La región de Sibenik es una auténtica maravilla porque cuenta con dos de los parques nacionales más bonitos y espectaculares de Croacia, el parque nacional de Krka, que tiene unas cascadas que jamás se olvidan, y las islas Kornati. El parque nacional de krka es una auténtica maravilla. Posee unas cascadas realmente espectaculares que se recorren a través de caminos de madera que han creado y que están repletos de vegetación. Además, en este parque se pueden ver todo tipo de animales, desde serpientes hasta unas enormes ranas que tienen un verde rarísimo. El único problema que tiene este lugar es que no está muy bien cuidado (por lo menos eso pienso yo), ya que se permiten demasiadas cosas que pueden hacer que el lugar pierda su encanto con el tiempo. Por ejemplo, está permitido bañarse en una de las zonas más bonitas del lugar y eso ha hecho que el agua se convierta en un auténtico barrizal. Además, en esta zona, que es la principal también se ha permitido instalar todo tipo de puestos de comida y bebida y, en mi opinión, los resultados pueden ser catastróficos. El otro parque de esta región no tiene nada que ver, se trata de las islas Kornati. Estas están tan protegidas que no se puede acceder más que a una de ellas, el resto hay que verlas desde lo lejos mientras vas en barco. Los barcos para poder ver estas islas se pueden coger en todas las localidades cercanas. Se trata de una travesía que dura todo un día y en el precio se incluyen algunas bebidas del barco y una comida en la isla de Kornat. Os recomiendo la experiencia. Además de estos dos parques nacionales, la región también cuenta con algunas ciudades preciosas, como por ejemplo, Sibenik, donde destaca sobre todo la maravillosa catedral de Santiago. Sin duda es una ciudad de paso obligado. Para poder ver la región hacen falta al menos cuatro días, aunque, como siempre, cuantos más mejor.