Dalamcia central es otra de las joyas que posee Croacia. Aquí se encuentra una de las ciudades que más me impresionó, ya que a pesar de que es muy grande y turística, posee un gran encanto y no sientes agobio por la aglomeración de la gente. El casco antiguo de Split es una auténtica maravilla, por eso, la UNESCO lo declaró Patrimonio Mundial de la Humanidad. Entre todos los monumentos que lo componen destaca el palacio Diocleciano, uno de los complejos más bellos de todo Croacia y que deja con la boca abierta a todos los visitantes. Split también tiene un puerto maravilloso donde se pueden dar unos paseos fantásticos mientras se disfruta de unas puestas de sol espectaculares. Además, esta ciudad tiene muchísimo ambiente, sobre todo por las noches. Otra ciudad de Dalmacia que es increíblemente bella es Trogir. Tiene numerosos edificios fascinantes y unas calles preciosas. Para dormir, os recomiendo que lo hagáis en alguno de los campings que hay en la carretera costera que une estas ciudades, ya que son fantásticos y cuentan además con unas playas de piedra preciosas donde se puede disfrutar de las puestas de sol más bonitas de Croacia.