Los amantes de la época clásica están más que obligados a visitar al menos una vez en la vida este lugar, y los que no sean tan apasionados de las ruinas también deberÃan verlo, porque es la ciudad clásica más impresionante que he visto en mi vida y tiene edificios que se encuentran en un estado de conservación realmente espectacular. Por muchas cosas que tengas en la cabeza, al entrar en este lugar todo se olvida. Lo que ves nada más entrar te hace viajar en el tiempo y no cuesta nada imaginar cómo vivÃan exactamente los romanos hace cientos de años. Pero vamos por partes. Para llegar a Éfeso os recomiendo que lo hagáis por Selcuk, porque es un ciudad más que completa. Allà además de ver el Museo de Éfeso, donde encontrarmos muchas estatuas y restos de la ciudad clásica, vamos a poder disfrutar de muchos otros lugares de interés, como una expléndida ciudadela, la basÃlica de San Juan o el templo de Artemia, que fue considerado una de las siete maravillas del Mundo Clásico. Además, Selcuk tiene un encanto especial y todo, incluso la estación de trenes, es digno de visitar. Además, si queréis quedaron más de un dÃa por la zona para que no se os escape ningún detalle, esta localidad es la mejor para poder encontrar alojamiento o para poder comer. Una vez visto Selcuk nos podemos acercar ya hasta la antigua ciudad de Éfeso. Nada más entrar estoy segura de que vais a quedar impresionados, porque está todo muy bien organizado y además, parece que todo se encuentra en perfecta armonÃa con la naturaleza. A mi personalmente, este lugar me dio una sensación de tranquilidad impresionante. De todas las ruinas que se conservan hay dos que me llamaron especialmente la atención, una es la Biblioteca de Celso (nunca habÃa visto nada semejante, ni siquiera en Grecia), y otra es el Gran Teatro, que continúa siendo utilizado para realizar representaciones. So podéis elegir fechas os recomiendo la primavera o el otoño para verlo, porque el mayor problema que hay es que en verano hace demasiado calor y al ser un lugar tan extenso podemos llegar a agotarnos antes de finalizar la visita. De todos modos, si vais en verano ya sabeis, litros y litros de agua, un calzado cómodo y una buena visera.