En el sur del Egeo, muy cerca de Éfeso, la antigua capital de Asia Menor, se encuentra la pequeña ciudad de Selçuk. Esta localidad, de unos 25.000 habitantes, parece tenerlo todo. Podemos visitar el magnífico museo de Éfeso, la basílica de San Juan, la mezquita de Isa Bey Camii, el acueducto bizantino cubierto de nidos de cigüeñas... Sorprende la fascinante historia de este enclave: se encuentra a tan sólo tres kilómetros de la señorial Éfeso, en la colina que lo preside (la de Ayasuluk) san Juan escribió su Evangelio, a la entrada tenemos las ruinas del templo de Artemisa (antigua Maravilla del Mundo), posee varios hammanes del siglo XIV desperdigados por hermosos campos de frutales... ¿Qué más se puede pedir? Pues hay más. Además de eso, se trata de una ciudad muy tranquila y agradable, con restaurantes de comida turca deliciosa y a muy buen precio. Además tiene una amplia oferta de hostels también a precios muy competitivos. Tiene una "otogar" (estación de buses) que lleva casi a cualquier rincón de Turquía y además ¡también tiene estación de tren! Una ciudad bellísima, que además de cerca de las ruinas de Éfeso es una gozada para vivir y pasear. ¡No os la perdáis!