Normalmente nos quedamos alucinados cada vez que salimos fuera y vemos nuevos lugares, pero después nos quedamos sin conocer auténticas maravillas que tenemos al lado por eso de que "como están cerca siempre podemos visitarlas". En esta ocasión os propongo un plan de viaje maravilloso que he tardado en conocer por este mismo motivo, porque "como estaba cerca al final nunca iba". Se trata de la ruta de los castillos de Valladolid. Si os gusta un poco la historia os aconsejo que dediquéis un par de días como mínimo a realizar este trayecto, porque merece la pena. Vais a descubrir rincones completamente desconocidos por la mayoría de la gente que tienen un encanto impresionante y que están repletos de historia. Por cierto, si no os atrae demasiado la historia también os recomiendo realizar la ruta, porque vais a poder degustar una comida tradicional castellana exquisita que además se puede combinar con unos vinos de la tierra excelentes. La ruta se puede hacer de muchas formas y en muchos días, yo os propongo una ruta circular con comienza y termina en Valladolid capital. Por cierto, de momento no tengo muchas fotos de todos los castillos que hay por el camino, pero prometo que poco a poco los iré incluyendo en este plan de viaje para que podáis conocer un poco mejor cada lugar. La mayoría de los castillos que hay en la provincia pertenecen a la denominada "Escuela de Valladolid". Se trata de castillos que comenzaron a construirse a partir de la segunda mitad del siglo XV, siguiendo el modelo establecido en fortalezas reales como la del Alcázar de Segovia. Un gran número de estos castillos pertenecieron a los llamados "nuevos ricos", gente que se adineró de repente y que construía estos castillos con la intención de hacerse un hueco en la alta sociedad, por eso, la función de los mismos nunca ha sido defensiva, sino que se han utilizado como residencias. El primer castillo que podemos ver es el de Encinas de Esgueva. está muy bien conservado por fuera, el único inconveniente es que tan sólo se puede visitar por dentro pidiendo una cita con antelación. Muy cerquita de éste se encuentra el castillo de Fuensaldaña. Es uno de los más conocidos, por lo menos por los vallisoletanos, ya que hasta hace un año ha sido la sede de las Cortes de Castilla y León. Por dentro estaba acondicionado completamente e incluso tenía una cafetería. Seguro que próximamente lo utilzian como museo o como complejo turístico, pero está por ver todavía. Justo a tres kilómetros de Fuensaldaña se encuentra Mucientes. Aquí apenas quedan ruinas del castillo que había, pero todavía se pueden ver algunos restos en lo más alto del pueblo, además os recomiendo que os acerquéis porque ofrece unas vistas preciosas de la tierra de campos. Siguiente castillo: Iscar. Esta castillo perteneció a los Zúñiga y lo que mejor conservado se encuentra es la torre del homenaje. De aquí podemos ir hasta el famosísimo castillo de La Mota, que posee la torre del homenaje más alta de Castilla. Se encontra en un excelente estado de conservación y es muy visitado por la gente de los alrededores los sábados y los domingos. Es una auténtica joya. Otro castillo que se encuentra en excelente estado de conservación es el de Montealegre. Posee unos muros impresionantes y se está están restaurando algunas partes para que pueda albergar dentro un centro de interpretación. Desde aquí lo que os recomiendo es que os desviéis un pouito de la ruta para poder disfrutar de otro castillo que se encuentra muy cerquita, a unos 10 kilómetros, aunque no pertenece a la provincia de Valladolid, sino a la de Palencia, os hablo del castillo de Ampudia. Es una auténtica maravilla que además acoge en su interior varias exposiciones de elementos antiguos. Volviendo a las tierra vallisoletanas, podemos visitar el castillo de Peñafiel. También es muy conocido, sobre todo desde hace varios años, ya que se ha convertido en el Museo del Vino. Es la niña bonita de la provincia y además de ser una espectacular fortaleza, contiene un museo realizado con mucho mimo que merece la pena visitar. El castillo de Portillo también es visitable y antiguamente fue una prisión real. Desde aquí podemso llegar hasta Simancas, una parada obligatoria. El castillo de esta localidad es conocidísimo ya que se ha convertido en el Archivo General de Simancas, uno de los archivos más importantes de España. Fue restaurado hace muy poco tiempo y es una auténtica obra de arte tanto por fuera como por dentro. Más castillos: el de Tiedra, que se encuentra dominando la zona de los montes Torozos, el de Trigueros, que aunque no está tan bien conservado tiene mucho encanto o el de Torrelobatón, que es una auténtica mole de piedra y se hizo famoso entre otras cosas por ser uno de los lugares donde se filmó la película de El Cid. Además la mayoría de los vecinos de esta localidad participaron como extras. También el castillo de Urueña, que es uno de los más visitados de la provincia de Valladolid, y que os recomiendo que visitéis en verano, ya que realizan un mercado medieval y parece que entras en otra época, ya que todos los vecinos se visten con trajes medievales y no falta ni un solo detalle. Por último, se encuentra el castillo de Villafuerte, que está siendo sometido a labores de restauración. Todos tienen un gran encanto y la visita no deja a nadie indiferente. Además se puede comer comida tradicional excelente y a buenos precios en cualquier de las localiades que ha citado. en cuanto a los vinos, la mayoría de estos pueblos tienen unos excelentes caldos, pero por supuesto hay que destacar Peñafiel, que para eso es la sede el museo del vino.