Era un día super calmo, el Rio Uruguay estaba muy tranquilo y parecía un espejo. El barco estaba anclado a unos 200 metros de la costa y el reflejo en el agua parecía perfecto. Realmente un día y una imagen perfecta.
Es un lugar donde se hace escuchar el silencio, donde descansar es facinante, escuchando los cantos de los pájaros, el río te invita a que lo acaricies con tu cuerpo, aquí está prohibido no descansar. Disfrutar de la amabilidad de la gente...leer más