Verano de 2007. Un billete de avión barato desde Valencia a Milán (Bérgamo). Allí, un coche de alquiler y muchos kilómetros por recorrer. Entramos a Suiza por Como y estuvimos allí cuatro días, pero el tiempo no nos acompañó pese a estar en agosto, por lo que decidimos salir de allí antes de lo previsto y sin disfrutar de sitios como Interlaken, ya que no se podía subir a funiculares ni nada parecido. Aún así, conocimos de forma un tanto "sui generis" Lugano, Lucerna, Berna, Interlake, Gindelwald, Zurich, Sankt Gallen, etc. Después, previo paso por Innsbruck y el Tirol por cuestión de ruta y plazas hoteleras, entramos en Alemania por Fussen donde vimos el famoso castillo. Y subimos a Múnich. De allí, de vuelta a Austria entrando por Salzburgo camino Viena pasando por Linz. Y tras varios días por allí, de regreso a Italia pasando por Graz y entrando por Venecia. De la ciudad de los canales, a la Toscana: Florencia, Pisa, Lucca, San Gimignano... Todo para regresar a Bérgamo donde descansamos la última tarde. Un viaje apasionante con miles de kilómetros recorridos y muy buenas sensaciones. Ojalá ayude a alguien a planificarse una ruta similar.
Este es el blog de viajes de: Pedroja
De vuelta a Bérgamo y, de allí, de regreso a Valencia.
Lugares: BergamoDe ruta por la Toscana. Impresionante paisaje.
Lugares: San Gimignano, Lucca, PisaDisfrutando de Florencia. Mucho calor y, sobre todo, mucha gente.
Lugares: FlorenciaAprovechando el día en Venecia y marchando hasta Florencia.
Lugares: VeneciaDesde Viena, de vuelta a Italia, hacia Venecia.
Lugares: VeneciaDisfrutando Viena de día y de nocheD y visitando el palacio Schönbrunn.
Lugares: VienaDe Linz a Viena. Allí empezamos al fin a ver el sol.
Lugares: VienaDesde Múnich hasta Linz pasando por Salzburgo.
Lugares: Salzburgo, LinzDesde la capital del Tirol hacia Múnich pasando por el castillo de Neuschwanstein. Aunque era regresar un poco para atrás, teníamos que conocer Múnich y, además, luego la entrada a Salzburgo para dirigirnos hacia Viena, nuestro objetivo, era más fácil. Además, teníamos que acercarnos al conocido castillo de Neuschwanstein. Sí, el que parece de Disney (de hecho, es en el que se inspiraron). Y mereció la pena, aunque no pudimos entrar. Había cola para 6 horas y luego nos enteramos de que se podían (y se debían, ojo. Apúntate el consejo) comprar por Internet. Luego ya, Múnich, una ciudad interesante. Es enorme y es fácil perderse con el coche por sus calles... Pero la zona céntrica mola. Eso sí, no conseguimos escaparnos de la lluvia...
Rincones: Innsbruck, Castillo de Neuschwanstein, MúnichDe Interlaken hacia Innsbruck pasando por Berna, Sankt Gallen... Había que huir de la lluvia suiza. Llevaba tres días sin parar y parecía que iba para largo. Y eso que era agosto. No hubo suerte. Así que salimos a Austria en dirección a Innsbruck, pese a que luego volvería por Múnich para luego regresar a Salzburgo. Así parece raro, pero viendo las carreteras parecía lo más lógico. Y la verdad es que el camino a Innsbruck es espectacular. Montaña alpina, menos verde que la suiza, pero más vertical. Y la ciudad, muy chula. Rodeada de montañas nevadas. Además, nos respetó la noche y pudimos salir a tomar algo y todo...
Rincones: Murten, Sankt Gallen