. Las dos fueron descubiertas en los años setenta, una fecha tardía en comparación con otras cavidades de la región. Hay que buscar la razón a este retraso en el contexto bélico en el que nos vimos inmersos durante la primera mitad del siglo XX. Además, en estos casos concretos, el embalse de Palombera supuso una complicación a la hora de realizar las investigaciones, ya que con el aumento del nivel del río, algunas cavidades quedaron inundadas o prácticamente inaccesibles. Chufín El arte rupestre de la cueva fue descubierto en 1972 por Manuel de Cos. Es entonces cuando comienzan los trabajos de estudio, documentación y excavación. Los investigadores datan en la época Solutrense la ocupación humana en la cueva, entre 20.000 y 25.000 años atrás. Las pinturas localizadas en la cavidad guardan cierta sintonía con otras encontradas en la zona central de Cantabria, mientras que los grabados son similares a hallazgos de la zona del Nalón, lo que invita a pensar que el Nansa era una zona de paso, de contacto entre caminos. Durante sus asentamientos, los pobladores se comunicaban entre sí y captaban recursos de la zona, dedicándose a la caza de cabras, la pesca de salmones o la recolección de frutos secos. Micolón y otras cuevas Micolón fue descubierta en 1976 y se encuentra a escasos 200 metros de la cueva de Chufín, aunque no goza de sus buenas condiciones de habitabilidad. Más bien, los investigadores han considerado que fue utilizada únicamente como santuario. En ella se ha localizado la llamada ‘Sala de las pinturas’ donde se distinguen algunos animales trazados con pintura de color ocre rojo y abundantes grabados de signos y animales. Actualmente, no es posible visitar la cueva de Micolón, ya que permanece cerrada al público. Igualmente cerradas permanecen otras cuevas de menor importancia identificadas en la localidad, en las que se ha hallado material arqueológico pero no arte rupestre. Se trata de las cuevas Los Picayos, Chufín II, III y IV, El Fósil, Micolón II, La Cuevona, Sonrasco y Calero de Araillos.
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