El parque nacional más impresionante de Croacia sin duda es el de Plitvice, por eso es Patrimonio de la Humanidad, pero el parque nacional de Krka también tiene cosas realmente curiosas y dignas de ver, por ejemplo, sus espectaculares cataratas. Estas cataratas son un fenómeno Kástico, igual que Plitvice, y la más espectacular es la Skradinski Buk, un salto de agua de unos 800 metros de longitud, con 17 escalones que suman 46 metros. Pero hay muchas más cosas que merecen la pena en este parque, por ejemplo todos los alrededores de las cataratas, que están formados por bosques de todo tipo hasta zonas repletas de juncos y espadañas. Además, si estamos atentos podremos ver numerosas especies de animales, por ejemplo, serpientes que habitan en las zonas húmedas. En el parque también hay un monasterio denominado Arandjelovac que merece la pena visitar y se han creado varios miradores desde donde podemos disfrutar de unas vistas espectaculares. La verdad es que se trata de un lugar precioso, pero desgraciadamente no estoy de acuerdo con la forma en la que se protege y se cuida. Está permitido bañarse en las cascadas y esto ha provocado que en lugar de sitios paradisíacos parezcan piscinas llenas de lodo y barro rodeadas de basura y chiringuitos. Se ha explotado de tal modo que hay una aglomeración impresionante en las zonas de baño, que son las más espectaculares del parque. Además los precios de la comida y la bebida son más que abusivos y para conseguir una botella de agua hay que hacer unas colas interminables. Creo que es un lugar que necesita que se proteja muchísimo más porque de lo contrario se estropeará definitivamente la belleza que posee. De todos modos recomiendo visitarlo y se puede hacer en un solo día. Se llega desde la localidad de Skradin y hay dos formas de acceder, o bien en barco (el precio del mismo está incluído con la entrada) o bien haciendo senderismo o con bicicletas. Si cogemos esta última opción hay que recorrer 3 kilómetros aproximadamente, pero merece la pena, porque el paisaje es espectacular. Lo que también recomiendo es pararse a ver el pueblo de Skradin, no lo hace mucha gente pero tiene un gran encanto.