Descripción:Nos vamos en bus con Eurolines para pasar tres días en Praga. Es sorprendente lo confortable que es el bus, considerando lo poquito que pagamos! Aparentemente era suerte, no todos son así… Llegamos a Praga el día siguiente por la mañana, no hay tiempo para perder, entonces empezamos ya las visitas!
Primero encontramos un alojamiento en..un gimnasio! Curioso lugar, que tiene cuartos para los deportistas del país que llegan a competir, y entre dos eventos, alquila camas a los turistas extranjeros. Tiene dormitorios compartidos, pero como no hay nadie tenemos uno para nosotros solos. Nos incita a estar fuera, no es el lugar más lindo, pero es barato!
Calzada de los reyes, plaza mayor, iglesias góticas, barrocas, rococó, super cargadas, el puente carlos y sus malabaristas, cantantes, pintores… después de un tiempo la ciudad se abre y se revela. Siempre miramos para arriba, cada edificio es diferente, y hermoso. En el barrio viejo, para diferenciar cada puerta en el pasado, como no tenían números, la puerta tenía que ser diferente de la del vecino, para el cartero o las visitas. Entonces unos vivían en el “edificio de los angelitos”, otros en el “de la vid”, o de los caballos.
La ciudad se hizo hermosa para celebrar la semana santa. En la calle, se venden huevos pintados de colores vivos, que se regalan el día de la Pascua.