Descripción:Libia es un país algo complicado pero que cada vez está más abierto al turismo, eso sí, siempre y cuando sea a través de viaejs organizados, porque sino siguen poníendote muchñisimas pegas para todo.
Lo que más me impresionó de este país es la política. Da igual por donde vayas, cada cinco pasos te encuentran con una imagen de Gaddafi. Parece omnipresente, está en todos y cada uno de los rincones del país. La gente no habla de política, pero tampoco se les ve con ganas de cambiar o sufriendo. Es como si aceptaran la situación y se hubieran acostumbrado a vivir así, es complicado de explicar.
En libia hay cien mil rincones que visitar y que dejan a todo el mundo sin palabras. Sin duda el más maravilloso de todos con diferencia es Leptis Magna, el problema que tiene es que no te dejan realizar fotografías, así que no lo puedo mostrar aquí. Pero os aseguro que es un lugar único y de obligada visita.
Trípoli me encantó, es una ciudad fantástica donde además se pueden ver cosas curiosísimas en cada esquina. Una de las que más me llamó la atención fue el mercado de pescado que tiene y en donde tú eliges el pez que quieres comer y te lo cocinan en los puestos de al lado.
Y por supuesto, no hay que dejar de visitar el desierto de libia, impresionante, como siempre.
Los días para realizar este viaje dependen mucho de qué es lo que se quiera hacer, si vamos por nuestra cuenta no serán muchos, ya que te ponen muchas pegas, y si cogemos una excursión organizada no tendremos problema, porque los días están fijados.
Libia todavía es un país complicado, pero merece la pena visitarlo, además, cada vez se está abriendo más al turismo.