Fethiye es un lugar idéneo para conocer algunos de los rincones más impresionantes de Turquía. Como ciudad no es que sea excesivamente llamativa, ya que un terremoto producido en 1958 la arrasó por completo y, por lo tanto, lo que vamos a encuentrar es una localidad bastante moderna pero con rincones increíbles, como el puerto natural que posee y, por supuesto, como los únicos restos antiguos que sobrevivieron al terremoto, las tumbas licias de la antigua Telmesos (así es como se llamaba Fethiye antiguamente). Desde esta ciudad turca podemos acercarnos hasta lugares llenos de encanto como, por ejemplo, Olüdeniz, una de las playas más espectaculares de todo el mediterráneo, o Kayaköy, un pueblo que quedó abandonado desdepués de la I Guerra Mundial y de la Guerra de la Independencia. Os recomiendo tomar Fethiye como centro de todas las visitas porque aquí podremos encontrar alojamientos bastante más baratos que en zonas como Olüdeniz. Además, la gente es muy hospitalaria y por si fuera poco, hay miles de combinaciones para utilizar el transporte público. Esta zona de Turquía es también una de las mejroes para realizar determinados deportes como submarinismo o parapente, ya que cuenta con unas costas espléndidas y con unas vistas únicas.