Mostar es un lugar realmente impresionante que se ha hecho mucho más famoso después de la guerra ya que su puente se conviritó en uno de los principales símbolos de la misma cuando fue destruído. Es considerada la capital de Herzegovina aunque no lo es oficialmente y ha conseguido despegar después de la guerra gracias al turismo. Lo más importante de esta ciudad es su puente. Desde que se creó sirvió para unir las dos partes de la ciudad y se convirtió así en un simbolo de la convivencia de las diferentes religiones que siempre han existido. durante la guerra fue destruído pero nada más finalizar la misma se iniciaron las labores de reconstrucción con ayuda de la ONU. Desde hace varios años se puede ver el puente completamente reconstruído y cada año miles de personas acueden hasta aquí para verlo. Se trata de un puente precioso que además está rodeado de calles empedradas y árboles. En estas calles se han instalado numerosas tiendas turísticas donde además de recuerdos se pueden comprar productos de artesanía local. Es un lugar maravilloso que gana más si cabe por la noche, ya que han instalado una iluminación impresionante, así que os recomiendo que os quedéis al menos una noche en esta ciudad porque merece la pena. El puente es el lugar más emblemático, pero a mi lo que más me sorprendió de Mostar fue su cementerio. Se encuentra situado en el centro de la ciudad y todas las tumbas tienen una misma fecha, 1993, la fecha de la guerra, de la crueldad. Impresiona muchísimo por el tamaño que tiene y por su ubicación, por supuesto, porque ves como toda la vida de la gente de Mostar discurre de un modo u otro por este punto, es muy complicado olvidar. El centro de Mostar también es de obligada visita, aquí vamos a poder ver edificios devastados y abandonados que conviven con nuevas estructuras. Más cosas que no debemos perdernos, sin duda el museo que está situado en una casa junto al puente. En él vamos a poder conocer mucho mejor todos los detalles de la guerra, vamos a poder saber cómo se originó, que tropas luhcaron y cuáles fueron los lugares que más sufrieron. pero no todo es guerra, en Mostar vamos a poder degustar una comida excepcional y a unos precios totalmente asequibles, por siete euros comeremos de maravilla en cualquiera de los establecimientos de la ciudad.