Dublín es una de las ciudades capital con más personalidad de Europa, en la que se podrá realizar un paseo turístico verdaderamente distinto. El fanatismo de los irlandeses por la cerveza es conocido a nivel mundial, así como la calidad de sus cervezas. Por ello, no pueden dejar de visitar el Museo de la Guiness. Aquí podrán degustar una de las mejores pintas de cerveza negra del mundo, directa de fábrica, así como contemplar un riquísimo panorama desde su terraza. Antes de beber una pinta, sugerimos una vuelta por la colorida Estatua de Oscar Wilde.