Descubre las calas menos conocidas de Alicante y sus encantos ocultos Alicante alberga calas menos conocidas que sorprenden por su belleza y tranquilidad. Una de estas joyas es la cala del Pas , situada entre acantilados y rodeada de vegetación. Esta cala es ideal para quienes buscan un refugio alejado del bullicio, con aguas cristalinas perfectas para el esnórquel. La cala de la Granadella, aunque más popular, también tiene rincones escondidos donde se puede disfrutar de la paz. Visitar estas calas ofrece un contacto cercano con la naturaleza y momentos de relajación.
Cala del Moraig , ubicada en Benitachell, es un rincón precioso y escondido que cautiva a quienes se aventuran a conocerlo. Aunque su acceso puede ser algo complicado, vale la pena la visita, especialmente si se llega por la mañana, ya que a partir de las 17:00 horas la playa empieza a quedar en sombra, como bien señala una viajera. El agua de la cala es cristalina y presenta un color espectacular, lo que la convierte en un ideal para los amantes del buceo, quienes pueden explorar cuevas y rutas submarinas.
El viajero sala2500 destaca que la presencia de chiringuitos en la zona ayuda a mantener limpio el entorno, brindando a los bañistas la posibilidad de disfrutar de una cervecita con un pincho mientras contemplan el mar. También hay servicios como un socorrista de Cruz Roja y zonas de aparcamiento, lo que hace que el lugar sea seguro y cómodo para pasar el día.
El ambiente es tranquilo y, según algunos visitantes, puede que encuentres momentos de soledad , alejándote del bullicio turístico habitual. Al final, la Cala del Moraig se presenta como un verdadero paraíso oculto que resalta la belleza del Mediterráneo, ideal para pasar un día de playa en familia o en pareja.
Cala Blanca en Jávea es un verdadero tesoro escondido que cautiva a quienes se aventuran a visitarla. «El acceso a esta calita está un poco complicado, pero es uno de los factores que hace que valga la pena», comenta Maria Peiró. Tras dejar el coche en la urbanización cercana, los viajeros se encuentran con un camino que conduce a un mirador impresionante , donde las vistas del Mediterráneo son simplemente deslumbrantes. Aunque al llegar puede haber una sensación de concurrencia, «mejor sigue un poco más para adentro, que es donde está tranquilita la cosa», sugiere Maria.
La belleza de Cala Blanca radica no solo en sus aguas cristalinas , sino también en su rica vida marina. Vicente Mayor describe la experiencia de bucear como «atónito quedas al descubrir que te hallas en medio de un acuario natural fabuloso», donde los peces nadan libremente. Para aquellos que buscan un lugar más relajado, Paco Costa Cervera menciona que «Cala Blanca es un buen lugar: calas de roca y cantos rodados , ideal para disfrutar de un buen amanecer».
El entorno rocoso brinda oportunidades para hacer snorkel y explorar la biodiversidad marina. «Es como una piscina para hacer snorkel», destaca Joselix , enfatizando la claridad del agua. Sin duda, Cala Blanca es una visita obligada para quienes buscan conectar con la naturaleza en un entorno idílico.
Cabo de las Huertas es un rincón especial en Alicante que evoca recuerdos entrañables en quienes lo han descubierto. Juan Antonio comparte su cariño por este lugar, mencionando que «este es el lugar que me vio nacer fotográficamente hablando». Ha sido un espacio habitual para practicar deporte, pasear y contemplar atardeceres, convirtiéndose en el sitio que más extraña cuando está fuera de la ciudad.
La puesta de sol en este cabo es considerada una de las mejores en la zona. juan faustino señala que «uno de los mejores sitios para observar una puesta de sol, es sin duda el Cabo de las Huertas», lo que lo convierte en un destino ideal para quienes buscan una experiencia visual memorable . Marina , otra viajera, describe este lugar como «uno de los rincones más bonitos de Alicante «, destacando su belleza tanto en invierno, cuando los atardeceres son cautivadores, como en verano, cuando se puede disfrutar de sus aguas cristalinas.
Es un lugar que se adapta a todos. Ana Rubio menciona que se puede disfrutar «en bici, con el perro, con amigos, con pareja, con familia, corriendo, paseando». José A. Navarret añade que «el paisaje siempre me ha gustado por la sensación de tranquilidad que me transmite», mientras Antonio Gadea aprecia los atardeceres que «se pueden disfrutar del mar y de unos atardeceres increíbles». Cabo de las Huertas no sólo brinda belleza natural, sino que también ofrece una sensación de paz y un acercamiento a la esencia de Alicante.
Cala Racó del Conill , situada en Villajoyosa, es un verdadero paraíso oculto que deslumbra a quienes la visitan. Rodeada de un paisaje virgen y montañoso, esta cala ofrece aguas azul turquesa que evocan los rincones más bellos de Menorca. Un viajero destaca que «casi siempre la realidad supera a la ficción» al referirse a la belleza del lugar, mientras que otro menciona que «es playa nudista «, recomendando dejar el bañador en casa. Este rincón es ideal para quienes buscan paz y naturaleza, aunque es importante tener en cuenta que puede saturarse en verano, siendo los meses de septiembre a junio los más recomendables.
Los atardeceres en Cala Racó del Conill son espectaculares. Quien ha presenciado la puesta de sol afirma que «es uno de los atardeceres más bonitos que se pueden encontrar en toda la costa mediterránea», transformando el paisaje en un cuadro de colores vibrantes. Este mágico lugar, cuidado con esmero por un apasionado como Antonio, se ha ganado el corazón de muchos, quienes agradecen su dedicación. Para aquellos que buscan un refugio natural y tranquilo , Cala Racó del Conill es una visita obligada que promete momentos inolvidables.
Cala El Portet , ubicada en Moraira, es un verdadero refugio para los amantes de la naturaleza y la tranquilidad. Sus aguas cristalinas y limpias invitan a disfrutar de un baño revitalizante en un entorno de ensueño. Miguel Cañas Page destaca que es «perfecta para el buceo «, donde la rica vida submarina puede ser admirada con facilidad. Después de nadar, el viajero sugiere relajarse en alguno de los chiringuitos del paseo marítimo , donde es posible «comer por poco dinero a 2 m del agua».
La calma que se respira en El Portet es muy apreciada por los visitantes. Ali EP asegura que es «muy bonita y bastante tranquila», ideal para quienes buscan un lugar sereno en el que descansar. Además, Christina Fulconis menciona que es perfecta «para disfrutar de un baño y cenar al atardecer «, con maravillosas vistas del Peñón de Ifach que completan la experiencia.
Aunque algunos consideran que un parque hinchable en el mar puede romper el encanto, como menciona judith Cardona , El Portet sigue siendo un destino acogedor. Para Tedy Stiliyanova Raykova , los bares en la terraza son ideales para disfrutar de un aperitivo mientras se contemplan las maravillosas aguas del Mediterráneo. Cala El Portet es un lugar que cautiva a todos sus visitantes y se convierte en su rincón favorito.
Cala Ferrís, ubicada en Torrevieja, es un pequeño rincón que encanta a muchos viajeros que buscan un refugio en la costa alicantina . Miguel R Bailén describe este lugar como «un pequeño vergel en tierras alicantinas», evocando la sensación de ser transportado a una «paradisiaca isla caribeña» gracias a sus palmeras y su entorno natural. Sin embargo, algunas experiencias contrastan con esta imagen idílica. Juan Daniel Pastor Maiquez menciona que «ahora la tienen abandonada» y que presenta problemas como las algas y la basura en la orilla, lo que puede desmerecer la visita.
Miguel Angel Villar también destaca la belleza del sitio, sugiriendo que es «buen sitio para ver el amanecer o la puesta de sol». A pesar de su atractivo visual, los visitantes como Laura López Pérez advierten que la cala está llena de «grandes piedras» que dificultan el acceso al agua y el disfrute del mar. Por otro lado, Jose Antonio Bermudez menciona que es un lugar adecuado para pasear con mascotas, recordando la importancia de recoger sus heces para mantener el espacio limpio.
Cala Ferrís es un lugar que, a pesar de sus carencias, sigue siendo un punto de interés para quienes buscan una experiencia diferente en la costa de Torrevieja.
Cala Pinets , situada en Benissa, es un pequeño tesoro que invita a quienes buscan un refugio sereno . Accesible en coche o con un corto paseo de cuatro minutos desde Cala Fustera, el trayecto es un deleite para los sentidos: «es un paseo muy recomendable, por el bello paisaje que lo rodea», menciona una viajera. Esta cala, aunque modesta en servicios, presenta un entorno natural indescriptible, con aguas cristalinas y una mezcla de grava y arena que la hace ideal para un día de relajación.
Las experiencias de los visitantes destacan la tranquilidad que se respira en Cala Pinets. Un viajero señala que es “la que más me gusta de Benissa”, resaltando la calma y la disponibilidad de espacio incluso en temporada alta. Además, Cala Pinets se convierte en un punto perfecto para el snorkel , gracias a su fondo rocoso. Aquellos que buscan un lugar más exclusivo y menos masificado encontrarán en esta cala un punto de encuentro ideal para disfrutar de la naturaleza en su máxima expresión. Algunos factores como la cercanía a servicios en Cala Fustera garantizan que, aunque sea un lugar remoto, lo esencial está al alcance.
Cala La Barraca , también conocida como Cala Portixol, se localiza en Jávea y es un auténtico paraíso natural. El acceso a la cala puede realizarse a pie desde el Mirador de la Cruz del Portitxol, donde las vistas son impresionantes. David Morata Climent señala que el sendero es “muy agradable incluso para los que no sean muy amantes del arte de caminar”, y en aproximadamente 20 minutos se llega a la cala.
La playa se caracteriza por su grava y piedras, ofreciendo una atmósfera tranquila, especialmente durante los meses de verano, cuando se puede disfrutar de las antiguas casas de pescadores que la rodean. ANADEL destaca el color “azul muy intenso” de sus aguas, perfectas para bucear, y menciona la presencia de un pequeño islote que alberga fascinantes formaciones marinas. Edu Herrero resalta la “agua cristalina ” y el ambiente rodeado de pinos, lo que añade un toque especial a la experiencia.
Además, la cala cuenta con servicios como aseos, un restaurante y la opción de alquilar tumbonas para aquellos que buscan relajarse. Isfatrip recomienda disfrutar del restaurante Barraca y hacer snorkel en sus tranquilas aguas. Sin duda, Cala La Barraca se presenta como uno de los destinos más recomendados para los que buscan belleza natural y tranquilidad en la costa alicantina.
Cala Coveta Fumá , situada en El Campello, es un rincón escondido que invita a disfrutar de la belleza natural de Alicante . Solo se puede acceder a pie desde la playa de La Coveta Fumá, lo que añade un aire de aventura a la visita. Un viajero describe este lugar como un «pequeño rincón paradisíaco» con un fondo rocoso que alcanza profundidades de entre 6 y 7 metros, atrayendo a numerosos peces. La jornada se convierte en una experiencia inolvidable, perfecto para hacer snorkel o bucear, como destaca otro viajero que disfrutó de un día en pareja.
La cala ofrece tranquilidad, ya que no suele estar masificada por turistas. Un visitante menciona que, a pesar de ser un día soleado, apenas había otras cuatro personas en la cala. Este ambiente soñado es ideal para observar la fauna marina o simplemente relajarse bajo el sol. Al atardecer, el lugar se transforma en un espectáculo visual, con cielos de colores vibrantes que dejan una impresión duradera. Cala Coveta Fumá es un destino que conjuga belleza natural y serenidad, ideal para quienes buscan un momento de desconexión.
Cala Les Bassetes , situada junto al puerto deportivo del mismo nombre en Calpe, es un pequeño paraíso que cautiva a quienes la visitan. Este rincón de aguas cristalinas es ideal para el buceo y la pesca, según el viajero de Turismo Calpe , que destaca su belleza natural y su peculiar perspectiva del icónico Peñón de Ifach. La playa, de 70 metros de longitud y 5 metros de ancho, ofrece un entorno tranquilo, perfecto para desconectar.
La viajera Mari Carmen Salazar Martinez describe la cala como «un baño impresionante», resaltando su rica fauna marina. La experiencia se complementa con la posibilidad de disfrutar de un café o refresco en el chiringuito cercano, aunque Paula García de nicolas advierte que sus precios son un poco elevados para las comidas. Además, se puede acceder a Cala Les Bassetes a través de una encantadora senda que ofrece vistas espectaculares al Mediterráneo.
La disponibilidad de actividades acuáticas , como el alquiler de kayaks y la práctica del buceo, convierte a este lugar en un destino perfecto para los amantes de la naturaleza y los deportes marítimos, como menciona Chesca Ivars . Sin duda, Cala Les Bassetes ofrece una oportunidad única para vivir la esencia del mar Mediterráneo en un entorno idílico .
Cala Baladrar, ubicada en Benisa, se presenta como un verdadero refugio de tranquilidad . Este rincón costero destaca por su ambiente sereno y su belleza natural. Un viajero menciona que «encontramos esta tranquila cala por suerte», resaltando la escasez de turistas, un rasgo poco habitual en las playas de la zona. Esta cala de grava y bolos ofrece aguas limpias de un profundo azul turquesa, enmarcadas por pinos que casi tocan el mar, creando una atmósfera idílica que invita a la relajación.
Los amaneceres y atardeceres en Cala Baladrar son un espectáculo encantador. Luis Tamarit Nieto habla de «los colores y texturas cada día distintas según la marea», lo que sugiere que cada visita puede ser única. Además, el peñón de Ifach se observa magnífico desde la cala, ofreciendo una panorámica emblemática. La facilidad de acceso y la presencia de un bar-cabaña que proporciona hamacas y vistas impresionantes son aspectos altamente valorados por los visitantes. A pesar de ser reconocida por su serenidad, también se cuenta con un restaurante que, aunque puede carecer de sofisticación, no desmerece la experiencia general en este paraíso oculto.
Las calas de Alicante son auténticos refugios que combinan serenidad y belleza natural en un entorno mediterráneo cautivador. Cada rincón, desde la tranquilidad de Cala Ambolo hasta el esplendor de Cala del Moraig, invita a disfrutar de experiencias únicas. Explorar estos tesoros ocultos ofrece la oportunidad de conectar con la naturaleza , convirtiendo cada visita en un recuerdo imborrable.