Un viaje a Barcelona, para quién no vive en esa ciudad, se puede realizar por una multitud de razones. Primero porque está cerca, y con Vueling o un bus Alsa, llegas rápidamente, y no es muy caro. Y pasar un fin de semana cerca del mar, es precioso. A parte de eso, hay cosas que hacer para todos los gustos. Los deportistas empezarán por la playa, claro, en la Barceloneta, se puede correr, alquilar una bici, pasear por la playa, y al final del recorrido echar un merecido chapuzón en el Mediterráneo. Para los más deportistas, subimos al parque natural de Collserola, en funicular o en bici (una hora para subir, media hora para bajar), y aprovechamos la belleza natural y las vistas hacia la ciudad. Los aficionados a la cultura y a los museos encontrarán maravillas, con las obras de Gaudí, la Sagrada Familia, la Casa Battló y la casa Milá en el centro de la ciudad, los museos, la catedral y el Palau de la música catalana para ir a una obra de teatro. Los fiesteros saldrán en el barrio de Gracia para empezar, para unas copas y unas tapas en las terrazas de este barrio popular que permaneció auténtico y tiene un montón de bares simpáticos, después iremos al barrio del Born a cenar, antes de terminar en una de las discotecas de la ciudad.