En Costa Rica, es 100% naturaleza, pero con un precio más alto que en los demás países de la región. Lo bueno es que hay más competencia entre los hoteles, y para 8 euros tienes un lugar bonito, con piscina, internet, desayuno de crepas, cocina a disposición, pero un ambiente super americano. Es normal, para ellos Costa Rica está a tres horas de vuelo. Lo que más me gustó fue el parque natural del Corcovado al sur del país, un poco difícil para llegar, pero justamente perfecto para ver la naturaleza en libertad, sin nadie más. Hay que pasar una o dos noches a dentro para tener el tiempo de verlo todo. En temporada de lluvia, hay que entrar y salir por la Serena y no por los Patos, al menos que te guste cruzar un río una docena de veces con la mochila y agua hasta el ombligo. Pero la gente del parque es simpática y de buen consejo. Otra visita imprescindible, el volcán Arenal al norte del país, si hay buen tiempo, lo observas desde un baño natural caliente, viendo sus erupciones y el mar de lava al fondo, es impresionante. Escogí viajar en auto stop, y me gustaron mucho los Ticos, los costarricenses, que siempre fueron amistosos y serviciales.