Explora la historia a través de los museos más destacados de Asturias Asturias cuenta con una rica oferta cultural que permite explorar su historia a través de diversos museos. La historia del arte y la arqueología pueden ser apreciadas en el Museo de Bellas Artes de Asturias, que alberga obras desde la Edad Media hasta el contemporáneo. El Museo Arqueológico de Asturias revela los vestigios de civilizaciones pasadas, mientras que el Museo del Ferrocarril ofrece un vistazo al desarrollo industrial de la región. Cada uno de estos espacios invita a los visitantes a sumergirse en el legado cultural asturiano.
El Museo del Jurásico de Asturias , conocido como MUJA, es un destino cultural fascinante ubicado en Colunga que cautiva tanto a niños como a adultos. Su arquitectura, con forma de huella de dinosaurio, ya resulta impactante antes de entrar. Como señala un viajero, «es un edificio espectacular en forma de icnita en el que podremos apreciar colecciones de huellas y fósiles «. El entorno del museo también es atractivo, con réplicas de diversos dinosaurios que invitan a las fotos y a la imaginación.
En el interior, la exposición está organizada cronológicamente, abarcando desde los primeros organismos en la Tierra hasta la era dorada de los dinosaurios. Los visitantes pueden explorar la evolución de los reptiles en la región, incluyendo los grandes dinosaurios y las tortugas que habitaron Asturias. «Recuerdo que mis tres peques estaban nerviositos… Les encantó, y no solo a ellos, sino a nosotros también», menciona una viajera, destacando cómo el museo logra conectar a toda la familia con la historia natural de la región.
Además de la impresionante colección de fósiles y réplicas, el MUJA presenta exposiciones temporales, como “Dino-robots”, que impresionan por su realismo. Los cómodos espacios y las vistas al puerto de Lastres hacen de esta visita una experiencia completa. A pesar del pequeño aparcamiento, «merece la pena pagar la entrada y seguir las explicaciones de la autoguía», concluye otro viajero. Sin duda, el MUJA es una parada obligada para quienes buscan un viaje cultural inolvidable en Asturias.
El Museo del Ferrocarril de Gijón es un fascinante viaje al pasado que permite a los visitantes descubrir la rica historia del transporte ferroviario en Asturias. Localizado en la plaza de la antigua estación del Norte, este museo se inauguró en 1998 y ofrece una experiencia inigualable para quienes desean conocer cómo el ferrocarril transformó la región. Tal y como destaca una viajera, «un museo que encanta a niños y mayores», ya que al entrar, el visitante es recibido por impresionantes locomotoras y vagones que despiertan la curiosidad.
El museo está dividido en varias secciones, incluyendo el edificio de la antigua estación, que alberga salas de exposiciones y un centro de documentación, y otro espacio donde se exhiben más de 300 piezas, desde telégrafos hasta maquetas en movimiento. Los viajeros pueden disfrutar de actividades interactivas , como un recorrido en una locomotora de vapor , lo que, según un viajero, «es un museo ideal para ir a pasar la tarde con los niños». Además, durante el año se organizan eventos como las «Jornadas del Vapor «, lo que lo convierte en un lugar dinámico y atractivo para todos. Sin duda, el Museo del Ferrocarril es un destino que resalta la historia industrial y cultural de Asturias, ofreciendo un espacio educativo y divertido para disfrutar en familia.
El Muséu del Pueblu d’Asturies , situado en Gijón, es un fascinante museo etnográfico que te sumerge en la vida y tradiciones de la región. Con aproximadamente 35,000 metros cuadrados, este espacio alberga una variedad de construcciones típicas asturianas, como casas, hórreos, paneras y molinos. Lala destaca que «hay que ir con tiempo para verlo bien», dado su tamaño y la riqueza de las exposiciones. Entre los diferentes pabellones se encuentra el Museo de la Gaita , donde se exhiben instrumentos provenientes de diversas partes del mundo, una experiencia que cautiva a los visitantes.
El centro ofrece exposiciones permanentes y temporales que muestran elementos de la vida cotidiana y herramientas agrícolas. Candela Martí Blanco menciona que se pueden ver «utensilios domésticos, herramientas agrícolas, carteles… y un sinfín de cosas que se utilizaban antaño». Además, es un lugar ideal para pasar un día en familia, contando con áreas para picnics y espacios dedicados a la cultura asturiana. No te pierdas este imprescindible viaje al pasado que te espera en el corazón de Asturias.
El Museo de la Minería y de la Industria de Asturias , situado en San Martín del Rey Aurelio, es una visita obligada para aquellos que deseen profundizar en la rica historia minera de la región. Este museo destaca por su capacidad para sumergir a los visitantes en la vida de los mineros, ofreciendo una experiencia auténtica. Tal como menciona una viajera, «en el museo en sí hay una actividad en la que bajas a la minería y te conviertes en minero», lo que permite que tanto adultos como niños mayores de diez años disfruten de esta vivencia única.
El recorrido, que se extiende por aproximadamente dos horas y media, permite a los visitantes explorar diferentes galerías que reflejan la importancia de «el oro negro» en Asturias, especialmente en las Cuencas. Un viajero recalca que es «una visita totalmente recomendable» y que resulta especialmente enriquecedora para familias con niños, quienes también hallarán en el museo una amplia variedad de artilugios de época.
Además, el museo cuenta con instalaciones para personas con movilidad reducida , una tienda y una cafetería donde se puede descansar tras la visita. El viajero manuel enfatiza que «merece la pena» conocer este lugar, y sugiere aprovechar la jornada para explorar la cuenca minera y disfrutar de la buena gastronomía local. Sin duda, el Museo de la Minería y de la Industria de Asturias ofrece una experiencia cultural que no se debe perder.
Ubicado en la península de la Peñona, en Castrillón, el Museo de Anclas Philippe Cousteau es un atractivo imprescindible para los amantes del mar y la cultura. Este museo al aire libre no solo se erige como un homenaje a la figura de Philippe Cousteau, sino que también ofrece un espacio que fusiona naturaleza y arte . «Esta preciosidad de la mar la vais a poder disfrutar en Asturias», comenta un viajero, quien destaca la belleza del entorno natural que rodea al museo.
El acceso a este enclave es fácil, situado a escasos 2 kilómetros de Piedras Blancas. Una de las características más impresionantes del museo es su mirador, que se encuentra en el punto más saliente de la Peñona. Como menciona un visitante, “desde donde se puede contemplar una vista impresionante de Salinas y San Juan de Nieva”. Este mirador se asoma al mar Cantábrico, donde las olas rompen contra las rocas, creando un espectáculo visual cautivador.
En el museo, los viajeros pueden explorar una colección única de anclas de diferentes océanos, algunas que superan los 2000 kilos. La estructura también alberga el Templo de los Océanos , que incluye gradas y un mural, lo que proporciona un contexto histórico al visitante. Como señala un viajero, “es un lugar cargado de historia junto al mar”.
El Museo de Anclas Philippe Cousteau no es solo un destino turístico, sino una experiencia enriquecedora para quienes buscan conectar con la esencia del océano y sus tradiciones. Este lugar invita a reflexionar y disfrutar, convirtiendo cada visita en un memorable paseo cultural .
El Museo de la Sidra , ubicado en Nava, es un destino perfecto para quienes deseen adentrarse en los secretos de la bebida más emblemática de Asturias. En sus instalaciones, los visitantes pueden seguir el recorrido de la manzana desde su maduración en el árbol hasta convertirse en sidra. Como menciona la viajera Enma , «a la entrada del museo te dan una manzana, y con ella vas siguiendo los pasos». Esta experiencia resulta especialmente atractiva para familias, ya que los niños disfrutarán del proceso interactivo.
Además, el museo puede servir como punto de partida para explorar la Comarca de la Sidra . Recientemente, se ha lanzado una aplicación llamada «Ruta de la Manzana y la Sidra » que permite a los viajeros conocer bodegas y plantaciones de manzanos en la zona. Sin embargo, algunos visitantes, como Fana212 , han señalado que es fundamental realizar actualizaciones en algunas exhibiciones, ya que «el vídeo sobre la historia de la sidra está muy anticuado».
A pesar de las áreas que requieren mejora, los comentarios sobre el museo resaltan su riqueza cultural. Marcos Alvarez indica que el museo «merece la pena» por su interactividad y los detalles que se ofrecen sobre la cultura que rodea a la sidra. El Museo de la Sidra es un lugar que combina tradición y educación, perfecto para quienes buscan conocer más sobre esta bebida asturiana.
En el Ecomuseo Minero Valle de Samuño , ubicado en Langreo, los visitantes emprenden un emocionante viaje a las entrañas de la historia minera de Asturias . Los viajeros destacan la experiencia de subir a un trenecito que, en un trayecto de 20 minutos, lleva a los exploradores a 32 metros bajo tierra, donde pueden aprender acerca del fascinante pasado industrial de la región. Como menciona Raquel R , «te adentras a 32m bajo tierra donde te explican datos interesantes», sumergiendo a los visitantes en las realidades de los trabajadores que una vez habitaron estas minas.
La visita incluye una subida en un ascensor que recuerda las jaulas mineras, y al salir a la superficie, los viajeros pueden admirar la antigua maquinaria y otros edificios históricos. Jorge Vallina Crespo resalta que «un tren, una mina, un pueblo… ¡Una experiencia única!» y es que el lugar no solo se trata de un recorrido, sino de una conexión emocional con el legado minero de Asturias.
Además, la profesionalidad del personal hace que cada visita sea memorable. Anaia Tcuatro comparte que «la gente que trabaja allí es muy profesional» y añade que «se lo recomiendo a todos». Para quienes deseen conocer más sobre este patrimonio, el Ecomuseo es un lugar imprescindible que combina historia, educación y un entorno natural cautivador.
Un recorrido por los museos de Asturias se convierte en una experiencia enriquecedora, donde la historia y el arte se entrelazan para ofrecer un profundo entendimiento de la identidad regional. Desde las huellas de civilizaciones antiguas hasta la riqueza del patrimonio industrial y etnográfico, cada museo invita a descubrir un fragmento del alma asturiana. Sin duda, un viaje que transforma y perdura en la memoria.