Descripción:Fue este último puente de mayo. Sólo cuatro días que se hicieron pocos, nos quedó mucho por ver; pero sin prisas, visitamos la caldera de Taburiente, el recuerdo imborrable que la naturaleza dejó cuando creó esta impresionante isla de paisajes increíbles, entre mares de nubes y bosques frondosos. También visitamos el volcán de San Antonio y el Teneguía, la última erupción volcánica en nuestro país, en noviembre de 1974. Esta isla es un lugar de ensueño, donde las gentes hospitalarias te invitan a perderte en su ritmo pausado de vida, que llegando de madrid como yo, es toda una cura de stress ¡¡¡
No dejeis de ir al restaurante CHIPI-CHIPI, está cerca de la capital, Santa Cruz, subiendo por la carretera de Breña Alta. Es un lugar curioso, donde se pueden degustar los platos más típicos de la isla, en una cocina bien resuelta y en un ambiente casero y original, no os cuento más porque parte de su encanto está en descubrirlo.
Si pensais ir, no menos de una semana para ver toda la isla, aunque es pequeña, todas las carreteras son de montaña y se emplean varias horas para recorrer pequeñas distancias, por ejemplo, nosostros tardamos en el coche de alquiler, casi hora y media en llegar a la caldera de Taburiente desde la playa de los Cancajos a 45 km .
El clima, envidiable, los precios super asequibles, el gasóleo estaba 55 centimos de euro más barato que en la peni, y los alquileres de coches a muy buen precio. Playas ???? Bueno, no es una isla de playas paradisíacas, su encanto está en su holografia, pero la más grande la encontrareis en la costa oeste de la isla, en Puerto Naos.
Nos quedó por hacernos la ruta de los volcanes y visitar el bosque de los Tilos, entre otras muchas cosas, pero aunque fue un viaje cortito, fue muy agradable y nos dejó con l ganas de más.
No es una isla explotada turísticamente como otros rincones de nuestra geografía, y eso la hace aún más atractiva. Cuando la descubres, comprendes que tiene muy bien ganado el apelativo de isla bonita ¡¡¡¡
Si vais por allí, no os defraudará ¡¡¡