Monte-Carlo (y por extensión Mónaco, que viene a ser casi lo mismo), es un lugar como de cuento de Disney. Todo limpio y ordenador, pasear por allí es sinónimo de paz. Y de lujo, para qué engañarnos. Escaparates poco...leer más
Mítico. La línea de meta del circuito urbano de Monte-Carlo. Ideal el sitio para hacerse una foto.